DICCIONARIO MÉDICO

Onda aguda

La onda aguda es un grafoelemento transitorio del electroencefalograma (EEG), de morfología puntiaguda y una duración de 70 a 200 milisegundos, que se distingue con claridad de la actividad de fondo. Junto con la punta, constituye uno de los principales marcadores de actividad epileptiforme, aunque también existen variantes de aspecto similar que son completamente fisiológicas.

Qué es la onda aguda

En electroencefalografía, una onda aguda es una deflexión transitoria de fase ascendente más pronunciada que la descendente, con un pico afilado y una duración de entre 70 y 200 milisegundos. Suele ir seguida de una onda lenta con la que forma el complejo punta-onda o, en este caso, onda aguda-onda lenta. La federación internacional de neurofisiología clínica exige, para calificar un elemento como epileptiforme, que cumpla al menos cuatro de seis criterios: morfología puntiaguda, duración diferenciada del fondo, asimetría entre sus fases, onda lenta asociada, distorsión de la actividad de base y una distribución de campo compatible con un origen cortical real.

El primer registro de un elemento de este tipo se atribuye a Fischer y Löwenbach, que en 1934 demostraron por primera vez la existencia de espigas epileptiformes en el electroencefalograma, apenas cinco años después de que Hans Berger publicara sus hallazgos originales.

La frontera con la punta: un criterio de duración

La onda aguda tiene una hermana morfológica más breve: la punta, un grafoelemento de idéntico significado clínico pero de duración inferior a los 70 milisegundos. La distinción entre ambas es puramente convencional y no tiene ningún valor pronóstico ni etiológico añadido; en la práctica clínica diaria, los términos se emplean a menudo de forma indistinta. Cuando la onda aguda o la punta van seguidas de una onda lenta, el conjunto recibe el nombre de punta-onda, un patrón especialmente característico de las crisis de ausencia cuando se repite a una frecuencia de 3 Hz.

Variantes de aspecto agudo que no son epileptiformes

No todo lo que parece puntiagudo en un EEG es patológico. Existen varias figuras fisiológicas normales que pueden confundir al observador poco experimentado. La onda aguda del vértex, por ejemplo, aparece al final de la primera fase del sueño no REM, con una amplitud que puede superar los 200 microvoltios, y su sola presencia descarta que el registro corresponda a la fase REM. Las ondas lambda, de polaridad positiva, surgen en la región occipital durante el escaneo visual activo con los ojos abiertos, y su prima nocturna, los transitorios positivos occipitales del sueño, aparece en las fases iniciales del sueño lento.

A ellas se suma la punta en empalizada o wicket spike, un patrón temporal que imita una descarga epileptiforme pero que no distorsiona el fondo ni se acompaña de onda lenta posterior. Reconocer estas variantes es, precisamente, lo que separa una lectura experta de un sobrediagnóstico de epilepsia.

Contexto clínico y hallazgos característicos

La onda aguda aparece tanto en epilepsias focales como generalizadas, y su localización orienta sobre el origen de la descarga. Hay, además, un patrón muy específico: en la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, el EEG puede mostrar ondas agudas periódicas con una frecuencia aproximada de 1 Hz, un hallazgo con valor diagnóstico dentro del cuadro clínico completo.

Preguntas frecuentes

¿Toda onda aguda en un EEG significa epilepsia?

No. Existen variantes fisiológicas normales, como la onda aguda del vértex durante el sueño o las ondas lambda en vigilia, que tienen un aspecto puntiagudo sin representar ninguna anomalía.

¿Cuál es la diferencia entre una onda aguda y una punta?

La duración. Por convención, una punta dura menos de 70 milisegundos y una onda aguda entre 70 y 200. Ambas comparten el mismo significado clínico cuando son epileptiformes.

¿Quién describió por primera vez estos elementos del EEG?

Fischer y Löwenbach, en 1934, apenas cinco años después de que Hans Berger diera a conocer el electroencefalograma humano.

¿Puede una onda aguda aparecer sin que exista epilepsia?

Sí, y de hecho es frecuente que así ocurra en algunas de sus variantes fisiológicas. Distinguir el hallazgo normal del patológico exige valorar la morfología, la localización y el contexto completo del registro, tarea que corresponde al neurofisiólogo clínico.

Referencias

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Electroencefalografía.
  2. Medscape (WebMD). Focal EEG Waveform Abnormalities.
  3. Wikipedia, la enciclopedia libre. Onda aguda al vértex.
  4. Saiz-Díaz RA, Bellido-Cuéllar S, González de la Aleja J. Variantes normales de aspecto epileptiforme en el electroencefalograma.

Entradas relacionadas

  • Punta. Grafoelemento de significado equivalente y duración inferior a 70 milisegundos.
  • Punta-onda. Complejo formado por una punta u onda aguda seguida de una onda lenta.
  • Epilepsia. Enfermedad neurológica en cuyo diagnóstico electroencefalográfico se buscan estos grafoelementos.
  • Agudo. Calificador temporal del que deriva el término, con su origen etimológico latino.

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