DICCIONARIO MÉDICO
Osteoplasto
El osteoplasto es la cavidad microscópica excavada en la matriz ósea que aloja a un osteocito. También llamado laguna ósea o cavidad osteocitaria, se forma cuando un osteoblasto activo queda atrapado en el tejido que él mismo ha mineralizado. La palabra combina dos raíces griegas: ὀστέον (osteon, "hueso") y πλαστός (plastós, "formado" o "moldeado"), del verbo plássein, moldear. El nombre describe con bastante literalidad lo que designa: un molde tallado en el hueso, con la forma exacta del cuerpo celular que va a ocupar. Durante la formación ósea, los osteoblastos depositan sobre la superficie del hueso una matriz orgánica llamada osteoide. Cuando esa matriz se mineraliza, una fracción de esos osteoblastos (en torno al 30%, según las descripciones histológicas clásicas) queda incluida dentro del tejido que ha fabricado. El resto desaparece por apoptosis. La célula atrapada se transforma en osteocito, y el hueco donde permanece confinada es, precisamente, el osteoplasto. Ningún osteoplasto es un compartimento aislado. De sus paredes irradian canalículos, conductos microscópicos por los que se extienden las prolongaciones citoplasmáticas del osteocito (entre 40 y 60 por célula, según las mediciones histológicas disponibles). Esa red conecta unos osteoplastos con otros y con los vasos sanguíneos del hueso, formando lo que se conoce como sistema lacuno-canalicular. Por los canalículos circula el fluido óseo extracelular. Y por ahí viajan también las señales que el osteocito envía cuando detecta una deformación mecánica en la matriz que lo rodea. Es, en cierto modo, la red nerviosa del hueso, aunque no exista un nervio de por medio. Conviene no confundir el osteoplasto con la laguna de Howship, otra cavidad ósea de origen y función opuestos. La laguna de Howship es la huella que deja un osteoclasto al disolver matriz mineralizada durante la resorción ósea. Dentro del osteoplasto, en cambio, vive la célula que mantiene esa misma matriz con vida. Ambas cavidades pueden aparecer en preparaciones histológicas del mismo fragmento de hueso, pero no con el mismo propósito: una pertenece a la fase de resorción; la otra, al mantenimiento del tejido ya formado. Del griego osteon (hueso) y plastós (formado, moldeado). El término alude a la forma de molde que adquiere la cavidad al tallarse alrededor del osteocito durante la mineralización. Sí. Son sinónimos. La literatura histológica en español emplea ambos términos, junto con "cavidad osteocitaria", de forma indistinta. No. Solo una fracción minoritaria (alrededor de un 30%) queda atrapada en la matriz que segrega y se convierte en osteocito. El resto muere por apoptosis una vez cumplida su función constructora. Es uno de los mecanismos por los que el esqueleto se adapta a la carga mecánica. Los osteocitos detectan deformaciones mínimas en la matriz que los rodea y, a través de sus prolongaciones dentro de los canalículos, transmiten esa información hacia la superficie del hueso. Ahí se decide, en función de la señal recibida, si conviene reforzar una zona con hueso nuevo o dejarla como está. Cuando un osteocito muere y su hueco queda vacío, la transmisión de esa señal pierde eficacia en ese punto concreto de la red. El fenómeno interesa sobre todo a la biología ósea básica, que sigue investigando cómo se traduce esa comunicación celular en la arquitectura final del hueso.¿Qué es un osteoplasto?
La red que conecta cada osteoplasto
Diferencia con la laguna de Howship
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra osteoplasto?
¿Es lo mismo un osteoplasto que una laguna ósea?
¿Todos los osteoblastos llegan a formar un osteoplasto?
¿Para qué sirve la red de osteoplastos y canalículos?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026