DICCIONARIO MÉDICO
Hemoglobinómetro
El hemoglobinómetro es el instrumento que mide la cantidad de hemoglobina presente en la sangre. Los primeros modelos comparaban a ojo el color de una muestra con un patrón de referencia; los actuales son aparatos ópticos que leen la intensidad del color de forma automática. Esa cifra de hemoglobina es uno de los datos básicos para reconocer una anemia. El nombre combina hemoglobina con el griego métron, medida. Designa cualquier dispositivo destinado a cuantificar la concentración de este pigmento en la sangre. También se emplea el término hemómetro para los modelos históricos. El procedimiento en sí, con independencia del aparato, recibe el nombre de hemoglobinometría. La medición de la hemoglobina es una de las determinaciones más solicitadas al laboratorio, porque su valor resume la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. Todos los métodos parten de la misma idea: la hemoglobina es una molécula intensamente coloreada, de modo que la intensidad del color de una muestra guarda relación directa con su concentración. Medir ese color es medir la hemoglobina. Los primeros hemoglobinómetros funcionaban por comparación visual. El más conocido fue el de Sahli, un tubo graduado en el que se diluía una gota de sangre medida con una pipeta especial hasta que su color igualaba el de un cristal patrón de referencia. El método de Sahli transformaba la hemoglobina en hematina ácida, de tono pardo, mediante la adición de ácido clorhídrico. La lectura dependía del ojo del analista, lo que introducía una variabilidad considerable de una persona a otra. La precisión dio un salto con los métodos fotométricos. El de referencia internacional, adoptado por el comité de estandarización en hematología en 1964, es el de la cianometahemoglobina. La sangre se mezcla con el reactivo de Drabkin, que convierte todas las variantes de hemoglobina en un único derivado estable y coloreado. Un fotómetro mide entonces la absorción de luz de esa solución a 540 nanómetros y la traduce en una concentración exacta. La ventaja del método es doble: unifica en una sola forma medible las distintas hemoglobinas de la muestra y ofrece un patrón de color duradero para calibrar. Hoy la medición está integrada en los analizadores automáticos que realizan el hemograma completo. Algunos incorporan reactivos sin cianuro, más respetuosos con el medio ambiente, que forman igualmente un complejo coloreado medible por fotometría. El resultado se obtiene en segundos junto al resto de parámetros de la sangre. El hemoglobinómetro cuantifica la concentración total de hemoglobina, habitualmente expresada en gramos por decilitro. No informa por sí solo del número de hematíes ni de la proporción de sangre que estos ocupan, el hematocrito. Estos tres datos se complementan entre sí, y de su combinación derivan los índices que describen el tamaño y el contenido de cada glóbulo rojo. Por eso la hemoglobina rara vez se interpreta aislada: forma parte de un conjunto más amplio. Procede de hemoglobina y del griego métron, medida. Es, literalmente, el aparato que mide la hemoglobina. A los modelos antiguos también se los llamó hemómetros. Un procedimiento de comparación visual muy extendido durante el siglo XX. Se diluía la sangre hasta igualar el color de un patrón fijo. Era sencillo pero poco preciso, porque dependía de la apreciación del ojo humano. Mediante fotometría. El método de referencia es el de la cianometahemoglobina, que convierte la hemoglobina en un derivado estable cuyo color mide un aparato a 540 nanómetros. Suele estar integrado en el analizador que realiza el hemograma. Entradas relacionadasQué es un hemoglobinómetro
Del ojo humano a la fotometría
Qué mide y qué no mide
Preguntas frecuentes sobre el hemoglobinómetro
¿Qué significa la palabra hemoglobinómetro?
¿Qué fue el método de Sahli?
¿Cómo se mide hoy la hemoglobina?
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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