DICCIONARIO MÉDICO
Lumbotomía
La lumbotomía es la incisión quirúrgica practicada en la región lumbar para acceder al riñón y a las estructuras vecinas por fuera de la cavidad peritoneal. El paciente se coloca en posición lateral y arqueado, de modo que la zona lumbar quede expuesta y estirada. Es una de las vías de abordaje renal más antiguas y conocidas por los urólogos. La palabra combina el latín lumbus (lomo, región lumbar) con el griego tomḗ (corte, sección). Nombra, por tanto, el corte de la región lumbar. Se trata de una vía de acceso extraperitoneal: el cirujano llega al riñón sin abrir el peritoneo ni entrar en la cavidad abdominal, avanzando por el espacio situado por detrás de ella. La incisión discurre desde el ángulo que forman la última costilla y la masa muscular sacrolumbar hasta las proximidades de la espina ilíaca anterosuperior. En su trayecto secciona sucesivamente el músculo oblicuo mayor, el oblicuo menor y el transverso del abdomen, hasta dejar expuesta la celda renal. Esta orientación oblicua respeta en lo posible la disposición de las fibras musculares. El interés de la lumbotomía reside en que evita el peritoneo. Al mantenerse en el plano retroperitoneal, el acto quirúrgico no interfiere con las asas intestinales ni expone la cavidad abdominal, lo que en determinados casos condiciona una recuperación distinta a la de las vías que atraviesan el abdomen. El riñón queda accesible en su celda, envuelto por la fascia que lo rodea. Existen variantes de la técnica. Algunas resecan parcialmente la undécima o la duodécima costilla para ampliar el campo; otras, llamadas anatómicas, separan los músculos sin cortarlos y se reservan para riñones de tamaño moderado. La elección depende del tamaño del órgano, de la patología que motiva la intervención y de la exposición que se necesite. La incisión lumbar como vía renal quedó descrita a comienzos del siglo XX. En 1909, Ekehorn propuso un acceso que autores posteriores adoptaron y modificaron con variantes técnicas propias. Durante décadas, la lumbotomía abierta fue el camino habitual hacia el riñón para la cirugía benigna. La misma posición de lumbotomía dio nombre después a la vía lumboscópica o retroperitoneal, una modalidad mínimamente invasiva descrita en 1993. En ella se crea un espacio de trabajo en el retroperitoneo mediante insuflación y se opera a través de trócares, sin abrir la cavidad abdominal. Reproduce la lógica del abordaje clásico, ahora con instrumental endoscópico. Procede del latín lumbus, la región lumbar, y del griego tomḗ, corte. Literalmente, corte de la zona lumbar. Esa posición separa la última costilla de la cresta ilíaca y estira la pared lateral del tronco. Así se amplía el espacio entre ambas referencias óseas y la región lumbar queda más expuesta, lo que facilita el acceso al riñón. La lumbotomía es extraperitoneal: alcanza el riñón sin atravesar el peritoneo. Las vías transperitoneales, en cambio, acceden al órgano a través de la cavidad abdominal. Son dos filosofías distintas de llegar a la misma zona. La incisión abierta se reserva sobre todo para cirugía renal benigna, de extirpación o reconstructiva. Su heredera lumboscópica trasladó el mismo acceso al terreno de la cirugía mínimamente invasiva.Qué es la lumbotomía
Anatomía de la vía de abordaje
De la incisión clásica a la lumboscopia
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra lumbotomía?
¿Por qué se coloca al paciente de lado y arqueado?
¿En qué se diferencia de una vía transperitoneal?
¿Sigue utilizándose hoy?
Referencias
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