DICCIONARIO MÉDICO

Imagen corporal

La imagen corporal es la representación mental que cada persona elabora de su propio cuerpo: su forma, su tamaño y el modo en que lo percibe y lo siente. Es una construcción psicológica que combina lo que uno ve, lo que piensa sobre su aspecto y cómo actúa en consecuencia. El concepto lo formuló el neurólogo y psiquiatra Paul Schilder en 1935.

Qué es la imagen corporal

El término combina imagen, del latín imago (figura, representación), y corporal, derivado de corpus, corporis (cuerpo). Designa la figura del propio cuerpo tal como esa figura se dibuja en la mente de quien la porta.

Paul Schilder ofreció en 1935 una de las descripciones que más han perdurado: la imagen del cuerpo es la representación que nos formamos mentalmente de nuestro propio cuerpo, la manera en que este se nos aparece. Décadas después, el psicólogo Peter Slade amplió la idea y la definió como una representación mental de la figura corporal, su forma y su tamaño, sujeta a factores históricos, culturales, sociales, individuales y biológicos que cambian con el tiempo. No es, por tanto, un dato fijo ni un reflejo exacto: es una elaboración.

Componentes de la imagen corporal

Los autores que han estudiado el concepto suelen distinguir tres planos que se entrelazan. El primero es perceptivo: la precisión con la que alguien estima el tamaño, el peso o las proporciones de su cuerpo. El segundo es cognitivo y afectivo, y reúne los pensamientos, las emociones y las actitudes que despierta el propio aspecto. El tercero es conductual, y se refiere a lo que la persona hace a raíz de esa percepción y esos sentimientos.

Ninguno de los tres funciona por separado. La forma en que alguien se ve influye en lo que siente, y lo que siente orienta su conducta. Por eso la imagen corporal se entiende como un conjunto y no como una simple fotografía interior.

Imagen corporal y esquema corporal

Conviene no confundir la imagen corporal con el esquema corporal, aunque el lenguaje cotidiano los mezcle. El esquema corporal es una representación de raíz neurológica: el conocimiento inmediato de la posición y las relaciones de las distintas partes del cuerpo en el espacio, construido a partir de información sensorial, sobre todo propioceptiva. Se apoya en el lóbulo parietal y permite, por ejemplo, tocarse la nariz con los ojos cerrados.

La imagen corporal pertenece al plano psíquico. Uno remite a cómo se organiza el cuerpo para moverse; la otra, a cómo se piensa y se siente ese cuerpo. Cuando el esquema corporal se altera por una lesión cerebral aparecen cuadros como la asomatognosia, en la que la persona deja de reconocer una parte de su propio cuerpo, o el fenómeno del miembro fantasma. Las alteraciones de la imagen corporal, en cambio, se estudian sobre todo desde la psicología y la psiquiatría.

Una construcción que cambia

La imagen corporal empieza a formarse en la infancia, con la maduración mental y las primeras experiencias del niño con su cuerpo. No se detiene ahí. La cultura, el entorno social, la biografía personal y los cambios físicos la modifican a lo largo de la vida. Slade insistió en ese carácter variable: la imagen que alguien tiene de sí mismo a los veinte años no es la que tendrá a los sesenta, ni la que tenía en la niñez. Es una imagen viva, que se reescribe con la experiencia. También se relaciona con el autoconcepto, la idea global que cada uno tiene de sí.

Preguntas frecuentes

¿Quién acuñó el concepto de imagen corporal?

Paul Schilder, neurólogo y psiquiatra austriaco, en una monografía de 1935 sobre la imagen y la apariencia del cuerpo humano. La entendió como una estructura a la vez fisiológica y psicológica, y como parte integrante de la persona.

¿Es lo mismo la imagen corporal que el esquema corporal?

No. El esquema corporal es de naturaleza neurológica y organiza la posición del cuerpo en el espacio. La imagen corporal es un constructo psicológico que abarca cómo se percibe, se piensa y se siente el propio cuerpo.

¿La imagen corporal refleja el cuerpo con exactitud?

No siempre. El componente perceptivo puede acercarse o alejarse de las medidas reales, y la valoración afectiva añade una capa que no depende de los centímetros. Por eso se habla de representación, no de reflejo.

¿Cambia con la edad?

Sí. Se construye desde la niñez y se remodela con la cultura, las relaciones y los cambios del cuerpo a lo largo de toda la vida.

Referencias

  1. Las representaciones corporales: una propuesta de estudio desde una perspectiva compleja. Ajayu, 2012.
  2. Imagen corporal. Dimensiones mediadoras en la psicopatología. Salud Mental, 2015.
  3. El cuerpo y la imagen corporal. Arbor (CSIC).

Entradas relacionadas

  • propiocepción, sentido que informa de la posición y el movimiento de las partes del cuerpo.
  • asomatognosia, incapacidad de reconocer una parte del propio cuerpo por una lesión cerebral.
  • miembro fantasma, percepción de un miembro que ya no está presente tras una amputación.
  • autoconcepto, idea global que una persona tiene de sí misma.
  • autoscopia, experiencia de percibirse a uno mismo como si se viera desde fuera.

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