DICCIONARIO MÉDICO
Pronefros
El pronefros es el primero y más rudimentario de los tres riñones que se forman de manera sucesiva en el embrión humano: pronefros, mesonefros y metanefros. Es una estructura transitoria y sin capacidad excretora real que se diferencia hacia el final de la tercera semana de gestación y desaparece por completo antes de acabar la cuarta. Su conducto colector, sin embargo, no se pierde con él: pasa a formar parte del conducto mesonéfrico, la vía que empleará la siguiente generación de riñón embrionario. El nombre procede del griego pró ("antes de") y nephrós ("riñón"), y se documenta en el vocabulario médico de lengua inglesa desde 1877. Como sinónimo se admite "riñón primitivo", y en algunos textos aparece también como "pronefro" o, ya en desuso, "pronefrón". Se origina en la porción craneal del cordón nefrógeno, la banda de mesodermo intermedio situada a ambos lados del eje medio del embrión, a la altura cervical. Ese tejido se fragmenta en un número variable de nefrotomas, entre seis y diez pares según los distintos recuentos, que se transforman en pequeñas vesículas. Estas se alargan hacia fuera, se incurvan hacia abajo y terminan uniéndose entre sí para formar un conducto colector único, que sigue creciendo en sentido caudal hasta alcanzar la cloaca. La cronología es apretada. El pronefros aparece en torno al estadio 10 de Carnegie, unos 22 días después de la ovulación, y para el final de la cuarta semana ya ha degenerado por completo. Ni siquiera llega a formar glomérulos, de modo que carece, desde el principio, de cualquier capacidad real de filtración. Esa ausencia de glomérulos ha llevado a algunos autores a cuestionar si el concepto de pronefros, tal como se define en peces o anfibios, puede aplicarse sin más al embrión humano. Estudios de embriones humanos entre la tercera y la cuarta semana no han logrado identificar con claridad las estructuras pronéfricas descritas en otras especies, lo que sugiere que, en nuestra especie, el término designa más una fase del programa genético compartido que un órgano con existencia material bien definida. En peces y en larvas de anfibio, el pronefros no es un vestigio: es el riñón que realmente filtra la sangre durante esa etapa de la vida, antes de que el mesonefros tome el relevo como órgano excretor adulto. En reptiles, aves y mamíferos, la historia es distinta. El pronefros se forma, pero nunca llega a funcionar; se limita a inducir, y a dejar tras de sí un conducto que la siguiente etapa reutilizará. Esta secuencia se ha interpretado a veces como un eco del principio de que el desarrollo embrionario reproduce, en miniatura y de forma abreviada, etapas de la evolución de las especies. La lectura es sugerente, pero conviene tomarla con cautela: el pronefros humano no reproduce una etapa adulta ancestral, sino una versión ya reducida y no funcional de una estructura que en otros linajes sí llegó a cumplir su papel. Los tres riñones embrionarios aparecen en sentido craneocaudal y cada uno induce al siguiente. El pronefros es el más rudimentario y el único que regresa sin dejar ningún resto funcional propio. El mesonefros, algo más caudal, sí llega a filtrar sangre de forma transitoria durante varias semanas, y parte de su sistema de conductos persiste después en estructuras del aparato genital masculino. El metanefros, el último en aparecer, es el que se convierte en el riñón definitivo. Por su posición en la secuencia: el prefijo griego pró señala que aparece antes que los otros dos riñones embrionarios. El término se documenta en inglés desde 1877, aunque la estructura que describe ya se conocía en embriología comparada desde antes. No. No forma glomérulos, y sin ellos no hay filtración posible. Su papel se limita a dejar un conducto que la siguiente estructura, el mesonefros, aprovechará. El pronefros es más craneal, aparece antes y regresa sin haber ejercido ninguna función excretora. El mesonefros, en cambio, sí filtra sangre de manera transitoria durante la vida embrionaria y, en el varón, parte de sus conductos queda incorporada al aparato genital. Sí, son sinónimos aceptados. La denominación "riñón primitivo" resulta más descriptiva para quien no maneja el vocabulario griego, mientras que "pronefros" es el término técnico habitual en embriología. Existen además dos variantes poco usadas: "pronefro", que todavía circula en algunos textos, y "pronefrón", hoy en desuso. Ninguna de las tres formas cambia el significado: todas designan la misma estructura transitoria, la primera y más breve de las tres fases del desarrollo renal. Para profundizar en el desarrollo del aparato urinario, puede consultar:Qué es el pronefros
Formación y regresión en el embrión humano
Comparación entre vertebrados: de riñón funcional a vestigio
Diferenciación con mesonefros y metanefros
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama pronefros?
¿Llega a funcionar el pronefros en el ser humano?
¿En qué se diferencia del mesonefros?
¿Es lo mismo pronefros que riñón primitivo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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