DICCIONARIO MÉDICO
Mancha de Fuchs
La mancha de Fuchs es una lesión pigmentada de la mácula que aparece en la miopía muy elevada, como cicatriz de una neovascularización coroidea que ha sangrado y luego se ha reabsorbido. También se la conoce como mancha de Förster-Fuchs. Representa el estadio final de ese proceso y, cuando ocupa el centro de la visión, deja una zona ciega permanente. Es una lesión redondeada, oscura y ligeramente sobreelevada situada en la mácula o muy cerca de ella, la porción de la retina donde se concentra la visión más fina. Su color oscila entre el gris y el negro según la cantidad de sangre, exudados y pigmento que contenga. Aparece en ojos con miopía magna, aquellos en los que el globo ocular se ha alargado en exceso y ha arrastrado consigo el deterioro del polo posterior. El ojo muy miope estira sus capas posteriores hasta el punto de que la coroides, la lámina vascular que nutre la retina, desarrolla vasos anómalos. Esos vasos crecen bajo la mácula, sangran y acaban cicatrizando. Al reabsorberse la hemorragia, el epitelio pigmentario de la retina reacciona y deja una placa de pigmento: eso es la mancha. Dicho de otro modo, no es el origen del problema sino su huella, la fase cicatricial de una neovascularización coroidea que ya ha involucionado. Como la lesión asienta en el centro de la retina, daña los fotorreceptores de esa zona. El resultado es un escotoma, una laguna ciega en el campo visual. Si cae de lleno sobre la fóvea, la pérdida de visión central es grave. Antes de que se forme la cicatriz, el paciente suele notar que las líneas rectas se ven torcidas, un síntoma llamado metamorfopsia. La lesión lleva el nombre de Ernst Fuchs (1851-1930), oftalmólogo vienés que describió la mancha pigmentada en pacientes miopes. El nombre compuesto, mancha de Förster-Fuchs, reconoce además a Förster, quien había descrito antes la neovascularización subretiniana que subyace al cuadro. Conviene no confundir esta mancha con otras entidades que también llevan el apellido Fuchs, como la distrofia corneal de Fuchs, que afecta a la córnea y nada tiene que ver con la retina. La mancha de Fuchs es una de las manifestaciones de la coroidosis miópica, el conjunto de cambios degenerativos que la miopía magna imprime en el fondo del ojo. Aparece en la variante neovascular de esa maculopatía, la que cursa con vasos anormales, y coexiste a menudo con otras alteraciones del polo posterior como el estafiloma posterior. La neovascularización coroidea es la primera causa de pérdida de visión central en la miopía patológica. El oftalmólogo austriaco Ernst Fuchs, que la describió en pacientes con miopía elevada. La forma completa, mancha de Förster-Fuchs, añade el nombre de Förster por su descripción previa de la neovascularización que hay debajo. No. Comparten apellido y nada más. La distrofia de Fuchs afecta al endotelio de la córnea; la mancha de Fuchs es una lesión de la retina en el ojo miope. Son dos enfermedades de partes distintas del ojo. En los de miopía muy alta. Las series clínicas la sitúan en miopías por encima de las seis dioptrías, con mayor frecuencia en el rango de diez a quince. Cuanto más intensa es la miopía, más probable resulta la lesión. Porque la cicatriz ocupa la mácula, la zona responsable de ver los detalles y de leer. Al dañar los fotorreceptores de ese punto, deja un escotoma central que el cerebro percibe como una mancha ciega en el centro de la imagen.Qué es la mancha de Fuchs
Por qué se forma
El epónimo
Dónde se sitúa dentro de la miopía patológica
Preguntas frecuentes
¿Quién le da nombre a la mancha de Fuchs?
¿Es lo mismo que la distrofia de Fuchs?
¿En qué ojos aparece?
¿Por qué reduce la visión?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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