DICCIONARIO MÉDICO

Psicoanaléptico

Psicoanaléptico es el nombre que la psiquiatría francesa dio, a mediados del siglo XX, a los fármacos que elevan o excitan la actividad psíquica, en contraste con los que la deprimen. El término procede de la clasificación de sustancias psicotropas que Jean Delay y Pierre Deniker propusieron en 1957 y que todavía asoma en algunos textos de psicofarmacología.

Qué es un psicoanaléptico

La palabra combina psico, del griego ψυχή (psyché, "mente"), y analéptico, del griego ἀναληπτικός (analēptikós), derivado a su vez del verbo ἀναλαμβάνω (analambánō), "tomar de nuevo" o "restaurar". El Diccionario histórico de la Real Academia Española recoge analéptico como "que sirve para restaurar las fuerzas", un sentido que en farmacología clásica se aplicaba a las sustancias capaces de reanimar los centros vitales del tronco encefálico, en particular el respiratorio y el vasomotor, tras una depresión grave del sistema nervioso central.

Un psicoanaléptico, en el sentido más amplio que le dio la clasificación francesa, es cualquier sustancia psicotropa cuyo efecto dominante es excitar o estimular la actividad psíquica: acelera procesos mentales, mejora el estado de ánimo o aumenta el nivel de vigilia, según el subgrupo del que se trate.

Origen del término: la clasificación de Delay y Deniker

Jean Delay, psiquiatra al frente del hospital parisino de Sainte-Anne, y su ayudante Pierre Deniker habían saltado a la primera línea de la psiquiatría en 1952, al introducir la clorpromazina en el tratamiento de la psicosis y acuñar poco después el término neuroléptico. En 1957 propusieron algo más ambicioso: ordenar todas las sustancias psicotropas conocidas según su acción sobre el sistema nervioso central. El resultado fueron tres grandes grupos, validados en 1961 por el Congreso Mundial de Psiquiatría. Los psicolépticos deprimían la actividad psíquica (sedantes, hipnóticos, antipsicóticos). Los psicodislépticos la distorsionaban (los alucinógenos). Y los psicoanalépticos, el tercer grupo, la excitaban.

La propuesta llegaba en un momento de efervescencia. Entre 1952 y 1957 se habían sucedido el descubrimiento del efecto antidepresivo de la iproniazida, un fármaco pensado en origen para la tuberculosis, y la síntesis de la imipramina por Roland Kuhn. Delay y Deniker necesitaban un marco capaz de acomodar, bajo un mismo techo, a estos fármacos nuevos y a los estimulantes anfetamínicos que ya circulaban desde los años treinta.

Clasificación interna de los psicoanalépticos

Dentro del grupo, los textos clásicos de psicofarmacología distinguen varios subtipos. Los analépticos propiamente dichos son los estimulantes generales del sistema nervioso central en el sentido más antiguo de la palabra, reservados en la práctica histórica a situaciones de urgencia como la depresión respiratoria, un uso hoy en gran medida abandonado por su estrecho margen terapéutico. Los timoanalépticos corresponden a lo que hoy se conoce simplemente como antidepresivos, cuyo desarrollo farmacológico completo recoge la entrada dedicada a ese grupo. Un tercer subtipo agrupa a los psicoestimulantes propiamente dichos, sustancias que actúan sobre la vigilia y el rendimiento cognitivo, entre las que se cuentan las anfetaminas y sus derivados.

La frontera entre estos tres subgrupos no siempre es nítida. Un mismo fármaco puede describirse, según la fuente, como analéptico clásico o como psicoestimulante, y la propia noción de "excitante psíquico" ha ido perdiendo precisión clínica a medida que la psicofarmacología moderna prefiere clasificaciones basadas en el mecanismo de acción molecular.

Diferenciación con los psicolépticos y los psicodislépticos

El criterio de Delay y Deniker era, en esencia, el sentido del efecto sobre la actividad psíquica. Los psicolépticos la reducen: la entrada dedicada a ese término recoge los ansiolíticos, los hipnóticos y los antipsicóticos, herederos directos de la clorpromazina que dio origen a toda la clasificación. Los psicodislépticos no la aumentan ni la reducen de forma simple, sino que la alteran cualitativamente, produciendo distorsiones de la percepción propias de los alucinógenos. Los psicoanalépticos ocupan el polo opuesto a los psicolépticos: donde estos frenan, aquellos aceleran.

Preguntas frecuentes

¿Sigue empleándose el término psicoanaléptico en la práctica clínica?

De forma minoritaria. La psicofarmacología actual tiende a nombrar los fármacos por su mecanismo de acción o por su indicación (antidepresivo, psicoestimulante) más que por la vieja tríada de Delay y Deniker, aunque esta sigue apareciendo en manuales de psiquiatría y en la literatura en francés.

¿Es lo mismo que un estimulante?

No exactamente. Estimulante es un término más amplio que incluye sustancias sin ningún efecto psicotropo relevante, como los estimulantes de uso alimentario habitual. Psicoanaléptico designa específicamente a los excitantes psíquicos dentro de la clasificación farmacológica de las sustancias psicotropas.

¿Quién propuso la clasificación y cuándo?

Jean Delay y Pierre Deniker, en 1957, en el Hospital Sainte-Anne de París. El Congreso Mundial de Psiquiatría la validó en 1961.

¿Incluye a las drogas de abuso?

Algunos estimulantes con potencial de abuso, como ciertas anfetaminas, entran en el grupo de los psicoanalépticos según su efecto excitante sobre el sistema nervioso central. La clasificación de Delay y Deniker atendía al efecto farmacológico, no a la legalidad ni al riesgo de dependencia de cada sustancia.

Referencias

  1. Wikipedia. Jean Delay: clasificación de las sustancias psicotropas de 1957
  2. EcuRed. Pierre Deniker: psicolépticos, psicoanalépticos y psicodislépticos
  3. Real Academia Española. Tesoro de los diccionarios históricos: analéptico
  4. UNAM Global. Clasificación de los psicofármacos: psicolépticos, psicoanalépticos y psicodislépticos

Entradas relacionadas

  • Psicoléptico: fármaco psicotropo con propiedades depresoras de la actividad mental, polo opuesto al psicoanaléptico en la clasificación de Delay y Deniker.
  • Psicodisléptico: tercer grupo de la clasificación, que reúne a las sustancias que distorsionan la actividad psíquica en lugar de deprimirla o excitarla.
  • Neuroléptico: término acuñado por Delay y Deniker en 1955, dos años antes de su clasificación completa de las sustancias psicotropas.
  • Antidepresivo: denominación actual del subgrupo que la clasificación clásica llamaba timoanaléptico.
  • Psicoestimulante: subgrupo de los psicoanalépticos centrado en la vigilia y el rendimiento cognitivo, con las anfetaminas como ejemplo clásico.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
Infografías realizadas con https://BioRender.com

© Clínica Universidad de Navarra 2026