DICCIONARIO MÉDICO
Pars intermedia de la hipófisis
La pars intermedia es la franja de tejido situada entre el lóbulo anterior y el lóbulo posterior de la hipófisis. En muchos vertebrados forma una capa bien diferenciada y funcionalmente activa; en el ser humano adulto queda reducida a un vestigio disperso, con escasa entidad como estructura propia. Su papel mejor documentado es el procesamiento de la proopiomelanocortina en hormona estimulante de melanocitos. Anatómicamente, la pars intermedia ocupa la línea de contacto entre la pars distalis y la porción nerviosa de la hipófisis. El nombre es la suma directa de dos términos latinos: pars («parte») e intermedia, del latín inter («entre») y medius («medio»), sin mayor complicación etimológica que esa doble referencia posicional. Es, además, una región poco vascularizada: carece en gran medida de riego arterial propio, a diferencia de la pars distalis vecina. Comparada con esta, ocupa un volumen mínimo de la glándula. En la mayoría de los estudios anatómicos ni siquiera aparece como un lóbulo delimitado, sino como un grupo disperso de células incrustadas en el tejido colindante. Toda la adenohipófisis, pars intermedia incluida, procede de una estructura embrionaria transitoria descrita por el anatomista alemán Martin Heinrich Rathke en 1838, y que desde entonces lleva su nombre: la bolsa de Rathke. Se trata de una invaginación del techo de la cavidad bucal primitiva que asciende hacia el cerebro en desarrollo hasta fusionarse con el esbozo del futuro lóbulo posterior. La pared anterior de esa bolsa, de crecimiento rápido, da lugar a la pars distalis; la pared posterior, mucho menos proliferativa, se convierte en la pars intermedia. Entre ambas paredes queda un espacio residual, la hendidura de Rathke, que en algunas personas persiste como una pequeña cavidad revestida de epitelio. No es un hallazgo raro en autopsias ni en pruebas de imagen realizadas por otro motivo. Las células que pueblan la pars intermedia, los melanotropos, sintetizan una proteína precursora llamada proopiomelanocortina (POMC). Esa molécula se fragmenta después en varios péptidos activos, entre ellos la hormona estimulante de melanocitos y la beta-endorfina. Neuronas dopaminérgicas procedentes del hipotálamo inervan directamente estos melanotropos y frenan de forma continua su actividad secretora; es un sistema regulado casi exclusivamente por inhibición, más que por estímulo activo. En otros vertebrados, la historia es distinta. En anfibios y peces, donde la pars intermedia conserva un desarrollo mucho mayor que en el ser humano, la hormona que produce interviene en el cambio de color de la piel según el entorno, un mecanismo de camuflaje bien estudiado en biología comparada. Algunos estudios histológicos en autopsias humanas han cuestionado que exista, en sentido estricto, una pars intermedia como estructura independiente en el adulto: las células productoras de POMC aparecen incorporadas dentro de la propia pars distalis, formando su borde posterior, en lugar de constituir un lóbulo separado y delimitado. Late aquí una diferencia de fondo con la mayoría de los mamíferos no humanos, donde el límite entre ambas porciones es mucho más nítido. Depende de qué se entienda por diferenciada. Como grupo funcional de células productoras de MSH, sí existe. Como lóbulo anatómico separado y delimitado, con frecuencia no: en buena parte de las autopsias estudiadas, esas células quedan mezcladas con el borde posterior de la pars distalis. De la pared posterior de la bolsa de Rathke, la estructura que Martin Heinrich Rathke describió en 1838 y que da origen a toda la adenohipófisis. Mientras que la pared anterior prolifera con rapidez para formar la pars distalis, la posterior crece mucho menos, lo que explica el tamaño reducido de la pars intermedia desde el propio desarrollo fetal. La hormona estimulante de melanocitos, generada aquí a partir de la POMC, actúa sobre los melanocitos de la piel y participa también en la regulación del apetito y de la respuesta al estrés a través de receptores distribuidos por el sistema nervioso central. En el ser humano su origen no se limita a la hipófisis: la propia piel y el hipotálamo también la producen de forma local. No. Cuanto más se aleja la especie del ser humano en la escala evolutiva, más desarrollada suele estar esta porción. En peces y anfibios constituye un lóbulo bien definido con un papel activo en el cambio de coloración cutánea, una función que en los mamíferos superiores prácticamente ha desaparecido.Qué es la pars intermedia de la hipófisis
Origen embriológico: la bolsa de Rathke
Función: procesamiento de la proopiomelanocortina
Diferenciación con la pars distalis
Preguntas frecuentes
¿Existe realmente una pars intermedia diferenciada en el adulto?
¿De dónde procede embriológicamente?
¿Para qué sirve la hormona que produce?
¿Es igual en todos los animales?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026