DICCIONARIO MÉDICO
Operación de Baldy-Franke
La operación de Baldy-Franke es una técnica quirúrgica hoy en desuso que se empleaba para corregir la retroversión uterina, la desviación del útero hacia atrás. Consistía en acortar y fijar los ligamentos redondos para devolver al útero una posición más anterior. Pertenece a la familia de intervenciones conocidas genéricamente como histeropexia, y debe su nombre a los cirujanos que describieron variantes de la técnica a comienzos del siglo XX. Bajo este nombre se agrupan variantes de un mismo principio quirúrgico: acortar los ligamentos redondos del útero y fijarlos de modo que sostengan el órgano en una posición más anterior, corrigiendo así una retroversión o una retroflexión sintomática. La técnica implicaba exteriorizar el útero, practicar sendas aberturas en los ligamentos anchos y pasar por ellas las asas de los ligamentos redondos, que quedaban suturadas sobre la cara posterior del cuerpo uterino. Se trata de una modalidad concreta dentro de un grupo más amplio de procedimientos, la histeropexia, que reúne cualquier técnica dirigida a fijar un útero desplazado de su posición habitual. Lo distintivo de la operación de Baldy-Franke frente a otras histeropexias es precisamente el recurso al ligamento redondo como elemento de sujeción, en lugar de fijar el útero directamente a la pared abdominal. El cirujano estadounidense John Montgomery Baldy (1860-1934) describió en 1902, en la revista American Journal of Obstetrics, una nueva operación para el retrodesplazamiento uterino basada en el acortamiento del ligamento redondo. Contemporáneos suyos, como John Clarence Webster, publicaron variantes cercanas del mismo principio, lo que dio lugar a que la literatura médica combinara con frecuencia los nombres de varios autores para referirse a técnicas emparentadas entre sí, sin que exista siempre un límite nítido entre una variante y otra. Un ensayo clínico publicado en 1996 en la revista Journal of Reproductive Medicine comparó, ya con abordaje laparoscópico, dos de estas variantes bajo los nombres de método de Webster-Baldy y método de Franke, aplicadas ambas a la corrección del dolor pélvico y la dispareunia asociados a un útero retrovertido. Ese trabajo confirma que Franke designaba en la práctica clínica una técnica diferenciada, próxima mecánicamente a la de Baldy pero descrita de forma independiente. La plicatura del ligamento redondo, en cualquiera de sus variantes de Baldy, Webster o Franke, ha quedado relegada casi por completo en la práctica ginecológica actual. La complicación más citada en la literatura histórica es la hernia interna: el asa intestinal puede introducirse a través de las aberturas practicadas en el ligamento ancho durante la técnica, con episodios descritos incluso años después de la intervención original. El tratamiento actual de la retroversión sintomática y del prolapso genital recurre hoy a otras técnicas, entre ellas la suspensión laparoscópica del útero o la fijación mediante mallas. Conviene no confundir esta técnica con la operación de Alexander-Adams, descrita también a finales del siglo XIX, que acorta igualmente los ligamentos redondos pero por vía extraperitoneal, mediante una incisión en la ingle, sin abrir la cavidad abdominal. Tampoco debe confundirse con la ventrofijación uterina clásica, que fija el fondo del útero directamente a la pared abdominal anterior mediante suturas, sin recurrir al ligamento redondo como elemento de sostén. Para corregir una retroversión o una retroflexión uterina sintomática, esto es, un útero inclinado hacia atrás que causaba molestias a la paciente, en los casos en que el médico consideraba insuficiente el tratamiento con pesarios. Rara vez. La ginecología actual dispone de alternativas laparoscópicas y de técnicas de suspensión con menor riesgo de hernia interna, por lo que la plicatura clásica del ligamento redondo ha quedado en gran parte como una referencia histórica. Una posición del útero en la que el fondo se inclina hacia la columna vertebral en lugar de hacia la vejiga, que es la disposición más habitual. Puede ser una variante anatómica sin ninguna trascendencia o, en algunos casos, causar molestias que llevan a valorar un tratamiento. En la vía de abordaje. Baldy-Franke opera desde dentro de la cavidad abdominal y pasa el ligamento redondo a través de una abertura en el ligamento ancho; Alexander-Adams trabaja desde fuera, con una incisión inguinal, sin entrar en el abdomen.Qué es la operación de Baldy-Franke
Origen histórico
Situación actual
Diferenciación con otras operaciones afines
Preguntas frecuentes
¿Para qué se utilizaba la operación de Baldy-Franke?
¿Sigue practicándose esta operación?
¿Qué es la retroversión uterina?
¿En qué se diferencia de la operación de Alexander-Adams?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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