DICCIONARIO MÉDICO
Fimbria tubárica
Las fimbrias tubáricas son las prolongaciones digitiformes que emergen del infundíbulo de la trompa uterina y se proyectan hacia la superficie del ovario. Su función es captar el ovocito que la gónada libera durante cada ciclo ovulatorio y conducirlo hacia la luz de la trompa. Del latín fimbria («fleco», «franja»), el término describe con fidelidad el aspecto de estas estructuras: filamentos blandos, irregulares y ligeramente aplanados que bordean la abertura abdominal de la trompa como el borde deshilachado de un tejido. Cada trompa posee entre diez y quince fimbrias, de aproximadamente un centímetro de longitud y poco más de un milímetro de diámetro. La denominación anatómica completa en la Terminologia Anatomica es fimbriae tubae uterinae. El infundíbulo, porción más distal de la trompa, tiene forma de embudo abierto hacia la cavidad peritoneal. De su borde libre parten las fimbrias, tapizadas por un epitelio columnar con abundantes células ciliadas y células secretoras intercaladas. Una de ellas, la más larga, recibe el nombre de fimbria ovarica: se extiende a lo largo del borde libre del mesosálpinx hasta fijarse al polo tubárico del ovario, estableciendo así un puente anatómico directo entre la gónada y el conducto tubárico. La pared de las fimbrias contiene músculo liso en su capa media y una rica red vascular submucosa. Esa vascularización cobra protagonismo justo antes de la ovulación: el aumento del flujo sanguíneo provoca turgencia y aproxima las fimbrias a la superficie ovárica, de modo que el ovocito recién expulsado del folículo quede al alcance de los cilios. El batido coordinado de millones de cilios genera microcorrientes en el líquido peritoneal que rodea al infundíbulo. Esas corrientes dirigen al ovocito (una célula grande, de unos 120 micrómetros, rodeada por las células de la corona radiada) hacia el ostium abdominal de la trompa. Los movimientos peristálticos del músculo liso tubárico y una ligera basculación del propio infundíbulo complementan la acción ciliar. Todo el proceso dura apenas minutos. La eficacia de este mecanismo es llamativa si se tiene en cuenta que la trompa y el ovario no están unidos de forma continua: entre el borde fimbriado y la superficie ovárica existe un espacio peritoneal libre. El ovocito, literalmente, sale a la cavidad abdominal antes de ser recogido. Esa comunicación abierta entre el interior de la trompa y la cavidad peritoneal explica, de paso, que ciertos procesos infecciosos pélvicos puedan ascender a través de la trompa. Sí. Es la de mayor longitud y la única que se fija directamente al ovario. Las restantes flotan libres alrededor del ostium abdominal. Pabellón es un sinónimo clínico del infundíbulo con sus fimbrias, usado sobre todo en ginecología francófona y en la tradición médica española derivada de ella. Evoca la imagen de un embudo con flecos, como el pabellón de una trompeta. La nomenclatura anatómica actual prefiere infundibulum tubae uterinae. Ninguna más allá del nombre compartido. Ambas reciben la denominación fimbria por su aspecto de fleco, pero corresponden a órganos, tejidos y funciones completamente distintos.Qué es la fimbria tubárica
Anatomía y estructura
Mecanismo de captación ovocitaria
Preguntas frecuentes
¿La fimbria ovárica es diferente de las demás fimbrias tubáricas?
¿Por qué se habla a veces de «pabellón» de la trompa?
¿Tienen relación con la fimbria del hipocampo?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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