DICCIONARIO MÉDICO
Marcha en tándem
La marcha en tándem es una forma de caminar en la que cada pie se coloca justo delante del otro, de modo que el talón que avanza contacta con la punta del pie que queda atrás, siguiendo una línea recta imaginaria. En la práctica clínica se emplea como prueba de la exploración neurológica para valorar el equilibrio dinámico y la coordinación. Se denomina marcha en tándem al patrón de deambulación en el que ambos pies recorren una misma línea, uno tras otro, sin separación lateral entre ellos. El término procede del inglés tandem, y este a su vez del adverbio latino tandem, que significaba "al fin", "al cabo" o "a la larga". Era una palabra de sentido temporal que se reinterpretó con valor espacial, primero de manera festiva, para nombrar aquello que se dispone en serie, una cosa detrás de otra. De ahí pasó al tiro de caballos alineados, a la bicicleta de dos plazas y, en medicina, a esta forma de caminar en la que un pie sigue exactamente la huella del anterior. Caminar así estrecha de forma deliberada la base de sustentación. Al reducir el apoyo a una línea, el cuerpo pierde el margen de estabilidad lateral del que dispone en la marcha normal y queda obligado a corregir el equilibrio paso a paso. Esa exigencia es la que convierte el gesto en una prueba: quien tiene intacto el control del equilibrio avanza sin desviarse; quien no, se tambalea, abre los pies o pierde la línea. Mantener el cuerpo estable sobre una base tan estrecha depende de que trabajen bien tres sistemas a la vez: el cerebelo, que ajusta y coordina el movimiento; el sistema vestibular del oído interno, que informa de la posición y el giro de la cabeza; y la sensibilidad propioceptiva, que transmite desde músculos y articulaciones dónde está cada parte del cuerpo sin necesidad de mirarla. Cuando alguno falla, la línea se pierde. Por eso una marcha en tándem alterada apunta con frecuencia hacia el cerebelo, y es uno de los signos que orientan hacia una ataxia cerebelosa. También se altera en neuropatías periféricas que dañan la propiocepción y en trastornos del sistema vestibular. La prueba suele realizarse pidiendo a la persona que recorra al menos diez pasos talón contra punta, con los brazos junto al cuerpo; en algunas variantes se pide además que cierre los ojos, lo que anula la corrección visual y deja al descubierto los fallos vestibulares o propioceptivos. Un tropiezo aislado no basta. Se considera anómala cuando aparecen dos o más desviaciones laterales a lo largo de varios intentos. Conviene una precisión: una marcha en tándem defectuosa no equivale por sí sola a ataxia. La debilidad muscular, un problema visual o la simple falta de costumbre pueden alterarla sin que exista lesión cerebelosa. De ahí que rara vez se interprete de forma aislada, sino junto al resto de la exploración. La idea de que una lesión del cerebelo trastorna el equilibrio al caminar es antigua. Se atribuye a Luigi Rolando una de las primeras descripciones experimentales: en un trabajo de 1809 observó que, tras extirpar parcialmente el lóbulo medio del cerebelo en animales, estos caminaban con dificultad y se balanceaban. La exploración formal de la marcha talón contra punta, tal como se practica hoy, se sistematizó mucho después, ya en el siglo XX. Por la disposición en serie de los pies, uno detrás de otro sobre la misma línea, igual que los dos asientos de una bicicleta de tándem o los caballos de un tiro alineado. La palabra viene del latín tandem, "al fin", que acabó usándose para lo que se coloca a continuación de otra cosa. No. La prueba de Romberg valora el equilibrio estático, de pie y quieto, comparando con los ojos abiertos y cerrados. La marcha en tándem valora el equilibrio en movimiento. Son complementarias y a menudo se realizan en la misma exploración, pero miden cosas distintas. Sí, y es una variante habitual. Al cerrar los ojos se retira la ayuda de la vista para corregir la postura, de modo que el equilibrio queda a cargo solo del sistema vestibular y de la propiocepción. Si el fallo estaba enmascarado por la vista, así se hace evidente. Que su equilibrio dinámico está comprometido, sin que el gesto por sí solo diga la causa. Puede deberse a una alteración cerebelosa, vestibular o de la sensibilidad profunda, pero también a debilidad, mareo o efecto de sustancias como el alcohol. La interpretación depende del conjunto de la exploración.Qué es la marcha en tándem
Qué explora la prueba
Origen de la prueba
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama "en tándem"?
¿Es lo mismo que la prueba de Romberg?
¿Se puede hacer con los ojos cerrados?
¿Qué significa que alguien no pueda caminar en línea recta talón contra punta?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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