DICCIONARIO MÉDICO
Piloroestenosis
La piloroestenosis es el estrechamiento del canal pilórico causado por un engrosamiento del músculo del píloro, que dificulta el vaciamiento del estómago hacia el duodeno. Es, sobre todo, una enfermedad de los primeros meses de vida, aunque existe también una forma mucho más rara en el adulto. La piloroestenosis es el estrechamiento patológico del canal pilórico, la región donde el estómago se continúa con el duodeno. El nombre es un compuesto transparente de píloro y estenosis, término que en medicina designa el estrechamiento de cualquier conducto u orificio corporal y que cuenta con entrada propia en este diccionario. En su forma más habitual recibe el nombre completo de estenosis hipertrófica del píloro, porque el estrechamiento se debe al aumento de grosor de la capa muscular circular del antro y el canal pilóricos. Se trata de la causa quirúrgica más frecuente de vómitos no biliosos durante los primeros meses de vida. Hay además una particularidad curiosa: los lactantes nacen con un píloro de aspecto normal, y solo en las semanas siguientes al nacimiento el músculo pilórico comienza a engrosarse hasta obstruir la salida gástrica. No es, por tanto, una malformación presente desde la concepción en sentido estricto, aunque se clasifique entre las afecciones congénitas del tracto digestivo alto. El estrechamiento se produce por hipertrofia e hiperplasia de la capa muscular circular del canal pilórico, que se engruesa y se alarga hasta formar una masa firme, palpable en la exploración física en muchos casos. Esa masa obstruye de forma parcial o completa el paso del contenido gástrico hacia el duodeno. Se desconoce la causa exacta. Se han propuesto factores genéticos (los hijos de padres que sufrieron la enfermedad tienen más riesgo de padecerla) y ambientales, entre ellos la posición para dormir, el tabaquismo materno y la exposición del recién nacido a la eritromicina en las primeras semanas de vida. Ninguno de estos factores, por separado, explica el conjunto de los casos. Casi todos los casos corresponden a la forma congénita clásica, la que afecta a lactantes de entre tres y seis semanas de vida y rara vez se manifiesta después de las doce semanas. Existe, sin embargo, una variante mucho menos conocida: la estenosis hipertrófica pilórica del adulto, una entidad infrecuente que puede aparecer entre los 14 y los 85 años, con una edad media en torno a los 50, y cuyo origen sigue siendo incierto. Se han propuesto varias hipótesis, entre ellas alteraciones del plexo nervioso de Auerbach y un pilorospasmo mantenido durante años, sin que ninguna cuente con respaldo definitivo. Entre dos y cinco de cada 1.000 recién nacidos vivos presentan la forma infantil, con un claro predominio masculino: la proporción entre niños y niñas ronda el 5 a 1, y el riesgo es mayor entre los varones primogénitos. Los síntomas suelen aparecer entre las tres y las seis semanas de edad. La piloroestenosis debe distinguirse del pilorospasmo, una contracción funcional y transitoria del esfínter que puede simular el cuadro si la exploración se realiza en un mal momento. La diferencia de fondo es estructural: en la piloroestenosis existe un engrosamiento muscular permanente y, con frecuencia, una masa palpable; en el pilorospasmo no hay hipertrofia orgánica y el cuadro remite sin necesidad de cirugía. La distinción tiene consecuencias prácticas para el diagnóstico por imagen, ya que ambos procesos pueden confundirse en una ecografía realizada durante el propio episodio de contracción. Al pediatra danés Harald Hirschsprung se le atribuye el primer relato médico de la enfermedad, publicado en 1888. El tratamiento definitivo llegó más de dos décadas después, con la piloromiotomía, la técnica quirúrgica que hoy sigue siendo el procedimiento de referencia. En sentido estricto, no siempre. La forma más frecuente se clasifica entre las afecciones congénitas del tracto digestivo, pero los lactantes nacen con un píloro de aspecto normal: el engrosamiento muscular se desarrolla en las semanas posteriores al nacimiento, no antes. Existe un componente genético claro, aunque no se ha identificado un único gen responsable. Los hijos de padres que sufrieron la enfermedad tienen un riesgo mayor que la población general, lo que sugiere una herencia combinada con factores ambientales. El pediatra danés Harald Hirschsprung, en 1888, en un trabajo sobre casos de estenosis pilórica congénita observados en lactantes. No. El pilorospasmo es una contracción funcional y reversible, sin hipertrofia muscular; la piloroestenosis implica un engrosamiento estructural permanente que casi siempre requiere corrección quirúrgica.Qué es la piloroestenosis
Mecanismo: hipertrofia del músculo pilórico
Clasificación: forma congénita y forma del adulto
Epidemiología
Diferenciación con el pilorospasmo
Historia y corrección quirúrgica
Preguntas frecuentes
¿Es una enfermedad congénita?
¿Se hereda la piloroestenosis?
¿Quién describió por primera vez la enfermedad?
¿Es lo mismo que el pilorospasmo?
Referencias
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