DICCIONARIO MÉDICO

Isoflurano

El isoflurano es un anestésico inhalatorio de la familia de los éteres halogenados, empleado para mantener la anestesia general durante intervenciones quirúrgicas. Es un líquido volátil e incoloro que se vaporiza para su administración por vía respiratoria. Su rasgo distintivo frente a otros halogenados es su baja solubilidad en sangre, que permite ajustar la profundidad anestésica con rapidez. Su código en la clasificación ATC es N01AB06.

Para posología, contraindicaciones, interacciones y seguridad en el embarazo y la lactancia, consulte la ficha técnica oficial en la AEMPS (CIMA).

Qué es el isoflurano

El isoflurano es el isómero estructural del enflurano: ambos comparten la misma fórmula molecular, pero difieren en la disposición de sus átomos. Se trata de un éter metil-etílico halogenado con cloro y flúor, que a temperatura ambiente se presenta como un líquido volátil de olor etéreo ligeramente irritante. Ese carácter acre limita su uso en la inducción con mascarilla, sobre todo en niños, porque puede provocar tos o espasmo de la laringe. Por eso su papel habitual es el mantenimiento de la anestesia, una vez que otro fármaco ha inducido la pérdida de consciencia.

Un parámetro define buena parte de su comportamiento: el coeficiente de partición sangre/gas, que en el isoflurano es de 1,4. Cuanto más bajo es ese valor, menos anestésico necesita disolverse en la sangre antes de alcanzar el cerebro, y más deprisa suben y bajan las concentraciones. El isoflurano queda así en un punto intermedio, más manejable que el halotano (2,5) pero más lento que el sevoflurano o el desflurano. La consecuencia práctica es una inducción y un despertar razonablemente ágiles, con recuperación rápida de los reflejos protectores cuando no se asocian otros depresores.

Cómo actúa sobre el sistema nervioso

El mecanismo íntimo de los anestésicos inhalatorios sigue sin conocerse por completo, un hecho llamativo tratándose de fármacos que se usan a diario desde hace décadas. Lo que sí se ha documentado es que el isoflurano interfiere en la transmisión sináptica más que en la conducción a lo largo del axón. Actúa sobre varios canales iónicos dependientes de neurotransmisores: potencia la acción inhibitoria del receptor GABA-A y de la glicina, lo que reduce la actividad motora, y bloquea receptores excitadores del glutamato, en particular los del subtipo NMDA. De esa combinación surge un estado cerebral homogéneo que se traduce en pérdida de consciencia, analgesia y relajación muscular.

Apenas se metaboliza, a diferencia de la mayoría de los fármacos. La proporción que el hígado transforma es muy pequeña, de modo que casi todo el anestésico se elimina intacto por los pulmones al espirar. Esa escasa biotransformación explica en parte su buen perfil hepático y renal frente a agentes más antiguos.

Del laboratorio al quirófano y al ámbito veterinario

El isoflurano fue sintetizado por el químico Ross C. Terrell en 1965, dentro de un programa de la compañía Ohio Medical Products que llegó a producir varios cientos de compuestos fluorados en busca de anestésicos más seguros. Su purificación resultó difícil y no llegó a la práctica clínica hasta más tarde: recibió la aprobación de la FDA en 1981. Durante los años ochenta y noventa fue uno de los halogenados de referencia, hasta que el sevoflurano y el desflurano, de cinética más rápida, fueron ganándole terreno en los países desarrollados.

Hoy conserva dos nichos claros. En medicina humana sigue vigente para el mantenimiento de la anestesia y, mediante dispositivos específicos que lo intercalan en el circuito del ventilador, para la sedación inhalatoria en cuidados intensivos. En veterinaria es uno de los anestésicos volátiles más utilizados. Un dato menos conocido pesa sobre su historia: como otros halogenados de su generación, contribuye a la degradación de la capa de ozono, un motivo ambiental que ha reforzado la preferencia por alternativas más recientes.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el isoflurano no suele usarse para dormir al paciente desde el principio?

Por su olor. El vapor de isoflurano es irritante para las vías respiratorias y puede desencadenar tos, apnea o laringoespasmo si se respira concentrado desde el inicio. Por eso la pérdida de consciencia se induce habitualmente con otro fármaco y el isoflurano se reserva para mantener la anestesia una vez el paciente está dormido.

¿En qué se diferencia del sevoflurano y el desflurano?

Los tres son éteres halogenados, pero el sevoflurano y el desflurano tienen una solubilidad en sangre todavía menor que la del isoflurano, lo que agiliza tanto la inducción como el despertar. El sevoflurano, además, no es irritante y sirve para la inducción con mascarilla, algo que el isoflurano no permite bien. El isoflurano compensa con un coste más bajo, razón por la que mantiene presencia amplia en muchos entornos.

¿El isoflurano es el mismo compuesto que el enflurano?

No, aunque están muy emparentados. Son isómeros: comparten fórmula molecular pero disponen los átomos de forma distinta, y esa diferencia basta para cambiar su comportamiento clínico. Ambos salieron del mismo programa de investigación en los años sesenta.

Referencias

  1. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Centro de Información de Medicamentos (CIMA).
  2. Wood Library-Museum of Anesthesiology. Isoflurane.
  3. Open Course Ware, Universidad de Cantabria. Anestésicos inhalatorios.
  4. Vademecum. Isoflurano (N01AB06).

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea ampliar información sobre la anestesia inhalatoria, puede consultar:

  • Sevoflurano: éter halogenado de cinética más rápida, apto para la inducción con mascarilla.
  • Halotano: anestésico volátil de generación anterior, con mayor solubilidad en sangre.
  • Anestesia: supresión reversible de la sensibilidad y la consciencia con fines quirúrgicos.
  • Anestesiología: especialidad médica dedicada a la anestesia y al cuidado perioperatorio.

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