DICCIONARIO MÉDICO
Ptosis palpebral
La ptosis palpebral es el descenso del párpado superior por debajo de la posición que ocupa normalmente, hasta el punto de cubrir parcial o totalmente la pupila. Es, con diferencia, el uso más frecuente de la palabra "ptosis" a secas: cuando un oftalmólogo la emplea sin más apellido, casi siempre se refiere a esto. El término es sinónimo exacto de blefaroptosis, que une el griego βλέφαρον (párpado) y πτῶσις (caída) en una sola palabra. "Ptosis palpebral" es la forma descriptiva, construida con dos palabras y de uso más extendido entre pacientes; "blefaroptosis" es la forma técnica compacta, preferida en la literatura oftalmológica especializada. Algunos autores han intentado reservar blefaroptosis para las causas locales del párpado y ptosis para las de origen neurológico, aunque esa distinción no se ha impuesto de forma generalizada. Mantener el párpado en su posición depende del músculo elevador del párpado superior, inervado por el tercer par craneal, y de un pequeño músculo liso accesorio, el de Müller, de inervación simpática. El fallo de cualquiera de los dos elementos, o de la lámina de tejido conectivo que los ancla al tarso, puede producir el descenso. A diferencia de otras localizaciones de ptosis, la palpebral cuenta con un sistema de medición objetivo y ampliamente utilizado en la exploración oftalmológica: la distancia entre el reflejo corneal y el borde del párpado superior con la mirada en posición primaria. Sobre esa medida se establecen tres grados orientativos. Leve, cuando el párpado cubre unos 2 milímetros de la córnea superior. Moderada, con una cobertura de unos 3 milímetros. Grave, cuando el borde palpebral desciende 4 milímetros o más y llega a tapar el eje visual. Esta graduación por milímetros es la que distingue en la práctica a la ptosis palpebral del resto de formas de ptosis descritas en otras localizaciones, donde no existe un patrón de medición tan estandarizado. No debe confundirse con la blefarocalasia, en la que el exceso de piel laxa del párpado superior, y no un fallo del músculo elevador, es lo que oculta parcialmente el ojo. Tampoco con la blefarofimosis, un síndrome congénito en el que la hendidura palpebral está acortada tanto en sentido vertical como horizontal y la ptosis es solo uno de los rasgos asociados, junto con el epicanto invertido. Sí, son sinónimos exactos. La diferencia es de registro: uno es descriptivo y de uso corriente, el otro es el término técnico compacto que prefieren los especialistas al escribir. Puede ser unilateral o bilateral, según la causa que la origine. Cuando afecta a un solo ojo, la asimetría resultante suele ser precisamente el motivo de consulta. La medida en milímetros respecto al reflejo corneal es el criterio común, pero conviene distinguirla de otra medida distinta empleada en la exploración: la función del elevador, que valora el recorrido del párpado entre la mirada extrema hacia arriba y hacia abajo. Ambos datos se recogen en la misma exploración y no son intercambiables. No. Puede ser congénita, presente ya al nacer, o adquirida a lo largo de la vida por causas musculares, neurológicas, mecánicas o traumáticas. Cada origen tiene un curso y una evaluación distintos, que corresponden a la ficha clínica específica.Qué es la ptosis palpebral
Cómo se mide su gravedad
Diferenciación con otros trastornos del párpado
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo ptosis palpebral que blefaroptosis?
¿Puede afectar a un solo ojo?
¿Se mide siempre igual, sea cual sea su origen?
¿Aparece siempre desde el nacimiento?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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