DICCIONARIO MÉDICO
Politomografía
La politomografía es una técnica radiológica de sección corporal que obtiene imágenes de un plano determinado del cuerpo desplazando el tubo de rayos X y la película en varias direcciones a la vez (circular, elíptica, helicoidal o hipocicloide). Fue el método de referencia para el estudio óseo del oído medio y la base del cráneo antes de la llegada de la tomografía computarizada, que la sustituyó a partir de los años setenta. Se trata de una variante de la tomografía convencional en la que el conjunto formado por el tubo de rayos X y la película se mueve en más de una dirección durante la exposición, con el fin de difuminar de manera más completa las estructuras situadas fuera del plano de interés. Se distingue así de la tomografía lineal, en la que ese movimiento se limita a una sola trayectoria. El nombre combina el prefijo poli-, del griego πολύς (polýs), mucho, con tomografía, término acuñado en 1934 por el fabricante alemán Gustav Grossmann a partir de las voces griegas τομή (tomé), corte, y γράφειν (graphein), escribir o representar. Grossmann patentó ese mismo año un aparato llamado Tomograph, cuyo principio de funcionamiento se convertiría, dos décadas después, en la base de los primeros equipos pluridireccionales. Para lograr una imagen tomográfica, dos de los tres elementos que intervienen (tubo, paciente y película) deben moverse de forma sincronizada durante el disparo, mientras el tercero permanece inmóvil. El método más extendido desplaza el tubo y la película en sentidos opuestos, con el paciente fijo, de modo que las estructuras situadas en el plano elegido aparecen nítidas y el resto queda borroso. Cuanto más amplio y complejo es ese movimiento, más fina resulta la sección enfocada y más completa la eliminación de sombras indeseadas. Por eso el movimiento circular, elíptico o hipocicloide (propio de la politomografía) ofrece secciones más delgadas que el simple desplazamiento lineal. El primer equipo pluridireccional con verdadera relevancia clínica, el Polytome, se desarrolló en París en 1949 y llegó a producir cortes de apenas un milímetro de grosor con una resolución espacial notable para la época. Hasta comienzos de los años sesenta, cada investigador bautizaba su propio método: Alessandro Vallebona lo llamó estratigrafía en Italia; Bernard Ziedses des Plantes, planigrafía en los Países Bajos; Gustav Grossmann, tomografía en Alemania; y Jean Kieffer, laminografía en los Estados Unidos. Fue precisamente Ziedses des Plantes quien defendió, ya en los años treinta, que el movimiento pluridireccional resultaba indispensable para obtener una imagen satisfactoria, frente a quienes se conformaban con el simple desplazamiento lineal por resultar más económico. La confusión terminológica se resolvió en 1962, cuando un comité de la Comisión Internacional de Unidades y Medidas Radiológicas adoptó tomografía como término genérico para toda la disciplina. Con el Polytome ya consolidado en los hospitales durante la década de 1950, la politomografía encontró su terreno más útil en el estudio de estructuras óseas de alto contraste: el oído medio, los senos paranasales, la silla turca y el conducto endolinfático, regiones donde la radiografía convencional apenas distinguía el detalle necesario. Frente a la tomografía lineal, que solo difumina en una dirección y deja secciones más gruesas, la politomografía multiplica los planos de movimiento y logra cortes más finos y con menos interferencia de las estructuras vecinas. El precio de esa ventaja era una dosis de radiación mayor y un equipo bastante más complejo de operar y mantener. Con la tomografía computarizada, la diferencia es de naturaleza, no solo de grado. La politomografía obtiene su imagen borrando mecánicamente los planos no deseados mediante el movimiento físico del tubo y la película; la tomografía computarizada, en cambio, reconstruye la imagen mediante cálculo matemático a partir de miles de proyecciones digitales. Esta última llegó a la práctica clínica en 1973 y, en poco más de una década, dejó a los equipos de tomografía convencional prácticamente fuera de uso. Del griego πολύς (polýs), mucho, y tomografía, que a su vez procede de τομή (tomé), corte, y γράφειν (graphein), escribir. El término tomografía fue acuñado en 1934 por el ingeniero alemán Gustav Grossmann; el prefijo poli- se añadió después para distinguir el movimiento pluridireccional del simple desplazamiento lineal. No, en la práctica clínica habitual. Fue desplazada por la tomografía computarizada y, más tarde, por la resonancia magnética, y los equipos de tomografía convencional dejaron de fabricarse hace décadas. El número de direcciones en las que se mueven el tubo y la película durante el disparo. La tomografía lineal se mueve en una sola trayectoria; la politomografía, en varias (circular, elíptica, helicoidal o hipocicloide), lo que produce secciones más finas. Su aplicación más extendida fue el estudio de estructuras óseas pequeñas y de alto contraste, sobre todo en la base del cráneo. El oído medio, los senos paranasales, la silla turca y el conducto endolinfático se beneficiaron especialmente de esta técnica en las décadas centrales del siglo XX, antes de que la tomografía computarizada ofreciera una alternativa más rápida y con menor dosis de radiación para la mayoría de esas mismas indicaciones.Qué es la politomografía
Fundamento técnico
Contexto histórico
Diferenciación con la tomografía lineal y la tomografía computarizada
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra politomografía?
¿Sigue utilizándose hoy en día?
¿Qué diferencia hay con la tomografía lineal?
¿Para qué se empleaba principalmente?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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