DICCIONARIO MÉDICO
Pelagroide
Pelagroide es el adjetivo médico que designa lo semejante a la pelagra en su forma o aspecto, sin que exista necesariamente el mismo origen. Se emplea en textos médicos, sobre todo dermatológicos, para calificar manifestaciones cutáneas que recuerdan a las de la pelagra sin que se haya confirmado el déficit de niacina que define a esta enfermedad. El diccionario histórico de la Real Academia Española recoge su significado exacto: «semejante a la pelagra por su forma o aspecto». El diccionario académico vigente no le dedica una entrada propia; su rastro queda documentado en el diccionario histórico como voz de uso restringido al ámbito médico especializado. Esto lo distingue de pelagroso, que sí figura en el diccionario actual con dos acepciones bien delimitadas. En español, el término llegó a través del francés pellagroïde, documentado por Teilleux en el volumen dieciocho de los Annales Médico-Psychologiques con la expresión «érythème pellagroïde». El francés lo tomó a su vez de pellagre, procedente del italiano pellagra. Su primer testimonio en español data de 1871, en el tomo primero de la Dermatología general y clínica iconográfica de enfermedades de la piel, del médico José Eugenio de Olavide, y reaparece hacia 1914 en la traducción que hizo Augusto Pi Suñer del Tratado de fisiopatología clínica de Joseph Grasset. Durante el siglo diecinueve, los textos médicos usaban eritema pelagroide para describir erupciones observadas en pacientes psiquiátricos, en enfermos de parálisis general y en alcohólicos, cuadros que imitaban el patrón cutáneo de la pelagra sin responder a una carencia nutricional confirmada. Esa distinción entre parecido visual y causa real sigue siendo el núcleo del término en la dermatología actual, donde expresiones como dermatitis pelagroide aparecen todavía en la descripción de erupciones que remedan la pelagra por mecanismos distintos al déficit de niacina. La pelagra es la enfermedad carencial en sí. Pelagroso califica lo que pertenece a ella o a quien la padece: implica una relación directa, casi de identidad. Pelagroide, en cambio, describe una semejanza sin comprometerse con la causa. Algo puede ser pelagroide sin que exista déficit alguno de niacina de por medio, mientras que nada puede ser pelagroso sin la enfermedad presente. No. Pelagroide señala parecido en el aspecto; pelagroso señala pertenencia o padecimiento real de la pelagra. Son adjetivos próximos en la forma, pero con significados que no se solapan. Del francés pellagroïde, documentado en 1871 en una revista médica parisina y adoptado ese mismo año por la dermatología española a través de la obra de Olavide. Sobre todo en dermatología, para describir erupciones que recuerdan a la pelagra en su distribución o aspecto sin que se haya confirmado una carencia de niacina. Es un adjetivo de uso especializado, poco frecuente fuera de la literatura médica. Su empleo advierte al lector de que la semejanza es visual, no necesariamente causal.Qué significa pelagroide
Origen y uso del término
Diferencia con pelagroso y pelagra
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo pelagroide que pelagroso?
¿De dónde procede la palabra pelagroide?
¿En qué contextos se emplea hoy?
Referencias
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