DICCIONARIO MÉDICO
Microanálisis de sangre fetal
El microanálisis de sangre fetal, también llamado microtoma de sangre fetal, es una técnica obstétrica que estudia una muestra mínima de sangre capilar obtenida del cuero cabelludo del feto durante el parto. Su finalidad es valorar el equilibrio ácido-base fetal cuando el registro cardiotocográfico ofrece dudas, aportando una información que ese registro por sí solo no puede confirmar. El nombre combina el de la técnica general (el microanálisis, del griego "pequeño" más "disolución" o "descomposición") con el adjetivo fetal, que procede del latín fetus, "cría". La unión describe con precisión el procedimiento: el análisis químico de una cantidad muy reducida de sangre, del orden de microlitros, obtenida directamente del feto antes de que nazca. La muestra se toma mediante una pequeña punción en el cuero cabelludo fetal, accesible una vez que el cuello uterino está suficientemente dilatado. Con un tubo capilar se recogen unas gotas de sangre que se procesan en pocos minutos, bien en el propio paritorio, bien en el laboratorio del hospital. Al obstetra alemán Erich Saling se debe esta técnica: sus publicaciones sobre el acceso al cuero cabelludo fetal a través del cuello uterino, mediante un amnioscopio de su propio diseño, comenzaron a aparecer en 1962. El objetivo inicial no era solo tomar sangre fetal: el mismo instrumento permitía además inspeccionar el líquido amniótico en busca de meconio. Con el tiempo, la determinación del pH en sangre de cuero cabelludo se convirtió en la aportación más duradera de aquel trabajo. El análisis mide fundamentalmente dos parámetros: el pH y, cada vez con más frecuencia, el lactato, un producto derivado del metabolismo anaerobio que se eleva cuando el aporte de oxígeno al tejido resulta insuficiente. Ambos valores informan sobre el equilibrio ácido-base del feto y permiten detectar una acidosis incipiente. La cardiotocografía continua es la herramienta de vigilancia habitual durante el parto, pero genera un número considerable de falsos positivos. El microanálisis de sangre fetal se emplea entonces como prueba de confirmación ante un registro que resulta dudoso, no como método de cribado sistemático. De ahí que su indicación dependa siempre del contexto clínico del parto y no de la prueba aislada. Con el paso de las décadas, la técnica ha perdido terreno. Su dificultad técnica, la necesidad de una dilatación cervical suficiente y la disponibilidad de alternativas menos invasivas explican que algunos centros de tercer nivel ya no la practiquen de forma sistemática. Sigue citándose, no obstante, como referencia histórica frente a la que se comparan métodos más recientes de vigilancia fetal intraparto. De la unión de microanálisis, técnica que estudia cantidades mínimas de materia, y fetal, del latín fetus. El nombre alternativo, microtoma de sangre fetal, describe además el gesto de la toma: una pequeña punción, no una extracción convencional. El obstetra alemán Erich Saling, en publicaciones que comenzaron a aparecer en 1962 y que combinaban el estudio del cuero cabelludo fetal con la observación del líquido amniótico. No. Ambas pruebas se complementan. La cardiotocografía vigila de forma continua; el microanálisis de sangre fetal confirma, en un momento puntual, lo que ese registro deja en duda. Depende del centro. Su uso ha disminuido con el paso de los años, y algunos hospitales de tercer nivel ya no la ofrecen de manera habitual, en favor de otros métodos de vigilancia intraparto. Son procedimientos distintos, aunque ambos se sirven de un acceso a través del cuello uterino o del abdomen materno. La amnioscopia y la técnica descrita aquí observan y muestrean estructuras fetales durante el parto; la amniocentesis, por el contrario, extrae líquido amniótico, casi siempre semanas antes, con fines diagnósticos muy distintos.Qué es el microanálisis de sangre fetal
Origen histórico
Qué evalúa y su relación con otras pruebas
Vigencia actual
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el nombre de esta técnica?
¿Quién describió por primera vez esta prueba?
¿Sustituye a la cardiotocografía?
¿Se sigue empleando en todos los hospitales?
¿Qué diferencia hay con la amniocentesis?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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