DICCIONARIO MÉDICO
Mal de Meleda
El mal de Meleda es una enfermedad hereditaria rara de la piel que engruesa de forma difusa las palmas de las manos y las plantas de los pies, con la particularidad de extenderse al dorso. Se transmite de forma autosómica recesiva y debe su nombre a la isla dálmata donde se describió por primera vez. El mal de Meleda es una genodermatosis incluida entre las queratodermias palmoplantares hereditarias, un grupo de trastornos en los que la capa córnea de la piel se engrosa de manera anómala. Su rasgo distintivo es el carácter «transgrediens»: el engrosamiento no se limita a palmas y plantas, sino que avanza hacia el dorso de manos y pies, las muñecas y los tobillos, en un patrón que recuerda a un guante y un calcetín. Su nombre procede de la isla de Meleda, la actual Mljet, en la costa dálmata de Croacia, donde la enfermedad alcanzó una frecuencia llamativa por el aislamiento de su población. El médico Luca Stulli publicó la primera descripción en 1826. Durante más de medio siglo se confundió con una forma de lepra, hasta que Hovorka y Ehlers demostraron que no era contagiosa y fijaron la denominación «mal de Meleda». También se la conoce como queratodermia palmoplantar transgrediens de Siemens o enfermedad de Mljet. La enfermedad se debe a mutaciones en el gen SLURP1, situado en el brazo largo del cromosoma 8 (región 8q24). Este gen codifica una proteína secretada emparentada con la superfamilia Ly-6/uPAR, cuya composición guarda semejanza con toxinas como las de ciertos venenos de serpiente. La proteína participa en la regulación de la queratinización; cuando falta, la piel de palmas y plantas prolifera de forma descontrolada. La herencia es autosómica recesiva: la enfermedad se manifiesta solo cuando se heredan dos copias alteradas del gen, una de cada progenitor. La consanguinidad parental aparece con frecuencia en los casos descritos, un reflejo del efecto fundador que concentró la mutación en poblaciones aisladas. Este patrón explica que la mayoría de los afectados históricos desciendan de la región adriática original, aunque se han documentado casos en América, África y Oriente Próximo. Se trata de una enfermedad muy poco común. La prevalencia estimada ronda un caso por cada 100.000 personas en la población general. El primer estudio epidemiológico riguroso lo llevó a cabo el dermatólogo Franjo Kogoj, cuyas investigaciones aclararon el modo de transmisión. La descripción de la herencia recesiva se remonta a 1938, y la localización del gen responsable en el cromosoma 8 se logró en 1998. Por la isla de Meleda, hoy Mljet, en Croacia, donde Luca Stulli describió la enfermedad en 1826. El aislamiento de la isla favoreció que una mutación rara se volviera relativamente frecuente entre sus habitantes. Que el engrosamiento de la piel no se queda en palmas y plantas, sino que traspasa esos límites y se extiende al dorso de manos y pies. Ese avance es lo que la distingue de otras queratodermias palmoplantares que permanecen circunscritas. Sí. Es una enfermedad autosómica recesiva causada por mutaciones en el gen SLURP1. Aparece cuando una persona hereda dos copias alteradas del gen, motivo por el que la consanguinidad entre los padres es un factor recurrente en las familias afectadas. Más de cincuenta años. La confusión persistió hasta que Hovorka y Ehlers observaron que no se transmitía por contagio y propusieron el nombre actual.Qué es el mal de Meleda
Base genética y mecanismo
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama «de Meleda»?
¿Qué significa que sea «transgrediens»?
¿Se hereda?
¿Durante cuánto tiempo se creyó que era lepra?
Referencias
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