DICCIONARIO MÉDICO
Metampicilina
La metampicilina es un antibiótico betalactámico del grupo de las aminopenicilinas, con código ATC J01CA14. Es un profármaco: el organismo la transforma en ampicilina tras la absorción digestiva, de la que comparte espectro antibacteriano. Perteneció a un grupo de derivados diseñados en los años sesenta para mejorar la absorción oral de las aminopenicilinas, un problema que la posterior síntesis de la amoxicilina resolvió de forma más eficaz. Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA). Se obtiene haciendo reaccionar ampicilina con formaldehído. El resultado no es un antibiótico activo por sí mismo, sino un compuesto que, en el medio ácido del estómago, se fragmenta y libera la ampicilina original. Por eso su actividad antibacteriana in vitro es equiparable a la de la ampicilina: bactericida, de amplio espectro, eficaz frente a numerosos cocos y bacilos grampositivos y frente a algunos gramnegativos, e inactiva frente a las cepas productoras de penicilinasa. Está reconocida por la Organización Mundial de la Salud para uso humano y también se emplea en medicina veterinaria. Como buena parte de las aminopenicilinas de aquella generación, la práctica clínica terminó orientándose hacia la amoxicilina, que se absorbe mejor por vía oral y produce menos molestias digestivas, de manera que compuestos como la metampicilina han quedado relegados a un uso muy minoritario. La metampicilina se utiliza en clínica desde los años sesenta, pero su estructura química exacta no se estableció con certeza hasta 2020. Un estudio de resonancia magnética nuclear demostró entonces que la molécula contiene un aminal cíclico formado por la reacción del formaldehído con el nitrógeno de la ampicilina, y no las estructuras que se habían propuesto anteriormente en la literatura farmacológica. Un rasgo diferencial de la metampicilina, señalado ya en estudios farmacocinéticos de los años setenta, es su tendencia a acumularse en la bilis en mayor proporción que la ampicilina libre. Esa propiedad la hizo, en su momento, una opción de interés específico para infecciones de la vía biliar, aunque hoy ese uso ha perdido peso frente a otras alternativas. No exactamente. Es un compuesto distinto que el organismo convierte en ampicilina durante la digestión. El efecto antibacteriano final depende de la ampicilina liberada, no de la molécula original. Las aminopenicilinas de primera generación se absorbían de forma irregular por vía oral. En los años sesenta y setenta se ensayaron varias estrategias químicas, entre ellas la de la metampicilina, para intentar mejorar esa absorción antes de que la amoxicilina, con mejores propiedades intrínsecas, terminara imponiéndose. En 2020, mediante técnicas de resonancia magnética nuclear que corrigieron propuestas estructurales anteriores, algunas de ellas vigentes desde hacía décadas en la bibliografía especializada.Qué es la metampicilina
Una estructura que tardó décadas en aclararse
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la ampicilina?
¿Por qué se desarrolló este tipo de compuesto?
¿Cuándo se resolvió su estructura química exacta?
Referencias
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