DICCIONARIO MÉDICO
Fractura simple
Fractura simple es la denominación clásica de la fractura cerrada, es decir, aquella en la que el hueso se rompe sin que exista comunicación entre el foco de fractura y el exterior a través de la piel. El término, aunque todavía habitual en el lenguaje coloquial y en algunos textos clásicos, tiende a abandonarse en la nomenclatura especializada actual. La expresión «fractura simple» surgió en la cirugía del siglo XVIII como contrapunto a la «fractura compuesta» (o fractura abierta), en la que los fragmentos óseos perforan los tejidos blandos y quedan expuestos al medio externo. En aquel contexto, «simple» equivalía a «sin herida cutánea», y «compuesta» a «con herida comunicante». La lógica del par terminológico era sencilla: una fractura sin abertura en la piel se consideraba de manejo menos comprometido que una con exposición ósea, propensa a la infección. Con los años, la traumatología ha ido matizando esa distinción. Una fractura cerrada puede ser, en realidad, extraordinariamente compleja desde el punto de vista biomecánico: pensemos en una fractura conminuta con múltiples fragmentos, o en una fractura intraarticular con escalón articular significativo. Ninguna de ellas rompe la piel, y sin embargo su abordaje dista mucho de ser «simple». Es esa ambigüedad la que ha llevado a las sociedades científicas a preferir el binomio cerrada/abierta frente al par simple/compuesta. En la práctica clínica contemporánea, cuando un profesional emplea la palabra «simple» aplicada a una fractura, no siempre se refiere a la integridad de la piel. Con frecuencia alude a un trazo único que divide el hueso en dos fragmentos (por oposición a la fractura conminuta, con tres o más), o a una lesión sin desplazamiento relevante. MedlinePlus, por ejemplo, define la fractura simple como aquella que «implica una sola línea de fractura que atraviesa un hueso». La polisemia del adjetivo «simple» contribuye a la confusión: puede significar cerrada, no desplazada o con trazo único, según el contexto. Esa falta de univocidad explica por qué los sistemas de clasificación modernos (la clasificación AO/OTA, la de Gustilo-Anderson para fracturas abiertas) no recurren a este término. En su lugar describen el trazo, el desplazamiento, la afectación articular y el estado de los tejidos blandos con categorías independientes y combinables, lo que permite una comunicación más precisa entre profesionales. En su acepción original, sí. Ambos términos designan una fractura sin herida que comunique con el exterior. La diferencia es cronológica y de preferencia terminológica: «simple» procede de la cirugía clásica, «cerrada» es la denominación que la traumatología actual considera más precisa y menos equívoca. Porque induce a pensar que la lesión carece de gravedad. Una fractura cerrada puede asociar lesiones vasculares, nerviosas o compartimentales que la convierten en una urgencia. El adjetivo «simple» minimiza esa posibilidad. El antiguo nombre de la fractura abierta: aquella en la que existe una solución de continuidad en la piel que conecta el foco de fractura con el medio externo. Igual que «simple» ha dado paso a «cerrada», «compuesta» se ha sustituido por «abierta» en la mayor parte de los textos especializados.Qué es una fractura simple
Significado actual del término
Preguntas frecuentes
¿Fractura simple y fractura cerrada son exactamente lo mismo?
¿Por qué se desaconseja usar «simple» en el ámbito clínico?
¿Qué es entonces una fractura compuesta?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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