DICCIONARIO MÉDICO
Orquioepididimitis
La orquioepididimitis es la inflamación conjunta del testículo y el epidídimo, la estructura tubular situada en su cara posterior. A diferencia de la orquitis aislada, su origen suele ser bacteriano y su mecanismo, ascendente desde las vías urinarias. El nombre resume su propia definición: une orquio-, testículo, con epidídimo y el sufijo -itis, inflamación. Designa un único proceso que afecta a dos estructuras vecinas y estrechamente conectadas, no dos enfermedades que coinciden por azar. En la práctica clínica es mucho más frecuente que la orquitis pura. Buena parte de las inflamaciones testiculares comienzan, de hecho, como una epididimitis aislada que termina extendiéndose al testículo vecino a medida que progresa la infección. El origen es, en la mayoría de los casos, una infección de las vías urinarias que asciende hasta el epidídimo y, desde ahí, alcanza el testículo a través del conducto deferente o de los vasos linfáticos del cordón espermático. Es la llamada vía ascendente, distinta de la vía hematógena que predomina en la orquitis vírica aislada. El agente causal varía con la edad. En varones sexualmente activos y menores de treinta y cinco años, Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoeae figuran entre los microorganismos más señalados por la bibliografía. En hombres de mayor edad, sobre todo cuando existe un obstáculo al vaciado vesical, predominan las enterobacterias, con Escherichia coli a la cabeza. Con menor frecuencia intervienen micobacterias, como en la tuberculosis genitourinaria, o brucella, en zonas donde esta infección es endémica. Un estudio realizado en un servicio de urgencias estadounidense encontró Chlamydia en algo más de una de cada ocho muestras analizadas en varones menores de treinta y cinco años, por delante de la gonorrea; entre los urocultivos positivos, Escherichia coli fue con diferencia la bacteria más aislada. La afectación testicular acompaña a la epididimitis en aproximadamente la mitad de los episodios agudos. Frente a la orquitis aislada, que afecta solo al testículo y suele tener origen vírico, la orquioepididimitis compromete siempre al epidídimo y responde con más frecuencia a una causa bacteriana. Frente a la epididimitis sin afectación testicular, la diferencia está en la extensión del proceso, no en su naturaleza. También conviene distinguirla de la torsión testicular, un cuadro vascular por rotación del cordón espermático que constituye una urgencia quirúrgica y de origen no infeccioso. Ambos procesos pueden manifestarse con dolor escrotal intenso, lo que explica que su diferenciación sea uno de los motivos clásicos de consulta urgente en urología. Porque ambas estructuras están comunicadas por el conducto deferente y comparten el drenaje linfático del cordón espermático. Una infección urinaria que alcanza el epidídimo por esta vía ascendente encuentra así una ruta directa hacia el testículo vecino, sin necesidad de pasar por el torrente sanguíneo. No siempre. También se emplean los términos orquidoepididimitis y epididimoorquitis para referirse al mismo proceso, con el orden de los elementos invertido en este último caso. Las tres formas designan la misma entidad clínica. Puede darse en cualquier edad adulta, aunque el perfil bacteriano cambia según el grupo. En menores de treinta y cinco años predominan los microorganismos de transmisión sexual; a partir de esa edad ganan peso las bacterias intestinales asociadas a problemas de vaciado urinario, como el crecimiento prostático. No. Es, junto con la epididimitis aislada, una de las causas más frecuentes de dolor y aumento de tamaño escrotal en la consulta de urología adulta.Qué es la orquioepididimitis
Mecanismo y causas
Diferenciación con otras entidades
Preguntas frecuentes
¿Por qué la infección pasa del epidídimo al testículo?
¿Se llama igual en toda la bibliografía médica?
¿Afecta más a hombres jóvenes o de mayor edad?
¿Es una entidad rara?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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