DICCIONARIO MÉDICO

Pulvinar

El pulvinar es el complejo nuclear que forma el polo posterior del tálamo, la masa de sustancia gris más voluminosa del diencéfalo. Con esa posición, sobresale por detrás sobre los cuerpos geniculados y participa en circuitos visuales, atencionales e integradores cuya función exacta todavía no está completamente establecida.

Qué es el pulvinar

Anatómicamente, el término designa el agregado de núcleos que ocupa el extremo dorsocaudal del tálamo, por lo que en sentido estricto conviene hablar de núcleos pulvinares y no de un núcleo único. Es, además, la masa nuclear talámica de mayor volumen en el ser humano y ha experimentado una expansión notable a lo largo de la evolución de los primates.

La estructura fue descrita por primera vez en 1786 por el anatomista francés Félix Vicq d'Azyr. El nombre que hoy se usa, sin embargo, se lo debemos a otra persona: en 1817 el neuroanatomista alemán Karl Friedrich Burdach acuñó el término «pulvinar», del latín pulvinar, «almohadón» o «cojín acolchado», aludiendo a su relieve prominente y abultado en la cara posterior del tálamo. La elección de la palabra no fue casual. En la Roma antigua, el pulvinar arquitectónico era la tribuna elevada y mullida desde la que las autoridades presidían los juegos públicos, y ese paralelismo entre la protuberancia anatómica y el asiento ceremonial ilustra bien una costumbre de la anatomía clásica: nombrar estructuras del cuerpo a partir de objetos cotidianos o arquitectónicos que se les parecían. El propio tálamo procede de un uso semejante, ya que en griego designaba una alcoba o cámara interior.

Localización y relaciones anatómicas

Ocupa el tercio posterior del tálamo, lateral a la glándula pineal y a las comisuras habenular y posterior. Por delante linda con el núcleo lateral posterior; por debajo, se apoya sobre los cuerpos geniculados medial y lateral, que forman el metatálamo y reciben, respectivamente, las vías auditiva y visual. Su cara posterior está cubierta por el rodete del cuerpo calloso, y hacia caudal se relaciona con los colículos superior e inferior del mesencéfalo.

Ninguna otra región talámica mantiene un número comparable de conexiones con la corteza de asociación. De ahí que, pese a su nombre modesto, sea una de las estructuras subcorticales con mayor superficie de contacto funcional con el cerebro que la envuelve.

Clasificación y conexiones

Suele subdividirse en cuatro porciones: el pulvinar oral o anterior, el medial, el lateral y el inferior. El oral se conecta sobre todo con áreas somatosensoriales de asociación; el lateral y el inferior mantienen proyecciones extensas con la corteza visual de los lóbulos occipital y temporal, y el medial se relaciona con la circunvolución cingulada y con regiones prefrontales.

Desde el punto de vista funcional, se agrupa entre los núcleos talámicos de conexión inespecífica o de asociación: a diferencia de los núcleos de relevo, que reciben una señal sensorial concreta y la envían a un área cortical delimitada, el pulvinar recibe información de la propia corteza y la reenvía a amplias regiones parietales, occipitales y temporales, tejiendo así una red de comunicación corticotalámica más difusa.

Función

Se desconoce con precisión qué hace el pulvinar. Es la función peor comprendida de todo el tálamo.

La complejidad de sus conexiones ha llevado a proponerle un papel en la orientación de la atención visual, en el filtrado de estímulos distractores y en la integración de la información sensorial que permite construir una percepción coherente del entorno. Estudios con lesiones focales del pulvinar han descrito dificultades para ignorar estímulos irrelevantes, un patrón parecido al que se observa tras lesiones de la corteza parietal posterior, lo que refuerza la idea de que ambas estructuras cooperan en el mismo circuito atencional.

Diferenciación

Conviene no confundir el pulvinar con los cuerpos geniculados que tiene justo debajo: estos son núcleos de relevo sensorial puro, dedicados cada uno a una sola modalidad (visión el lateral, audición el medial), mientras que el pulvinar es un núcleo de asociación con proyecciones mucho más repartidas. Tampoco equivale al tálamo en su conjunto, del que constituye solo la porción más posterior.

En radiología existe además el llamado signo del pulvinar, una hiperintensidad bilateral de esta región visible en secuencias de resonancia magnética que se ha descrito asociada a determinadas enfermedades neurodegenerativas y metabólicas. Se trata de un hallazgo de imagen con nombre propio, no de una entidad clínica en sí misma.

Preguntas frecuentes

¿De dónde procede el nombre pulvinar?

Del latín pulvinar, «cojín» o «almohadón». Lo introdujo en 1817 el neuroanatomista Karl Friedrich Burdach, más de tres décadas después de que Félix Vicq d'Azyr describiera la estructura por primera vez, en 1786.

¿El pulvinar es lo mismo que el tálamo?

No. Es una parte del tálamo, concretamente su polo posterior. El tálamo incluye además núcleos anteriores, mediales y ventrales con funciones muy distintas de las suyas.

¿Qué es el signo del pulvinar?

Es un hallazgo radiológico consistente en una señal aumentada de esta región en resonancia magnética, descrito en la literatura neurorradiológica en relación con ciertas enfermedades neurodegenerativas. Su interpretación corresponde siempre al especialista que valora el conjunto del cuadro clínico.

¿Para qué sirve el pulvinar?

Se le atribuye un papel en la atención visual y en la integración multisensorial, aunque su función definitiva sigue sin estar establecida con certeza. Es, de hecho, uno de los núcleos talámicos que más ha crecido a lo largo de la evolución de los primates, lo que sugiere una relevancia funcional que la investigación todavía no ha terminado de precisar.

¿En qué se diferencia de los cuerpos geniculados?

Los cuerpos geniculados son estaciones de relevo sensorial dedicadas a una sola vía, visual o auditiva, y transmiten esa información de forma directa hacia la corteza correspondiente. El pulvinar, en cambio, recibe y devuelve señales de múltiples áreas corticales de asociación a la vez, sin limitarse a una sola modalidad sensorial.

Referencias

  1. Torrico TJ, Munakomi S. Neuroanatomy, Thalamus. StatPearls [Internet]. National Library of Medicine, National Institutes of Health. Consultar fuente
  2. Sheridan N, Tadi P. Neuroanatomy, Thalamic Nuclei. StatPearls [Internet]. National Library of Medicine, National Institutes of Health. Consultar fuente
  3. Covington BP, Al Khalili Y. Neuroanatomy, Nucleus Lateral Geniculate. StatPearls [Internet]. National Library of Medicine, National Institutes of Health. Consultar fuente
  4. La influencia de la arquitectura greco-romana en la nomenclatura neuroanatómica. Revista Médica Clínica Las Condes, 2026. Consultar fuente

Entradas relacionadas

  • Diencéfalo: región del encéfalo que integra el tálamo junto con el hipotálamo, el epitálamo y el subtálamo.
  • Epitálamo: región posterodorsal del diencéfalo formada por la glándula pineal y los núcleos habenulares.
  • Mesencéfalo: porción más craneal del tronco del encéfalo, situada por debajo y detrás del tálamo.
  • Cuerpo geniculado: núcleo talámico de relevo sensorial situado justo por debajo del pulvinar.

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