DICCIONARIO MÉDICO
Limoneno
El limoneno es un hidrocarburo de origen vegetal, un monoterpeno que constituye el componente mayoritario de la esencia de la piel de los cítricos. A él se debe buena parte del olor a naranja y a limón. Se emplea como aroma, saborizante y disolvente en la industria alimentaria, cosmética y de limpieza. En dermatología se le conoce sobre todo como alérgeno de contacto, una vez que el aire lo ha oxidado. El nombre lo dice casi todo: limoneno procede de "limón", con la terminación química -eno que señala la presencia de dobles enlaces en la molécula. Se trata de un monoterpeno, es decir, una sustancia formada por dos unidades de isopreno ensambladas, el patrón con que la naturaleza construye buena parte de los aromas vegetales. Su fórmula es sencilla: diez átomos de carbono y dieciséis de hidrógeno, sin oxígeno. A temperatura ambiente es un líquido incoloro y volátil. Existe en dos versiones que son imagen especular una de la otra. La forma llamada d-limoneno huele a naranja y abunda en la cáscara de los cítricos. La otra, el l-limoneno, tira más hacia el pino o la trementina. Ambas comparten fórmula y difieren solo en la orientación espacial de sus átomos, un detalle diminuto que el olfato humano distingue sin dificultad. La mayor fuente industrial es la corteza de la naranja, de la que el d-limoneno se recupera como subproducto de la producción de zumo. De ahí pasa a perfumes, ambientadores y productos de limpieza, donde aporta olor cítrico y actúa como disolvente natural capaz de arrastrar grasas. La industria alimentaria y la farmacéutica lo aprovechan como saborizante y como agente que ayuda a disolver otros componentes. Su carácter desengrasante lo ha llevado también a limpiadores de perfil "ecológico" y a repelentes de insectos. Conviene una precisión. Que una sustancia sea de origen natural no equivale a que sea inocua: el limoneno es inflamable y puede irritar la piel, sobre todo después de oxidarse. Recién obtenido y puro, el d-limoneno apenas sensibiliza la piel. El problema aparece con el tiempo. Al contacto con el aire y la luz, la molécula se autooxida y genera unos compuestos llamados hidroperóxidos, que sí son sensibilizantes potentes. Un cosmético abierto hace meses puede, por esa razón, provocar una reacción que el mismo producto recién estrenado no causaba. El poder alergénico de esos productos de oxidación se describió en la década de 1990 y ha ido ganando peso en la consulta dermatológica. En las pruebas epicutáneas (el test del parche), una parte de los pacientes con alergia de contacto reacciona al limoneno oxidado, a veces sin dar positivo a ningún otro marcador de fragancias. Por eso la normativa europea de cosméticos obliga a declararlo en la etiqueta cuando supera ciertas cantidades: en las listas de ingredientes figura como "Limonene". Para la mayoría de las personas, no. Se ingiere a diario en pequeñas cantidades con la fruta y se tolera bien. El problema práctico está en la piel: en personas ya sensibilizadas, el limoneno oxidado puede desencadenar una dermatitis de contacto. Porque es, literalmente, la molécula que la naranja y el limón fabrican en su piel para perfumarse. El d-limoneno es el responsable de ese aroma fresco y dulzón que asociamos a los cítricos recién pelados. No tiene un uso médico establecido. Se ha investigado por posibles efectos antioxidantes y de otros tipos, pero esos trabajos son preliminares y no lo convierten en un medicamento. Su interés real es sobre todo aromático, industrial y, por el lado sanitario, dermatológico.Qué es el limoneno
Dónde se encuentra y para qué se usa
El limoneno como alérgeno de contacto
Preguntas frecuentes
¿El limoneno es peligroso para la salud?
¿Por qué huele a cítrico?
¿Sirve para tratar alguna enfermedad?
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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