DICCIONARIO MÉDICO

Prueba funcionales hormonales de inhibición

Una prueba funcional hormonal de inhibición, también llamada prueba de supresión, reproduce de forma controlada el mecanismo fisiológico de retroalimentación negativa para comprobar si una glándula frena su secreción como cabría esperar. Se emplea ante la sospecha de una hipersecreción hormonal, porque la falta de supresión suele indicar que la glándula produce la hormona de forma autónoma, al margen de la regulación normal.

Qué es una prueba funcional hormonal de inhibición

Consiste en administrar una sustancia, o en aplicar una maniobra fisiológica, capaz de reducir la secreción de la glándula estudiada en una persona sana. Después se mide la hormona en cuestión y se comprueba si desciende en la proporción esperada. Los dos términos, inhibición y supresión, se usan de forma indistinta en la literatura endocrinológica para referirse a este mismo tipo de exploración.

Conviene no confundirla con un tratamiento. La sustancia se administra en una única ocasión, o durante un periodo muy breve, con el único objetivo de observar la respuesta; no persigue ningún efecto terapéutico sobre el paciente.

El principio: reproducir la retroalimentación negativa

La mayoría de los ejes hormonales funcionan mediante un circuito de retroalimentación negativa: cuando la hormona final alcanza un nivel suficiente, esa misma concentración frena la señal que la había puesto en marcha. Una prueba de inhibición imita artificialmente ese momento de "ya hay suficiente", bien con un análogo farmacológico de la hormona reguladora, bien con una sobrecarga de la sustancia que fisiológicamente ejerce ese freno. En una glándula sana, la respuesta es previsible: la secreción baja. En una glándula que produce hormona de forma autónoma, ajena a esa regulación, la señal de freno no surte efecto, y ahí radica el valor diagnóstico de la prueba.

A Grant W. Liddle se le atribuye la primera aplicación sistemática de este principio: en 1960 publicó un método basado en la falta de supresión del cortisol tras administrar un glucocorticoide sintético en pacientes con producción autónoma de la hormona, frente a la supresión fisiológica que se observaba en personas sanas. Ese planteamiento sigue vigente, con variaciones, en la prueba que hoy se emplea para el mismo propósito.

Ejemplos habituales en la práctica endocrinológica

La prueba de supresión con dexametasona es la más conocida. Se administra este glucocorticoide sintético y se comprueba si el cortisol desciende como cabría esperar; si no lo hace, el hallazgo apunta hacia una producción autónoma de cortisol, y es la vía habitual de estudio ante la sospecha de un síndrome de Cushing.

Para la hormona del crecimiento, el estímulo inhibidor es la glucosa. En una persona sana, una sobrecarga oral de glucosa suprime la secreción de esta hormona; cuando esa supresión no se produce, el dato respalda el diagnóstico de un exceso de producción, como ocurre en la acromegalia. El razonamiento es simétrico al de la dexametasona, pero cambia por completo la sustancia empleada y la hormona vigilada.

En el estudio del hiperaldosteronismo primario se recurre a una sobrecarga de sodio, administrada por vía oral o intravenosa, o de forma alternativa a la administración de captopril. En ambos casos se espera que la aldosterona descienda; si permanece elevada pese a la sobrecarga o al fármaco, esa resistencia a suprimirse confirma que su producción es independiente del sistema renina-angiotensina que normalmente la regula.

Qué distingue una prueba de inhibición de una de estimulación

La lógica es la inversa de la que sigue una prueba de estimulación. Esta última busca que la glándula secrete más; la de inhibición busca que secrete menos. Se recurre a la primera cuando se sospecha un déficit hormonal, y a la segunda cuando se sospecha un exceso. La elección no depende de la disponibilidad del laboratorio, sino de la pregunta que planteó la analítica basal previa.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa que una glándula tenga "producción autónoma" de una hormona?

Que secreta la hormona al margen de los mecanismos que normalmente la regulan. Una glándula sana reduce su secreción cuando el sistema le indica que ya hay suficiente hormona circulando; una glándula con producción autónoma ignora esa señal y mantiene, o incluso aumenta, su secreción.

¿Desde cuándo se emplea este tipo de prueba?

La primera formulación rigurosa data de 1960, cuando Grant W. Liddle publicó el método de supresión con un glucocorticoide sintético para el estudio del síndrome de Cushing. Más de sesenta años después, el mismo principio sigue siendo la base de la prueba que se utiliza con ese fin.

¿Es lo mismo "inhibición" que "supresión" en este contexto?

Sí. Son sinónimos dentro de la endocrinología, y ambos designan la misma maniobra diagnóstica: comprobar si una glándula reduce su secreción cuando fisiológicamente debería hacerlo.

¿Se usa siempre un fármaco para provocar la inhibición?

No. También se recurre a maniobras fisiológicas, como una sobrecarga de sodio o de glucosa, sin necesidad de administrar ningún medicamento. La elección depende de la hormona y del eje que se quiera estudiar.

Referencias

  1. MedlinePlus en español, enciclopedia médica. Prueba de inhibición de la hormona del crecimiento. Disponible en: medlineplus.gov
  2. MedlinePlus en español, enciclopedia médica. Prueba de cortisol. Disponible en: medlineplus.gov
  3. Keevil BG. Improving the Dexamethasone Suppression Test (referencia histórica al método de Liddle, 1960). Disponible en: pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  4. Manual MSD, versión para profesionales. Síndrome de Cushing. Disponible en: merckmanuals.com
  5. Diagnóstico del hiperaldosteronismo primario. Medicina Clínica. Disponible en: elsevier.es

Entradas relacionadas

  • Prueba funcional hormonal: el concepto general del que esta prueba de inhibición es una de las dos modalidades.
  • Prueba funcional hormonal de estimulación: la maniobra opuesta, orientada a comprobar si una glándula aumenta su secreción con normalidad.
  • Cortisol: la hormona sobre la que se construyó la primera prueba de supresión, y la más estudiada con esta técnica.
  • Hiperaldosteronismo: uno de los trastornos endocrinos cuyo diagnóstico de confirmación se apoya en una prueba de inhibición.
  • Aldosterona: la hormona cuya falta de respuesta a la sobrecarga de sodio o al captopril confirma su producción autónoma.

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