DICCIONARIO MÉDICO
Lipoatrofia
La lipoatrofia es la pérdida o disminución del tejido adiposo, generalmente del situado bajo la piel. Puede afectar a una zona pequeña y concreta o extenderse por amplias regiones del cuerpo, y su origen es muy variado, desde causas locales hasta trastornos generalizados de la grasa corporal. La palabra une lip(o)- (λίπος, grasa) y atrofia (ἀτροφία, falta de nutrición o de desarrollo). En conjunto: la falta o desaparición de grasa. Frente a otros términos del mismo campo, aquí la idea central es la ausencia, no el exceso. El tejido que se pierde es sobre todo el tejido adiposo subcutáneo, la capa de grasa que hay justo debajo de la piel. Cuando esa capa se adelgaza o desaparece en una región, la zona se hunde o se marca, y por debajo pueden hacerse visibles estructuras como las venas o el relieve muscular. La pérdida puede ser focal (una lesión aislada), parcial (extremidades, glúteos) o generalizada (casi todo el cuerpo). La grasa no es solo reserva de energía. El adipocito, la célula que la almacena, funciona además como una pieza endocrina que segrega hormonas llamadas adipocinas, entre ellas la leptina. Por eso, cuando la lipoatrofia es extensa, sus consecuencias van más allá de lo visible: la pérdida masiva de grasa puede acompañarse de alteraciones metabólicas. En las formas localizadas, el impacto es sobre todo estético y anatómico. Un ejemplo clásico es la lipoatrofia que aparece en el punto donde se inyectan repetidamente ciertos fármacos. La grasa cede en ese lugar concreto y deja una depresión en la piel. Suelen ordenarse según su extensión y su origen. Por extensión, se distinguen las formas localizadas, las parciales y las generalizadas. Por origen, las congénitas, presentes desde el nacimiento o la infancia, y las adquiridas, que aparecen a lo largo de la vida por causas diversas. Muchas lipoatrofias extensas forman parte de un cuadro más amplio, la lipodistrofia, un grupo de trastornos donde la grasa corporal se distribuye de forma anómala. En ese marco, la lipoatrofia nombra específicamente el componente de pérdida de grasa, que a veces coexiste con acúmulos anómalos en otras regiones. Conviene no confundir dos palabras casi simétricas. La lipoatrofia es pérdida de grasa; la lipohipertrofia es lo contrario, un aumento localizado del tejido adiposo. Ambas pueden surgir en las mismas circunstancias (por ejemplo, en zonas de inyección repetida) y a veces conviven en un mismo paciente, cada una en un territorio distinto del cuerpo. Falta de grasa. Combina la raíz griega de grasa con atrofia, que alude a la falta de nutrición o desarrollo de un tejido. No exactamente. La lipodistrofia es el término paraguas para la distribución anómala de la grasa, que incluye tanto pérdida como acumulación. La lipoatrofia designa solo el componente de pérdida. Toda lipoatrofia generalizada encaja dentro de las lipodistrofias, pero no toda lipodistrofia es una lipoatrofia. Porque el tejido adiposo cumple funciones hormonales y de reserva. Cuando la pérdida es amplia, el organismo pierde también parte de esa función endocrina, lo que en las formas extensas puede asociarse a alteraciones del metabolismo de azúcares y grasas. Sí. Existen lipoatrofias localizadas limitadas a un punto concreto, como el lugar de una inyección, sin repercusión general.Qué es la lipoatrofia
El adipocito y su desaparición
Clasificación de las lipoatrofias
Diferencia con la lipohipertrofia
Preguntas frecuentes
¿Qué significa literalmente lipoatrofia?
¿Es lo mismo que lipodistrofia?
¿Por qué la pérdida de grasa puede tener consecuencias más allá de lo estético?
¿Puede afectar solo a una zona pequeña?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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