DICCIONARIO MÉDICO
Fijado
En histología y anatomía patológica, fijado es el adjetivo que describe el estado de un tejido biológico que ha sido sometido a un proceso de fijación, es decir, tratado con agentes químicos o físicos para detener la degradación celular y conservar su estructura lo más próxima posible al estado que tenía en el organismo vivo. El participio fijado procede del verbo fijar (latín figere, «clavar, asegurar»). En el laboratorio de anatomía patológica, cuando se dice que un tejido está «fijado» se indica que las reacciones de degradación enzimática y la autolisis se han detenido de forma irreversible. Esa detención es lo que permite cortar el tejido en secciones de micras de espesor, teñirlo y observarlo al microscopio sin que la imagen obtenida sea un artefacto de la descomposición. Un tejido no fijado comienza a deteriorarse en minutos. Las enzimas lisosomales, liberadas al cesar la circulación sanguínea, degradan proteínas, lípidos y ácidos nucleicos. La putrefacción bacteriana agrava el proceso. Por eso, en la rutina hospitalaria, las muestras quirúrgicas se sumergen en la solución fijadora (habitualmente formol tamponado al 10 %) inmediatamente después de su extracción. Los fijadores químicos actúan por dos vías principales. Los aldehídos (formaldehído, glutaraldehído) establecen enlaces cruzados entre las proteínas tisulares, creando una red tridimensional estable que mantiene la arquitectura celular. Los agentes coagulantes (etanol, ácido pícrico, ácido acético) desnaturalizan las proteínas al extraer el agua del tejido, produciendo una coagulación que también preserva la estructura, aunque con menor fidelidad ultraestructural. Cada tipo de fijador altera de manera distinta las propiedades tintoriales del tejido. El formaldehído, por ejemplo, bloquea grupos amino y puede reducir la afinidad por la eosina, mientras que el glutaraldehído preserva la ultraestructura con tal eficacia que se ha convertido en el fijador de referencia para la microscopía electrónica, pese a dificultar las tinciones convencionales. No basta con sumergir la muestra en formol. El resultado depende de varios factores: el volumen de fijador debe ser al menos diez veces superior al del tejido; el grosor de la muestra no debería superar los 5 mm para que el fijador penetre antes de que la autolisis avance desde el centro; y el tiempo de inmersión óptimo oscila entre 6 y 48 horas según el tipo de muestra y el fijador empleado. Una fijación insuficiente deja zonas mal preservadas en el interior de la pieza, mientras que una fijación excesiva puede endurecer el tejido en exceso y dificultar el corte con el micrótomo. «Fijado» es el estado del tejido tras la fijación; «fijador» es la sustancia o agente que produce ese estado. El formol es el fijador; la biopsia sumergida en formol queda fijada. Sí, mediante cortes por congelación (criostato). Esta técnica permite obtener secciones histológicas en minutos y se emplea cuando se necesita un resultado rápido durante una intervención quirúrgica. La contrapartida es una menor calidad morfológica respecto al tejido fijado e incluido en parafina. El formaldehído es volátil. Al abrir el recipiente con la muestra fijada, parte del gas se libera y produce el olor característico. Las normativas de seguridad laboral exigen campanas de extracción en las áreas de tallado macroscópico para minimizar la exposición del personal.Qué significa «fijado»
Mecanismo de la fijación
Condiciones que definen un buen fijado
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre «fijado» y «fijador»?
¿Se puede estudiar un tejido no fijado?
¿Por qué las muestras de anatomía patológica huelen a formol?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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