DICCIONARIO MÉDICO
Percepción social
La percepción social es el proceso por el que interpretamos el comportamiento de otras personas para formarnos una impresión sobre sus motivos, sus actitudes y su forma de ser. Ocurre en segundos, casi sin esfuerzo consciente, y condiciona buena parte de cómo se desarrolla después la interacción. El Diccionario de Psicología de la Asociación Estadounidense de Psicología la define como el conjunto de procesos mediante los que una persona utiliza la conducta observable de otra para formarse opiniones o extraer inferencias sobre ella, en particular acerca de sus motivos, actitudes o valores; también se conoce como percepción interpersonal. A diferencia de la percepción en su sentido más general, que puede tener por objeto cualquier estímulo del entorno, la percepción social tiene siempre como objeto a otro ser humano y su conducta. Suele describirse como parte de un campo más amplio, la cognición social, que además de la percepción del otro incluye procesos como la atribución de intenciones o la representación de sus estados mentales. La distinción entre ambos términos no siempre es nítida en la literatura, y con frecuencia se usan como sinónimos parciales. La neurociencia cognitiva sitúa la percepción social en una red de regiones cerebrales distribuidas, no en un único centro. El surco temporal superior se activa de forma sistemática ante la observación de movimiento biológico y de acciones ajenas. El área fusiforme, mejor conocida por su papel en el reconocimiento de rostros, aporta la información visual de partida sobre la identidad y la expresión del otro. La corteza prefrontal medial interviene un paso más allá, en la atribución de creencias, deseos e intenciones, mientras que la unión temporoparietal se asocia de forma más específica con la representación de los pensamientos ajenos. A finales de la década de 1980, el equipo de Giacomo Rizzolatti, en la Universidad de Parma, describió en primates no humanos un tipo de neurona que se activa tanto al ejecutar una acción como al observarla en otro individuo. Estas neuronas espejo, encontradas después también en el lóbulo temporal, se citan con frecuencia como parte del sustrato biológico que permite reconocer las acciones e intenciones de otra persona sin necesidad de razonarlas de forma explícita. Dentro de la percepción social se distinguen dos grandes bloques. El primero, la formación de impresiones, agrupa los mecanismos por los que se construye una imagen global de otra persona a partir de rasgos aislados: el aspecto físico, el tono de voz, la postura. El segundo, la atribución causal, se ocupa de explicar por qué esa persona actúa como actúa, y aquí resulta ineludible la figura de Fritz Heider. Heider (1896-1988), psicólogo austríaco formado en la tradición de la Gestalt, publicó en 1944 dos trabajos que sentaron las bases del campo: uno sobre percepción social y atribución causal, y otro, junto a Marianne Simmel, en el que un grupo de personas observaba una animación de formas geométricas moviéndose sin ningún guion narrativo y, aun así, describía sus movimientos en términos de intenciones, persecuciones y conflictos. Aquel experimento mostró hasta qué punto la atribución de intenciones a otros es automática, casi imposible de suprimir. Heider desarrolló estas ideas en su libro de 1958, La psicología de las relaciones interpersonales, que se convirtió en la obra fundacional de la teoría de la atribución. Conviene no confundir la percepción social con la simple observación. Observar a alguien es un acto perceptivo neutro; percibirlo socialmente implica ya una interpretación, casi siempre automática, sobre su carácter o sus intenciones. Tampoco equivale a la empatía, que además de interpretar al otro implica compartir o resonar con su estado emocional. La percepción social es el paso previo: sin ella, no hay materia prima sobre la que construir una respuesta empática. Las alteraciones de la percepción social se estudian, entre otros cuadros, en la esquizofrenia, donde la investigación con neuroimagen ha relacionado los déficits observados con la corteza prefrontal medial, la amígdala y el lóbulo parietal inferior. No exactamente. La percepción social se centra en cómo interpretamos las señales de otra persona para formarnos una impresión de ella. La cognición social es un término más amplio que incluye, además, la atribución de estados mentales y el razonamiento sobre las creencias ajenas. El psicólogo austríaco Fritz Heider, en dos artículos publicados en 1944 y desarrollados después en su libro de 1958, La psicología de las relaciones interpersonales. Son un tipo de neurona, descrita a finales de los años ochenta en Parma, que se activa tanto al realizar una acción como al observarla en otra persona. Se citan con frecuencia como parte del sustrato neural que facilita reconocer las acciones ajenas. Sí. Funcionan como atajos cognitivos que simplifican el proceso de formar una impresión, a costa de introducir sesgos sistemáticos que pueden distorsionar el juicio sobre una persona concreta.Qué es la percepción social
Mecanismo
Procesos que la integran
Diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo la percepción social que la cognición social?
¿Quién introdujo el concepto en la psicología moderna?
¿Qué son las neuronas espejo y qué papel juegan aquí?
¿Los estereotipos forman parte de la percepción social?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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