DICCIONARIO MÉDICO
Ion amonio
El ion amonio (NH₄⁺) es un catión poliatómico formado por un átomo de nitrógeno unido a cuatro de hidrógeno y con una carga positiva. Se origina a partir del amoníaco (NH₃) cuando este capta un protón. En el organismo cumple un cometido destacado en dos tareas del riñón: eliminar el exceso de ácido y desprenderse del nitrógeno que sobra del metabolismo de las proteínas. El amonio es un ion poliatómico, es decir, un conjunto de átomos que en bloque arrastra una carga eléctrica. Su fórmula, NH₄⁺, describe un nitrógeno central rodeado de cuatro hidrógenos dispuestos en las esquinas de un tetraedro, con una carga positiva neta que lo convierte en catión. Fuera del cuerpo aparece en numerosas sales de uso común, como el cloruro de amonio o el sulfato de amonio, empleadas en la industria y en el laboratorio. Dentro del organismo no circula libre en cantidades apreciables. Su interés reside en un vaivén químico continuo con el amoníaco, del que procede y al que puede volver según las condiciones del medio. Conviene no confundir ambos términos. El amoníaco (NH₃) es una molécula neutra, un gas de olor penetrante y tóxico, sobre todo para el cerebro. El ion amonio (NH₄⁺) es su versión cargada, la que aparece cuando el amoníaco captura un protón (H⁺) del medio. La única diferencia entre uno y otro es ese hidrógeno de más y la carga que lo acompaña. El equilibrio entre las dos formas lo decide la acidez. En un medio ácido, con abundancia de protones, domina el amonio (NH₄⁺); en un medio alcalino, gana terreno el amoníaco (NH₃). Esa dependencia del pH no es un dato de laboratorio sin más: es justamente lo que el cuerpo aprovecha para manejar el nitrógeno y la acidez. El hígado transforma el amoníaco tóxico en urea, mucho más segura de transportar; el riñón, en cambio, utiliza el amonio como vehículo para expulsar ácido. Cada día, el metabolismo de las proteínas genera una carga de ácido que hay que eliminar. El riñón asume buena parte de esa tarea, y el amonio es su herramienta principal. Las células del túbulo renal fabrican amonio a partir de la glutamina, un aminoácido que llega con la sangre, en un proceso llamado amoniogénesis. El amonio así producido se vierte a la orina y arrastra consigo protones, de modo que el organismo se libra de ácido y, al mismo tiempo, recupera bicarbonato para la sangre. Esta vía tiene una ventaja notable: es regulable. Ante una situación de acidez mantenida, el riñón incrementa poco a poco la producción de amonio a lo largo de varios días, hasta multiplicarla. La excreción urinaria de amonio se convierte así en un termómetro de cómo responde el riñón al equilibrio ácido-base. Y hay un segundo servicio: el amonio ofrece una salida para el nitrógeno distinta de la urea, con un efecto diferente sobre la acidez del organismo. No. El amoníaco (NH₃) es una molécula neutra y gaseosa; el ion amonio (NH₄⁺) es su forma con carga positiva, que surge cuando el amoníaco capta un protón. Se transforman uno en otro según la acidez del medio. Porque no lo forma un solo átomo, sino cinco (un nitrógeno y cuatro hidrógenos) unidos entre sí, que en conjunto poseen una única carga positiva. Los iones de un solo átomo, como el sodio o el cloruro, se llaman en cambio monoatómicos. El riñón usa el amonio para atrapar y eliminar protones, es decir, ácido. Al captar cada protón, el amoníaco se convierte en amonio y este se marcha con la orina, lo que ayuda a mantener estable el pH de la sangre. Lo fabrica a partir de la glutamina, un aminoácido que las células del túbulo renal extraen de la sangre. De esta materia prima obtienen el amonio que después vierten a la orina, un aporte que aumenta cuando el organismo necesita eliminar más ácido.Qué es el ion amonio
Amoníaco y amonio: la diferencia de un protón
El papel del ion amonio en el riñón
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo el amoníaco que el amonio?
¿Por qué el amonio es un ion poliatómico?
¿Qué relación tiene el amonio con la acidez de la orina?
¿De dónde saca el riñón el amonio?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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