DICCIONARIO MÉDICO
Kwashiorkor
El kwashiorkor es una forma grave de desnutrición proteico-energética que se caracteriza por la aparición de edema en un niño cuya dieta contiene muy poca proteína, aunque pueda aportar calorías suficientes. Afecta sobre todo a la primera infancia, a partir de la edad del destete, y se distingue del marasmo, la otra gran forma de desnutrición infantil. Dentro de la desnutrición proteico-energética, la malnutrición por defecto de macronutrientes, el kwashiorkor ocupa el lugar de la forma edematosa. Lo distingue del resto un rasgo inconfundible: el edema. El niño retiene líquido y se hincha, a pesar de estar gravemente desnutrido, y esa hinchazón puede llegar a enmascarar la pérdida de masa que hay debajo. Lo que falla no es tanto la cantidad total de comida como su calidad. La dieta del niño con kwashiorkor suele basarse casi por completo en almidones (mandioca, maíz, plátano) que aportan energía pero apenas proteína. Ese desequilibrio, sostenido durante semanas o meses tras el destete, es el que desencadena el cuadro. Los niños afectados tienden a ser mayores que los que sufren marasmo, precisamente porque la enfermedad aparece cuando ya han dejado el pecho. Pocas palabras médicas cuentan una historia tan concreta. Kwashiorkor procede de la lengua ga, hablada en la región costera de Acra, en Ghana, y significa aproximadamente "la enfermedad del niño desplazado". Alude a una situación cotidiana: el hermano mayor, destetado de forma brusca cuando llega un nuevo bebé, pierde el acceso a la leche materna y pasa a una dieta de féculas pobre en proteína. La palabra describe, en realidad, una circunstancia social antes que un mecanismo biológico. Quien la llevó a la literatura médica fue Cicely D. Williams (1893-1992), pediatra jamaicana que ejerció como médica colonial británica en la Costa de Oro, la actual Ghana. Describió el cuadro por primera vez en 1933 y publicó el término en la revista The Lancet en 1935, en un artículo que lo relacionaba con las dietas basadas en maíz. Sus colegas tardaron en aceptar que la causa fuera un déficit de proteína; ella insistió, y el tiempo le dio la razón. El nombre local que había oído a las mujeres del lugar acabó imponiéndose sobre las casi cuarenta denominaciones que el cuadro llegó a tener, entre ellas el "síndrome policarencial de la infancia" con que se conoció en América Latina. El signo que define la enfermedad es el edema, típicamente bilateral y con fóvea, que empieza en los pies y las piernas y puede extenderse a la cara, con hinchazón alrededor de los ojos. A ese rasgo se suman otros que dibujan un cuadro reconocible: un hígado agrandado por acumulación de grasa, un vientre prominente, alteraciones de la piel que se descama en placas (la llamada dermatosis en "pintura descascarillada") y cambios en el cabello, que pierde pigmento y adopta tonos rojizos o pajizos. La apatía y la irritabilidad completan el retrato. En la sangre, el hallazgo más constante es la hipoalbuminemia, es decir, un nivel muy bajo de albúmina sérica, la principal proteína del plasma. Ese dato, además de acompañar al cuadro, ayuda a explicar por qué el cuerpo se hincha. La explicación clásica gira en torno a la albúmina. Esta proteína mantiene la presión que retiene el agua dentro de los vasos sanguíneos; cuando su concentración cae, el líquido escapa hacia los tejidos y se acumula en forma de edema. Es la misma lógica que subyace a otras hinchazones de origen nutricional, y durante décadas se consideró explicación suficiente. Lo cierto es que el fenómeno resulta más enrevesado. Estudios recientes muestran que el kwashiorkor no se explica solo por la falta de proteína: intervienen también el estrés oxidativo, el agotamiento de antioxidantes como el glutatión y alteraciones del ecosistema microbiano del intestino. Dos niños con dietas parecidas pueden desarrollar uno kwashiorkor y otro marasmo, y todavía no se sabe con certeza por qué. En la literatura científica, el mecanismo del cuadro sigue describiéndose como un enigma en parte sin resolver. Ambos son formas graves de desnutrición proteico-energética, pero no son lo mismo. El marasmo responde a un déficit global de energía: el niño adelgaza hasta la emaciación, pierde grasa y músculo, y su aspecto es el de un cuerpo consumido, sin edema. El kwashiorkor, en cambio, se asocia a una carencia de proteína con un aporte de calorías relativamente conservado, y su marca es la hinchazón. Cuando coinciden rasgos de los dos, se habla de kwashiorkor marásmico, la forma mixta. La distinción no es un tecnicismo. Refleja dos maneras distintas en que el organismo infantil reacciona a la privación, y durante mucho tiempo orientó la forma de clasificar la desnutrición grave. La disponibilidad de aminoácidos esenciales, que el cuerpo no puede fabricar y debe obtener de la dieta, marca buena parte de esa diferencia. El kwashiorkor es abrumadoramente más frecuente en regiones con inseguridad alimentaria: el África subsahariana rural, el sur de Asia, el Caribe, las islas del Pacífico y zonas de América Latina. Las sequías, los conflictos y la inestabilidad política, al reducir el acceso a alimentos ricos en proteína, multiplican los casos. Es, dentro de las formas de desnutrición grave, menos común que el marasmo. Su presencia en países de renta alta es rara, pero no imposible. Se han descrito casos aislados ligados a negligencia o maltrato infantil, a dietas extremadamente restrictivas y a enfermedades o cirugías que dificultan la absorción de proteína, como algunas intervenciones de cirugía bariátrica. Son excepciones que recuerdan que el problema no es solo geográfico, sino de aporte proteico. Procede de la lengua ga de la costa de Ghana y se traduce, de forma aproximada, como "la enfermedad del niño desplazado": el hijo mayor que deja de mamar cuando nace un hermano. La pediatra Cicely Williams la tomó del habla local y la introdujo en la medicina occidental, primero en 1933 y luego, con el término ya fijado, en un artículo de 1935. No son lo mismo. El marasmo es una desnutrición por déficit global de calorías que produce emaciación extrema sin edema, mientras que el kwashiorkor cursa con edema y se asocia sobre todo a la falta de proteína. La forma que combina ambos se llama kwashiorkor marásmico. Parece una contradicción, pero tiene lógica. Al faltar proteína, baja la albúmina de la sangre, y sin ella el agua se filtra desde los vasos hacia los tejidos. El resultado es el edema, aunque hoy se sabe que en el proceso intervienen también otros factores. Sí, aunque es infrecuente. En países de renta alta se han documentado casos vinculados a maltrato infantil, a dietas de eliminación muy estrictas y a trastornos o cirugías que impiden absorber proteína. Lo determinante no es la riqueza del país, sino que la dieta aporte proteína suficiente.Qué es el kwashiorkor
Una de las etimologías más evocadoras de la medicina
Cómo se manifiesta
Por qué aparece el edema
Kwashiorkor y marasmo
Dónde y cuándo aparece
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra kwashiorkor?
¿Es lo mismo que el marasmo?
¿Por qué se hincha un niño que está desnutrido?
¿Puede darse fuera de países con hambrunas?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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