DICCIONARIO MÉDICO

Protoplasma

El protoplasma es un término clásico de la biología celular que, durante buena parte del siglo XIX y principios del XX, designó la totalidad de la materia viva contenida en la célula: citoplasma y núcleo juntos. La citología moderna abandonó la palabra al precisar cada compartimento celular por separado, aunque su historia ayuda a entender cómo se formó el vocabulario actual de la biología celular.

Qué es el protoplasma

El término procede del griego πρῶτος (prôtos, "primero") y πλάσμα (plásma, "cosa moldeada", del verbo πλάσσειν, "formar"). Antes de su uso biológico, la voz ya circulaba en el latín eclesiástico tardío: hacia el siglo VI, el poeta Venancio Fortunato empleó protoplasmus para referirse a Adán, "el primer hombre formado". El salto a la ciencia natural llegó siglos después, y con un significado bastante distinto.

En 1839, el fisiólogo checo Jan Evangelista Purkyně (conocido sobre todo por las neuronas de Purkinje del cerebelo) usó protoplasma para nombrar la sustancia del embrión animal. En 1846, el botánico alemán Hugo von Mohl retomó la palabra en un artículo sobre el movimiento del fluido interno de la célula vegetal, publicado en la revista Botanische Zeitung, y la aplicó al contenido gelatinoso que rodea el núcleo. El giro fue rápido. Fue esta segunda acepción la que terminó imponiéndose en la biología del siglo XIX.

De sustancia única a citoplasma y núcleo

Para los biólogos decimonónicos, el protoplasma no era un conjunto de estructuras distintas, sino un único sistema coloidal (agua, proteínas, glúcidos, lípidos y sales minerales) del que dependía toda actividad vital. Dentro de esa masa distinguían, como mucho, dos regiones: la que rodeaba al núcleo y el propio núcleo. La primera es lo que hoy se llama citoplasma; la segunda, sencillamente, núcleo. Protoplasma equivale, así, a citoplasma más núcleo: no es sinónimo exacto de ninguno de los dos por separado, sino la suma de ambos.

El microscopio electrónico terminó con la idea de una sustancia uniforme. A partir de mediados del siglo XX se hizo evidente que ese supuesto gel homogéneo estaba compartimentado en orgánulos con membrana propia, un citoesqueleto organizado y una envoltura nuclear bien delimitada. La palabra citoplasma, acuñada por el histólogo suizo Albert von Kölliker hacia 1863 precisamente para sustituir a protoplasma, se impuso junto con núcleo como términos de referencia. Protoplasma quedó relegado, en gran medida, a los libros de historia de la ciencia.

La teoría protoplasmática de la vida

El biólogo británico Thomas Henry Huxley llevó el concepto más allá de la anatomía celular. En una conferencia pronunciada en Edimburgo en 1868, publicada al año siguiente bajo el título On the Physical Basis of Life, defendió que el protoplasma (compuesto, según explicó, por carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno) era el sustrato material común a toda forma de vida, vegetal o animal. La conferencia tuvo un eco enorme fuera del ámbito científico y convirtió protoplasma en una palabra de uso corriente durante varias décadas. Huxley la presentó, además, como argumento de peso contra el vitalismo, la corriente que sostenía que la materia viva poseía una fuerza especial ajena a la física y la química. La llamada teoría protoplasmática compitió durante años con la teoría celular como marco explicativo de fondo, hasta que ambas confluyeron en la biología celular actual.

Preguntas frecuentes

¿Sigue siendo protoplasma un término científico vigente?

No. La citología actual prefiere hablar de citoplasma y núcleo por separado, porque describen compartimentos con propiedades distintas. Protoplasma sobrevive en textos de historia de la ciencia y, de forma más coloquial, en algunos manuales antiguos de protozoología.

¿Qué diferencia hay entre protoplasma y citoplasma?

El protoplasma incluye el núcleo; el citoplasma no. Protoplasma es la suma de citoplasma y núcleo, mientras que citoplasma se refiere solo a la porción situada entre la membrana plasmática y la envoltura nuclear.

¿Por qué se abandonó la idea de un protoplasma homogéneo?

Porque el microscopio óptico del siglo XIX no podía resolver estructuras menores de unas pocas décimas de micra, así que el interior celular parecía una masa uniforme y gelatinosa. La llegada de la microscopía electrónica a mediados del siglo XX cambió el panorama por completo: mitocondrias, retículo endoplasmático, aparato de Golgi y una red de filamentos proteicos aparecieron como estructuras bien delimitadas, cada una con una función propia. Ante esa complejidad, mantener un único término para todo el contenido celular dejó de tener utilidad práctica. Aun así, la palabra resistió como sinónimo popular de "sustancia viva" durante buena parte del siglo XX, sobre todo en la divulgación.

¿Quién usó por primera vez la palabra protoplasma?

El fisiólogo checo Jan Evangelista Purkyně, en 1839, aunque con un significado distinto al que hoy se le atribuye a la palabra.

Referencias

  1. Real Academia Española. Protoplasma. Diccionario de la lengua española. dle.rae.es
  2. Reynaud, E. Why is this journal called Protoplasma? A history of protoplasm theory and the divisions in cell biology before 1926. Protoplasma, Springer Nature, 2026. link.springer.com
  3. Harold, F. M. From protoplasmic theory to cellular systems biology: a 150-year reflection. American Journal of Physiology-Cell Physiology, American Physiological Society, 2010. journals.physiology.org
  4. Huxley, T. H. On the Physical Basis of Life (1868). The Huxley File, Clark University. aleph0.clarku.edu

Entradas relacionadas

  • Citoplasma: la porción del protoplasma situada entre la membrana plasmática y el núcleo, y una de las dos partes en que este se dividió conceptualmente.
  • Núcleo: el orgánulo que, junto con el citoplasma, formaba el antiguo concepto de protoplasma.
  • Citosol: la fase líquida del citoplasma, uno de los componentes que la teoría protoplasmática no llegó a diferenciar.
  • Membrana plasmática: la envoltura que delimita el protoplasma frente al exterior de la célula.

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