DICCIONARIO MÉDICO
Histeropexia
La histeropexia es una intervención quirúrgica que recoloca y fija el útero cuando ha descendido de su posición normal. Su rasgo definitorio es la conservación del órgano: en lugar de retirarlo, lo ancla a estructuras firmes de la pelvis para devolverlo a su sitio. El término se forma con hystéra, útero, y pêxis, que en griego designa la acción de fijar o sujetar. Histeropexia es, literalmente, la fijación del útero. Se recurre a ella cuando el útero se ha desplazado hacia abajo, un cuadro conocido como prolapso uterino, en el que el debilitamiento de los músculos y ligamentos del suelo pélvico deja de sostener el órgano en su posición. La particularidad de esta cirugía está en su planteamiento conservador. Frente a la opción de extirpar el útero, la histeropexia busca restaurarlo en su lugar y mantenerlo, lo que interesa a quienes desean conservar el órgano por motivos de fertilidad o simplemente por evitar una extirpación. El fundamento es mecánico. Si el útero desciende porque sus sujeciones naturales han cedido, la solución quirúrgica consiste en fijarlo a un anclaje más resistente. Ese punto de sujeción puede ser el promontorio del sacro, distintos ligamentos de la pelvis o la propia pared abdominal, según la técnica elegida. En algunos abordajes se emplea una malla que refuerza el soporte. Antes de plantear la cirugía suelen ensayarse medidas conservadoras, como los ejercicios de fortalecimiento del suelo pélvico o el uso de un pesario. La histeropexia entra en escena cuando esas medidas no bastan y el descenso es lo bastante marcado. No hay una única forma de fijar el útero. La sacrohisteropexia lo ancla al promontorio del sacro, un abordaje frecuente por vía abdominal o laparoscópica. Otras variantes lo suspenden de los ligamentos sacroespinoso o uterosacros. La ventrofijación, más antigua, lo une a la pared abdominal anterior. La elección depende de la anatomía de cada paciente y del grado de descenso, y es una decisión que corresponde al equipo quirúrgico. Conviene no confundir ambas intervenciones, porque persiguen fines opuestos. La histerectomía extirpa el útero; la histeropexia lo conserva. Durante décadas, el tratamiento quirúrgico del prolapso pasaba casi siempre por la extirpación, pero la preservación uterina ha ganado terreno, y hoy las revisiones muestran resultados comparables entre una y otra en el control del descenso. La decisión ya no es automática: depende de las características de cada caso y de las preferencias de la mujer. Sí. Es su rasgo distintivo. A diferencia de la histerectomía, que retira el órgano, la histeropexia lo mantiene y se limita a fijarlo en su posición correcta. Para el prolapso uterino, es decir, el descenso del útero hacia la vagina por el debilitamiento de las estructuras del suelo pélvico que deberían sostenerlo. Procede del griego pêxis, fijar o sujetar. Aparece en otras cirugías con el mismo sentido, como la nefropexia del riñón o la orquidopexia del testículo, siempre referida a fijar un órgano en su lugar.Qué es la histeropexia
En qué se basa
Variantes de la técnica
Diferencia con la histerectomía
Preguntas frecuentes
¿La histeropexia conserva el útero?
¿Para qué problema se indica?
¿Qué significa la raíz "-pexia"?
Referencias
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