DICCIONARIO MÉDICO
Fasciorrafia
La fasciorrafia es la sutura quirúrgica de una fascia o aponeurosis desgarrada, con el fin de restablecer la continuidad de la lámina de tejido conectivo y su función de contención mecánica. El término se compone de dos raíces griegas: phaskía (φασκία, «banda»), origen latino fascia, y rhaphḗ (ῥαφή, «sutura, costura»), la misma raíz que aparece en herniorrafia o tenorrafia. Literalmente significa «sutura de una fascia». La indicación más habitual es el desgarro fascial traumático que produce una hernia muscular: el vientre del músculo protruye a través del defecto de la fascia, visible como un abultamiento que se acentúa con la contracción. Un ejemplo clásico es el desgarro de la fascia cuadricipital en el muslo, donde el músculo vasto lateral puede herniarse a través del ojal fascial tras un traumatismo deportivo directo. Conviene distinguir la fasciorrafia de las demás intervenciones sobre la fascia. La fasciotomía corta la fascia a propósito para descomprimir un compartimento muscular sometido a presión excesiva; es, en cierto modo, la operación opuesta a la fasciorrafia, porque crea un defecto fascial en lugar de cerrarlo. La fasciodesis ancla la fascia a un punto fijo (hueso, ligamento) para estabilizar una articulación. Y la fasciectomía reseca un segmento fascial patológico, como ocurre en la enfermedad de Dupuytren. De las cuatro, la fasciorrafia es la que persigue la reparación anatómica directa: reaproxima los bordes del tejido roto y los une con sutura. Cuando el defecto es demasiado amplio para un cierre primario sin tensión, el cirujano puede recurrir a un parche de malla sintética o biológica superpuesto o interpuesto, pero esa variante recibe ya el nombre de reparación protésica fascial. La fascia es un tejido fibroso denso con aporte vascular limitado, lo que condiciona una capacidad de cicatrización inferior a la del músculo o la piel. Por ello, la fasciorrafia emplea habitualmente suturas de reabsorción lenta o no reabsorbibles, colocadas con puntos interrumpidos para distribuir la tensión. La sutura continua puede usarse en fascias extensas (como la fascia del recto abdominal), pero el riesgo de que un punto afloje y comprometa toda la línea de cierre la hace menos frecuente en defectos traumáticos. En extremidades, la fasciorrafia se completa a menudo con un período de inmovilización relativa para proteger la reparación. El plazo depende de la localización. En la pierna, donde las fuerzas de distracción durante la marcha son considerables, pueden necesitarse varias semanas de descarga parcial. No. Tras una fasciotomía descompresiva por síndrome compartimental agudo, la herida suele dejarse abierta durante días hasta que la presión baja. El cierre diferido puede incluir una fasciorrafia si los bordes fasciales se pueden reaproximar, pero en muchos casos la retracción tisular obliga a cubrir el defecto con un injerto cutáneo. La herniorrafia repara un defecto herniario, generalmente en la pared abdominal, y puede involucrar varios planos tisulares. La fasciorrafia se refiere específicamente a la sutura de una fascia, independientemente de que haya herniación o no. En la práctica, una herniorrafia puede incluir un paso de fasciorrafia cuando el cirujano sutura el plano fascial como parte de la reconstrucción por capas. Sí, aunque no es lo habitual si la reparación se ha hecho sin excesiva tensión. Los factores que predisponen a la rotura de la sutura son la movilización precoz, la presencia de infección local y los trastornos del tejido conectivo que debilitan la fascia de forma generalizada.Qué es la fasciorrafia
Diferenciación con otros procedimientos fasciales
Consideraciones técnicas
Preguntas frecuentes
¿Siempre se cierra la fascia tras una fasciotomía?
¿Qué diferencia hay entre fasciorrafia y herniorrafia?
¿Puede romperse una fascia reparada?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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