DICCIONARIO MÉDICO
Índice de supervivencia
El índice de supervivencia es la proporción de personas de un grupo que continúan vivas al cabo de un periodo determinado desde un punto de partida, casi siempre el diagnóstico de una enfermedad. Se expresa en porcentaje y suele referirse a un plazo concreto, con frecuencia cinco años. Es una medida estadística de grupo, no una predicción sobre una persona en particular. Cuando se sigue durante un tiempo a un conjunto de personas que comparten un mismo diagnóstico, algunas siguen vivas al final del periodo y otras no. El índice de supervivencia traduce ese recuento en un porcentaje: la fracción del grupo que permanece con vida transcurrido el plazo elegido. Si de cada cien personas diagnosticadas ochenta siguen vivas a los cinco años, el índice de supervivencia a cinco años es del 80%. El plazo de cinco años se ha impuesto como referencia por convención, porque ofrece un punto de comparación estable entre enfermedades y entre épocas. No encierra ningún significado biológico especial: alcanzarlo no equivale a estar curado, ni superarlo garantiza nada. Es, sencillamente, una marca temporal cómoda para medir y comparar. Calcular esta proporción parece simple, pero encierra una dificultad: rara vez se dispone del mismo periodo de seguimiento para todas las personas. Unas entran en el estudio antes que otras, algunas se pierden de vista y otras siguen vivas cuando el análisis se cierra. A esos datos incompletos se los denomina censurados, y no pueden descartarse sin sesgar el resultado. Para manejarlos se recurre al análisis de supervivencia. El procedimiento más extendido es el estimador de Kaplan-Meier, propuesto en 1958, que va calculando la probabilidad de seguir vivo tramo a tramo y la representa en una curva descendente escalonada. De esa curva se extrae un dato muy usado, la mediana de supervivencia, que es el tiempo en el que la mitad del grupo continúa con vida. Cuando se comparan dos grupos, por ejemplo dos tratamientos, se contrastan sus curvas con pruebas estadísticas y, si se busca pesar la influencia de varios factores a la vez, se emplea el modelo de riesgos proporcionales de Cox. No todos los índices de supervivencia cuentan lo mismo, y conviene distinguirlos: La supervivencia global u observada contabiliza todas las muertes ocurridas durante el periodo, con independencia de su causa. Es la más directa, aunque incluye fallecimientos ajenos a la enfermedad estudiada. En la supervivencia relativa, la mortalidad observada en el grupo de pacientes se compara con la que cabría esperar en una población general de la misma edad y sexo. Ese cociente aísla el peso de la enfermedad sin necesidad de conocer la causa exacta de cada muerte, por lo que resulta útil en los grandes registros poblacionales. La supervivencia específica por causa solo tiene en cuenta las muertes atribuidas a la enfermedad en cuestión. Junto a ellas se manejan variantes como la supervivencia libre de enfermedad o libre de progresión, que miden el tiempo sin recaída más que la vida misma. Un índice de supervivencia describe a un grupo, no a un individuo. Procede de personas diagnosticadas años atrás y tratadas con los recursos de entonces, de manera que puede quedarse corto frente a lo que hoy se consigue. Tampoco recoge las circunstancias particulares de cada paciente, que modulan mucho el pronóstico. Por eso las cifras se leen como una orientación general y se comentan siempre en el contexto de cada caso. Este índice mide cantidad de vida; cuando se quiere ponderar además con qué calidad se viven esos años, se recurre al índice de supervivencia ajustado a la calidad de vida. No. Refleja lo que le ocurrió a un grupo amplio de pacientes con una enfermedad parecida, no lo que sucederá en un caso concreto. Dos personas con el mismo diagnóstico pueden evolucionar de forma muy distinta según su edad, su estado general y otros factores. Es una convención que facilita comparar resultados entre enfermedades y a lo largo del tiempo. No marca la curación: solo indica cuántas personas siguen vivas en ese momento. La observada cuenta todas las muertes del periodo, sea cual sea su causa. La relativa descuenta la mortalidad que tendría una población general equivalente en edad y sexo, de modo que aísla el efecto propio de la enfermedad. En personas jóvenes ambas suelen parecerse; en edades avanzadas se separan más, porque pesan las muertes por otras causas. Es la representación gráfica del análisis de supervivencia. Descrita por Edward Kaplan y Paul Meier en 1958, dibuja una línea escalonada que desciende cada vez que se produce un fallecimiento y permite leer de un vistazo la proporción de supervivientes en cada momento.Qué es el índice de supervivencia
Cómo se obtiene
Tipos de índice de supervivencia
Cómo se interpreta
Preguntas frecuentes
¿El índice de supervivencia predice cuánto vivirá una persona?
¿Por qué se toman cinco años como referencia?
¿Qué diferencia hay entre supervivencia observada y relativa?
¿Qué es una curva de Kaplan-Meier?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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