DICCIONARIO MÉDICO
Pulso de presaturación
El pulso de presaturación es un pulso de radiofrecuencia que se aplica sobre una región concreta del cuerpo, antes de adquirir la imagen, para anular la señal que esa zona emitiría durante el estudio de resonancia magnética. Se emplea sobre todo para eliminar artefactos de flujo en la angiografía por RM y para suprimir el vaso sanguíneo que no interesa visualizar. Un pulso de presaturación es un pulso de radiofrecuencia con una particularidad: en lugar de excitar la región que se va a fotografiar, se dirige a una franja de tejido situada fuera de ella, normalmente adyacente al plano de corte. El objetivo no es generar señal, sino anularla antes de que la secuencia de imagen la registre. El término combina el prefijo pre, anterior en el tiempo, con saturación: el estado en el que los núcleos de hidrógeno ya no pueden aportar más señal porque su magnetización longitudinal se ha llevado, mediante el propio pulso, al plano transversal, donde se dispersa. La banda de presaturación se genera con un pulso de radiofrecuencia selectivo de 90 grados, sintonizado en una frecuencia distinta a la del corte que se va a adquirir, de modo que solo bascula la magnetización de los tejidos situados dentro de esa franja. A continuación se aplican gradientes que destruyen por completo la fase de la magnetización transversal recién creada. Cuando llega el pulso de excitación de la secuencia de imagen, esos tejidos apenas han recuperado magnetización longitudinal. Entran casi vacíos. Por eso generan muy poca señal, o ninguna. Su aplicación más extendida es la angio-RM mediante la técnica de tiempo de vuelo. En esa modalidad, la señal de los vasos depende de que la sangre entre fresca en el corte con toda su magnetización intacta, mientras el tejido estacionario se satura por pulsos repetidos. Si se coloca una banda de presaturación en el lado por el que entra la sangre venosa, esa señal desaparece de la imagen y solo queda visible la circulación arterial, o al revés, según cuál sea el vaso que interesa estudiar. Fuera de la angiografía, las bandas de presaturación también reducen el artefacto en forma de estela que dejan estructuras en movimiento, como el líquido cefalorraquídeo pulsátil o la pared torácica al respirar, cuando se colocan por delante y por detrás de la región de interés en la dirección de codificación de fase. La calidad de la imagen mejora sin necesidad de repetir la adquisición. El diccionario recoge también la secuencia de saturación, un concepto más amplio que incluye, entre otros usos, la supresión de la señal grasa. La diferencia está en el criterio de selección: el pulso de presaturación anula una región del espacio, definida por su posición, mientras que la saturación grasa anula un tipo de tejido, definido por su frecuencia de resonancia, con independencia de dónde se encuentre. Ambas técnicas comparten el mismo principio físico, un pulso que satura magnetización antes de la excitación, pero eligen el blanco de forma distinta: una por lugar, la otra por composición química. La presaturación espacial se describió formalmente en 1987, cuando Joel Felmlee y Richard Ehman, de la Clínica Mayo, publicaron en la revista Radiology el método para suprimir artefactos de flujo mediante bandas de saturación colocadas fuera del campo de visión. La técnica se generalizó con rapidez y hoy forma parte del protocolo estándar de casi cualquier equipo de resonancia magnética. Porque, aunque el pulso de radiofrecuencia es puntual en el tiempo, su efecto se aplica sobre una franja de tejido con un grosor y una posición concretos, elegidos por el técnico o de forma automática según el protocolo. De ahí que en la práctica clínica se hable indistintamente de pulso o de banda de presaturación. No. Ambas anulan señal de forma anticipada, pero la supresión de grasa selecciona el tejido por su frecuencia de resonancia y el pulso de presaturación lo selecciona por su posición espacial. Sí, y es su principal limitación. Si se coloca demasiado cerca de la región que se quiere estudiar, puede anular parte de la señal útil junto con la que se busca suprimir. Si, por el contrario, es demasiado estrecha o está mal orientada, deja pasar señal no deseada que reaparece como artefacto en el lado opuesto de la imagen. Por eso su grosor habitual se sitúa entre 5 y 10 centímetros, y su posición se revisa en cada protocolo antes de lanzar la secuencia.Qué es el pulso de presaturación
Para qué sirve: artefactos de flujo y angiografía
Diferencia con la saturación de la grasa
Origen de la técnica
Preguntas frecuentes
¿Por qué se habla de banda y no simplemente de pulso?
¿Es lo mismo que la supresión de grasa?
¿Puede una banda de presaturación eliminar señal que sí interesa?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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