DICCIONARIO MÉDICO
Islotes de Walthard
Los islotes de Walthard, más conocidos como nidos o restos celulares de Walthard, son pequeñas agrupaciones benignas de epitelio de tipo transicional que aparecen sobre la superficie de la trompa uterina, el ovario y los tejidos vecinos. Suelen ser un hallazgo casual, sin repercusión para la salud, y deben su nombre al ginecólogo suizo Max Walthard, que las describió en 1903. Los islotes de Walthard son cúmulos diminutos de células epiteliales que se forman sobre la capa que recubre las trompas uterinas y las estructuras que rodean al ovario. Se ven como nódulos o quistes de color blanco amarillento, de hasta unos dos milímetros, y en la mayoría de los casos se descubren por azar al examinar el tejido por otro motivo. No dan síntomas ni requieren, por sí mismos, ninguna actuación. La denominación varía según los textos: nidos celulares de Walthard, restos de Walthard o, en la nomenclatura clásica, islotes de Walthard. Todas se refieren a lo mismo. El término islote alude, como en otras estructuras del cuerpo, a su disposición en grupos aislados dentro de un tejido distinto. Se localizan sobre todo en la serosa de la trompa uterina, incluida su porción más próxima al ovario, y también en el mesosálpinx, el mesovario y el hilio ovárico. Es decir, en el territorio donde la trompa y el ovario se encuentran. El rasgo que identifica a estos nidos es su epitelio, parecido al que tapiza las vías urinarias (epitelio transicional o urotelio). Sus células son uniformes y muestran unos núcleos ovalados con un surco longitudinal característico, que los patólogos describen como núcleos en grano de café. Los grupos más grandes pueden ahuecarse y formar quistes con un contenido eosinófilo en su interior. Se acepta que estos nidos surgen por metaplasia: la capa de revestimiento (mesotelio) de la zona donde se unen la trompa y el peritoneo cambia su aspecto habitual por otro de tipo urinario. Es un fenómeno benigno, no una lesión. Los islotes de Walthard han despertado interés por su parecido con el tumor de Brenner, una neoplasia del ovario formada también por epitelio de tipo transicional. Ambos comparten morfología y un perfil inmunohistoquímico similar, y una parte de la investigación propone que los nidos de Walthard podrían ser el punto de partida de algunos de estos tumores. Es una hipótesis con respaldo, no un hecho cerrado: no todos los nidos evolucionan ni todos los tumores de Brenner proceden de ellos. Max Walthard (1867-1933) fue un ginecólogo suizo que dedicó buena parte de su trabajo a la anatomía patológica del aparato genital femenino. Describió estos nidos celulares en 1903, en un estudio sobre el origen de los adenomas del ovario, y desde entonces llevan su nombre. No. Son benignos y, en la práctica, un hallazgo incidental sin consecuencias. Su interés es sobre todo académico, por lo que revelan sobre cómo un epitelio puede transformarse en otro y por su posible vínculo con ciertos tumores ováricos. Porque aparecen como grupos pequeños y separados de células, aislados dentro de un tejido de aspecto diferente. La misma imagen de las islas que da nombre a otros islotes del cuerpo, aunque aquí no haya ninguna relación con el páncreas. Solo en el aspecto. Su epitelio se parece al urotelio urinario, y ese parecido es lo que orienta a los patólogos, pero se trata de una semejanza morfológica, no de tejido urinario trasladado al aparato genital.Qué son los islotes de Walthard
Características al microscopio
Relación con el tumor de Brenner
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Max Walthard?
¿Los islotes de Walthard son peligrosos?
¿Por qué se llaman islotes?
¿Tienen que ver con el epitelio de la vejiga?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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