DICCIONARIO MÉDICO
Piotórax
El piotórax es la acumulación de pus en la cavidad pleural, el espacio virtual que separa las dos hojas de la pleura. Es el nombre con el que la literatura médica decimonónica bautizó lo que hoy se conoce sobre todo como empiema pleural. Ambas palabras designan la misma entidad clínica, aunque su historia lingüística no tiene nada en común. La palabra procede del francés pyothorax, documentada desde 1804 en una traducción de una obra quirúrgica alemana de M. A. F. Hecker. El compuesto une dos raíces griegas: πύον (pyon), pus, y θώραξ (thórax), voz que en origen designaba una coraza militar y solo más tarde pasó a nombrar la caja torácica. El resultado es pus dentro del tórax. En español el término aparece hacia 1846, en unos apuntes de F. Alonso sobre la fiebre petequial, todavía con la grafía pyo-thorax, y queda fijado como piotórax en el Diccionario enciclopédico de la lengua española de Gaspar y Roig, de 1855. Como entidad, no describe un síntoma aislado sino una colección purulenta con valor diagnóstico propio, igual que el empiema. Los dos términos se aplican por convención a la cavidad pleural cuando se usan sin más precisión, aunque empiema, en sentido estricto, puede afectar también a otras cavidades preformadas del organismo, como la articulación o la vesícula biliar (un matiz que piotórax, restringido siempre al tórax, no comparte). Empiema tiene una historia mucho más larga. La voz griega ἐμπύημα, empleada ya por Hipócrates en el siglo V antes de Cristo para describir la supuración intratorácica, entró en el castellano medieval a través de la Traducción de la Cirugía Mayor de Lanfranco, redactada entre 1451 y 1475. Piotórax, en cambio, nace en el francés médico del siglo XIX y tarda varias décadas en asentarse en los textos españoles. Esa distancia de casi cuatrocientos años entre una voz y otra explica por qué el diccionario académico histórico documenta ambos términos con aparatos etimológicos completamente distintos, pese a compartir hoy el mismo significado clínico. La convivencia de las dos palabras durante más de siglo y medio tiene una consecuencia práctica: fuentes de referencia como la enciclopedia médica de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. siguen recogiendo piotórax como nombre alternativo del empiema pleural, y algunos manuales de terminología lo incluyen todavía como entrada propia junto a su definición abreviada. En la práctica asistencial actual, no obstante, empiema es el término que domina la historia clínica y la bibliografía reciente. Sí. Ambos describen idéntica acumulación de pus en el espacio pleural. La elección de uno u otro término es una cuestión de registro y de época, no de matiz diagnóstico. Porque tienen orígenes distintos y entraron en el idioma en momentos distintos. Empiema desciende directamente del griego clásico y lleva siglos documentado en textos médicos escritos en español; piotórax es un préstamo del francés, atestiguado por primera vez en 1804 y adoptado en el español médico ya mediado el siglo XIX. Los diccionarios médicos siguen recogiendo ambos como sinónimos válidos, aunque la bibliografía clínica actual prefiere empiema como término general. Pus en el tórax, sin más. πύον es pus, y θώραξ, que originalmente nombraba una coraza, pasó con el tiempo a designar la caja torácica que protege el corazón y los pulmones. Si desea ampliar información sobre el piotórax, puede consultar:Qué es el piotórax
Un término más joven que empiema
Preguntas frecuentes
¿Piotórax y empiema pleural son lo mismo?
¿Por qué conviven dos palabras para la misma afección?
¿Qué significa literalmente piotórax?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026