DICCIONARIO MÉDICO
Ilusión paraeidólica
La ilusión paraeidólica es un tipo de ilusión en la que la fantasía proyecta una figura reconocible sobre un estímulo real pero poco definido: caras en las nubes, siluetas en las manchas de una pared, formas en las llamas. Es el fenómeno que hoy se conoce más como pareidolia. Aquí el estímulo real es vago, ambiguo, poco estructurado, y sobre él la imaginación monta una imagen concreta. La nube se convierte en un rostro; la mancha de humedad, en un animal; las brasas, en una figura. Lo percibido es una mezcla entre lo que hay de verdad y lo que aporta la mente de quien mira. Por eso las láminas de manchas simétricas del test de Rorschach funcionan: ofrecen a cada persona un material sobre el que proyectar sus propias figuras. Es una de las tres variedades de ilusión que describió la psicopatología clásica. La palabra combina el griego pará ("junto a", "al lado de") y eídōlon ("imagen", "figura"). La forma "paraeidólica" recoge esa raíz de manera más literal; en el uso corriente se ha impuesto la variante "pareidólica", y el fenómeno se nombra casi siempre como pareidolia. El vocablo alemán Pareidolie lo introdujo el psiquiatra Karl Ludwig Kahlbaum en 1866, en un trabajo dedicado a los engaños de los sentidos. Kahlbaum buscaba un nombre neutro para estas percepciones a medio camino entre la ilusión y la alucinación parcial, y lo tomó de las dos raíces griegas. Al año siguiente, una reseña británica de su artículo tradujo el término al inglés como pareidolia, la forma que después se extendió a las demás lenguas. La ilusión paraeidólica tiene una particularidad. Persiste aunque el observador preste toda su atención al estímulo: sigue viendo la cara en la nube aun sabiendo que solo hay vapor de agua. En esto se aparta de la ilusión por inatención, que se corrige en cuanto la mirada se concentra. Interviene además una cierta participación voluntaria de la fantasía, ausente en la ilusión catatímica, donde el motor es una emoción no buscada. Es un fenómeno normal y muy extendido, especialmente frecuente en la infancia, y en él se conserva por completo el juicio de realidad: quien ve el rostro en la pared sabe en todo momento que no es un rostro. Forma parte del funcionamiento perceptivo sano y no supone, por sí misma, ningún trastorno. Sí. Son dos nombres para el mismo fenómeno. "Ilusión paraeidólica" es la denominación clásica dentro de la psicopatología de la percepción; "pareidolia" es la forma abreviada y hoy más habitual, incluso fuera del ámbito médico. Reconocer rostros en enchufes, coches o nubes figura entre las pareidolias más frecuentes y no tiene ninguna implicación patológica. El cerebro humano está especialmente predispuesto a detectar caras, y las encuentra incluso donde solo hay una disposición casual de formas. Del griego pará ("junto a") y eídōlon ("imagen"). El psiquiatra alemán Karl Ludwig Kahlbaum acuñó el término Pareidolie en 1866, y una reseña de 1867 lo trasladó al inglés como pareidolia. La pareidolia en sí es normal. Se ha observado un aumento de pareidolias visuales, sobre todo de tipo facial, en algunas enfermedades neurológicas con afectación de la percepción, donde se estudian como signo de interés. Pero su presencia aislada en una persona sana no significa nada anómalo.Qué es la ilusión paraeidólica
Origen del término
Un rasgo que la separa de las demás ilusiones
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo la ilusión paraeidólica que la pareidolia?
¿Ver caras en los objetos es normal?
¿De dónde viene la palabra?
¿Puede aparecer en alguna enfermedad?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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