DICCIONARIO MÉDICO
Poliquistosis
La poliquistosis no es una enfermedad concreta, sino un patrón: la aparición de numerosos quistes en un mismo órgano. Puede afectar al riñón, al ovario, al hígado o al páncreas, con causas, gravedad y pronóstico muy distintos según dónde se presente. El término procede del griego. Poli, de πολύς (polys), significa mucho o numeroso. Quiste viene de κύστις (kýstis), palabra que en Homero designaba la vejiga urinaria y que Aristóteles usó también para nombrar una bolsa bajo los ojos; el uso científico latino de cystis con el sentido actual de cavidad quística se documenta desde 1723. El sufijo -osis indicaba en griego clásico un proceso sin más connotación: fue la medicina la que lo especializó para nombrar procesos patológicos, el mismo valor que tiene en cirrosis o en trombosis. Unidas las tres piezas, poliquistosis significa literalmente proceso de formación de muchos quistes. No describe, por tanto, una entidad única con una causa común. Es un descriptor morfológico que se aplica a trastornos muy diferentes entre sí; lo único que comparten es la imagen de fondo, numerosas cavidades llenas de líquido que sustituyen de forma progresiva al tejido sano. La forma con más peso clínico es la poliquistosis renal, con dos variantes hereditarias bien delimitadas -autosómica dominante y autosómica recesiva- que se desarrollan en sus propias entradas de este diccionario. En el ovario, el hallazgo de múltiples quistes foliculares recibe el nombre de poliquistosis ovárica, un concepto que conviene no confundir con el síndrome que a veces se le asocia. El hígado también puede presentar quistes múltiples, casi siempre junto a la forma renal dominante, aunque existen formas hepáticas aisladas mucho menos frecuentes. En el páncreas pueden aparecer quistes múltiples en el contexto de otras enfermedades genéticas, sin que exista para él una entidad tan bien caracterizada como las anteriores. Un quiste único es, la mayoría de las veces, un hallazgo incidental sin trascendencia. La poliquistosis es harina de otro costal: implica multiplicidad y, en el riñón, una base genética hereditaria bien establecida. Esta distinción explica por qué un simple quiste no exige el seguimiento que sí requiere una poliquistosis, y por qué ambos términos comparten raíz pero no deberían emplearse como sinónimos. Del griego: poli (mucho), quiste (del vocablo kýstis, que en origen designaba la vejiga urinaria) y el sufijo -osis, que en el lenguaje médico marca un proceso patológico. Los tres elementos existen por separado en la lengua griega clásica; su combinación en un solo término es obra de la nomenclatura médica moderna. No. El quiste es una lesión aislada. La poliquistosis implica multiplicidad y, casi siempre, una causa genética de fondo. Las renales sí, con un patrón de herencia bien establecido y un gen identificado en cada caso. La poliquistosis ovárica, en cambio, es sobre todo un hallazgo ecográfico ligado a factores hormonales, sin un patrón mendeliano definido detrás. En el riñón. Es allí donde compromete una función vital, la filtración de la sangre, y donde existen dos enfermedades hereditarias plenamente caracterizadas, cada una con su propio gen causal identificado desde la última década del siglo pasado.Qué es la poliquistosis
Clasificación según el órgano afectado
Diferenciación con el quiste aislado
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede exactamente la palabra poliquistosis?
¿Un quiste y una poliquistosis son lo mismo?
¿Todas las formas de poliquistosis son hereditarias?
¿En qué órgano tiene la poliquistosis mayor relevancia clínica?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026