DICCIONARIO MÉDICO
Proyección en flexión
La proyección en flexión es una radiografía obtenida mientras el paciente dobla, por su propio esfuerzo muscular, una articulación o un segmento de la columna vertebral hasta el límite que tolera. Se emplea sobre todo en el estudio dinámico de la columna cervical y lumbar, casi siempre junto con la posición contraria. El movimiento que da nombre a esta incidencia, la flexión, ya tiene entrada propia en este diccionario. Aplicada a la radiología, el término designa algo más concreto: la imagen que se obtiene en el instante en que el paciente, sin ayuda externa, ha llevado la articulación o el raquis al punto más avanzado de ese movimiento que su propia musculatura le permite. No siempre fue una prueba con criterios objetivos de interpretación. En 1988, Dvorak y sus colaboradores publicaron en la revista Spine un trabajo que estableció valores de referencia para distinguir un segmento vertebral normal de uno con movilidad excesiva o insuficiente, comparando además la flexión activa con la pasiva. Ese estudio sigue siendo, décadas después, una referencia obligada en la materia. En la columna cervical, el paciente se coloca de perfil frente al detector, sentado o de pie, y lleva el mentón hacia el pecho hasta donde le resulte posible. En la columna lumbar, el procedimiento es equivalente, con el tronco inclinado hacia delante. Siempre que la situación clínica lo permite, se prefiere que el paciente esté de pie o sentado, porque así se suma el efecto de la carga corporal sobre el segmento explorado. Se emplea también, fuera de la columna, de forma puntual en la muñeca y en la rodilla, dentro de estudios funcionales de menor frecuencia. La imagen en flexión rara vez se solicita sola: se completa casi siempre con una posición neutra y con su opuesta, formando un conjunto de tres radiografías que documenta el recorrido completo del segmento. La proyección en extensión capta el movimiento opuesto, también de forma activa y voluntaria; juntas conforman el par de referencia en los estudios dinámicos de columna. La proyección forzada es harina de otro costal: en ella, quien impone el límite del movimiento no es el paciente, sino una fuerza externa aplicada por el explorador o por un dispositivo mecánico. Sí, siempre que antes se haya descartado una lesión inestable mediante otras pruebas de imagen. Desde 1988, año en que Dvorak, Froehlich, Penning y sus colaboradores publicaron en Spine los primeros valores de referencia obtenidos con una muestra amplia de adultos sanos y de pacientes con lesión cervical. Se prefiere la bipedestación o la sedestación cuando el estado del paciente lo permite, porque añade el efecto de la carga sobre el segmento explorado. En pacientes encamados o con traumatismo agudo, se adapta la posición. La radiografía en flexión muestra sobre todo la alineación de las estructuras óseas y su desplazamiento relativo. La resonancia magnética dinámica añade información sobre el disco intervertebral, la médula espinal y los tejidos blandos, algo que la radiografía no puede ofrecer. A cambio, la radiografía es más rápida, más accesible y no requiere que el paciente permanezca inmóvil largos minutos. Ambas técnicas se complementan más que se sustituyen.Qué es la proyección en flexión
Técnica y regiones donde se aplica
Diferenciación con la proyección en extensión y con la proyección forzada
Preguntas frecuentes
¿Hay que retirar el collarín cervical para hacer la prueba?
¿Desde cuándo existen criterios objetivos para interpretarla?
¿Se realiza siempre de pie?
¿Qué diferencia hay entre esta prueba y una resonancia magnética dinámica?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026