DICCIONARIO MÉDICO
Parálisis de Erb
La parálisis de Erb es la forma más frecuente de lesión del plexo braquial en el recién nacido: afecta a las raíces nerviosas C5 y C6, las que forman el tronco superior del plexo, y se produce por un estiramiento excesivo del cuello y el hombro durante un parto complicado. Debe su nombre a Wilhelm Erb, neurólogo alemán que en 1874 localizó la lesión en esas dos raíces. Se distingue de la parálisis de Klumpke, que afecta a las raíces inferiores del plexo y compromete la mano. El plexo braquial es la red de nervios que se forma con las ramas ventrales de las raíces cervicales C5 a C8 y la primera raíz torácica, T1, y que da origen a todos los nervios que mueven y sensibilizan el hombro, el brazo, el antebrazo y la mano. Las raíces C5 y C6 se unen para formar el tronco superior del plexo; cuando ese tronco se lesiona por un estiramiento excesivo, el resultado es la parálisis de Erb, con debilidad o parálisis de los músculos que rotan el hombro hacia afuera, lo elevan y flexionan el codo, mientras que el movimiento de la mano y de los dedos suele conservarse. Casi siempre ocurre durante el parto vaginal, cuando la cabeza del recién nacido ya ha salido pero el hombro queda retenido tras el hueso púbico de la madre, la llamada distocia de hombros. El obstetra aplica entonces tracción sobre la cabeza o el cuello para liberar al bebé, y esa maniobra, necesaria para completar el parto, puede estirar más allá de su límite elástico las raíces del plexo braquial superior. El peso elevado al nacer, la presentación de nalgas y los partos instrumentados con fórceps o ventosa se cuentan entre los factores que aumentan el riesgo. Wilhelm Heinrich Erb nació en 1840 en Winnweiler, en el Palatinado bávaro, y murió en Heidelberg en 1921, tras una carrera dedicada casi por completo a la neurología, disciplina de la que llegó a ser una de las figuras más influyentes de su tiempo. Antes que él, el neurólogo francés Guillaume Duchenne de Boulogne había descrito en 1872 la parálisis braquial del recién nacido y había atribuido su origen a la tracción del brazo durante el parto. Dos años después, en 1874, Erb estableció en un adulto que la lesión responsable de ese patrón de debilidad se localizaba en las raíces C5 y C6, un hallazgo que trasladado a la clínica neonatal dio nombre conjunto al cuadro: parálisis de Erb-Duchenne. El punto donde ambas raíces convergen, unos centímetros por encima de la clavícula, se conoce hoy como punto de Erb. Dentro de las lesiones del plexo braquial del recién nacido se distinguen tres patrones según la extensión de las raíces afectadas. La parálisis de Erb, por lesión de C5 y C6, es la más frecuente y también la de mejor pronóstico. La parálisis obstétrica total, por afectación de todo el plexo, de C5 a T1, compromete el brazo entero. La parálisis de Klumpke, mucho más rara, afecta a las raíces inferiores, C8 y T1, y se manifiesta como debilidad de la mano y los dedos, con la musculatura del hombro y el brazo respetada; a veces se acompaña de signos del síndrome de Horner cuando la lesión afecta también a las fibras simpáticas que discurren junto a esas raíces. Conviene no confundir la parálisis de Erb con la seudoparálisis del recién nacido, un cuadro en el que el brazo tampoco se mueve, pero por dolor derivado de una fractura de clavícula, sin que exista lesión nerviosa alguna. La postura característica del brazo en la parálisis de Erb, en aducción y rotación interna, con el codo extendido, es la que dio origen a su descripción coloquial como posición de propina de camarero, aunque el término clínico correcto sigue siendo parálisis del plexo braquial superior. Por Wilhelm Erb, neurólogo alemán que en 1874 localizó en las raíces C5 y C6 la lesión responsable de este patrón de debilidad del hombro y el brazo. El neurólogo francés Duchenne de Boulogne ya había descrito el cuadro obstétrico dos años antes, de ahí que también se hable de parálisis de Erb-Duchenne. No. La parálisis de Erb afecta a las raíces superiores del plexo, C5 y C6, y compromete el hombro y el codo. La de Klumpke afecta a las raíces inferiores, C8 y T1, y compromete la mano. Los estudios poblacionales sitúan su incidencia en torno a 1,4 casos por cada 1.000 recién nacidos vivos, con un rango que va de 0,1 a 6,3 según la serie consultada. Es, con diferencia, el tipo más frecuente de lesión obstétrica del plexo braquial. En la mayoría de los recién nacidos con parálisis de Erb la función mejora de forma espontánea durante los primeros meses de vida, y buena parte alcanza una recuperación funcional completa. Un porcentaje menor conserva debilidad o limitaciones permanentes, sobre todo cuando la lesión inicial afecta también a la raíz C7.Qué es la parálisis de Erb
El epónimo
Clasificación y diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama parálisis de Erb?
¿Es lo mismo que la parálisis de Klumpke?
¿Con qué frecuencia se presenta?
¿Se recupera el movimiento del brazo?
Referencias
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