DICCIONARIO MÉDICO
Pancreatitis aguda hemorrágica
La pancreatitis hemorrágica es un término clásico que designa la presencia de sangrado franco en el páncreas y en el tejido que lo rodea durante un episodio grave de pancreatitis aguda. Su uso ha quedado en gran medida absorbido por la terminología actual, que lo integra dentro de la pancreatitis necrotizante. Ya en 1889, un artículo publicado en el Boston Medical and Surgical Journal describía la pancreatitis hemorrágica junto a las formas supurativa y gangrenosa como variantes de un mismo proceso necrotizante. Durante gran parte del siglo XX, "pancreatitis hemorrágica" fue una categoría diagnóstica de pleno derecho, basada en la observación macroscópica de sangre en el retroperitoneo procedente del páncreas. La clasificación de Atlanta, revisada en 2012 por consenso internacional, desaconseja el uso del término. El motivo es doble: la presencia de hemorragia solo puede constatarse de forma fiable durante la cirugía o en la autopsia, no mediante las pruebas de imagen con las que hoy se diagnostica y clasifica la pancreatitis, y su presencia no se correlaciona de manera consistente con la gravedad ni con la mortalidad del cuadro. Dos pacientes con idéntica extensión de necrosis pueden diferir notablemente en el grado de sangrado asociado, sin que eso cambie su pronóstico. Solo dos formas morfológicas de pancreatitis aguda tienen respaldo en la clasificación vigente: la edematosa intersticial, sin necrosis relevante, y la necrotizante. El hallazgo hemorrágico, cuando existe, se describe hoy como un componente dentro de esta segunda categoría, no como una entidad aparte. El sangrado en el contexto de una pancreatitis grave suele producirse por alguno de estos mecanismos: hemorragia dentro de un pseudoquiste, erosión vascular por el propio proceso necrótico o, con mayor frecuencia, rotura de un pseudoaneurisma formado en una arteria peripancreática, casi siempre la esplénica o la gastroduodenal. Esta última vía es la más habitual y constituye una complicación tardía y grave de la pancreatitis necrotizante. Aparece todavía en informes de radiología, series históricas y algunos contextos clínicos, aunque las guías de clasificación actuales prefieren "pancreatitis necrotizante" para describir la misma realidad anatomopatológica de fondo. No exactamente. "Hemorrágica" pone el foco en el sangrado; "necrohemorrágica" nombra explícitamente los dos fenómenos, necrosis y hemorragia, como parte de un mismo cuadro. Son términos emparentados, no sinónimos estrictos. No. Es una causa infrecuente de mortalidad en la pancreatitis aguda, responsable de menos del 0,5 por ciento de las muertes súbitas atribuidas a esta enfermedad, y aparece casi siempre como complicación de formas ya de por sí graves. Consulte también la información clínica completa sobre pancreatitis aguda Si busca información sobre síntomas, diagnóstico y tratamiento, puede consultar la página de pancreatitis aguda elaborada por el Departamento de Digestivo de la Clínica Universidad de Navarra.Origen del término
Por qué se ha abandonado como categoría
Cuándo aparece el sangrado
Preguntas frecuentes
¿Sigue usándose el término "pancreatitis hemorrágica"?
¿Es lo mismo que la pancreatitis necrohemorrágica?
¿El sangrado pancreático es frecuente?
Referencias
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