DICCIONARIO MÉDICO
Fantoma
En el ámbito de la física médica y la simulación clínica, un fantoma es un modelo, físico o matemático, que reproduce determinadas propiedades de los tejidos humanos para evaluar, calibrar o controlar el rendimiento de equipos de imagen médica y de radioterapia. El término procede del francés fantôme, a su vez del griego φάντασμα (phántasma, "aparición, imagen"), porque el fantoma representa una figura que no es el paciente real pero se comporta como tal ante la radiación o el ultrasonido. En inglés la forma habitual es phantom; en español conviven fantoma y fantasma, aunque la primera se ha consolidado en los textos de radiofísica y simulación. Un fantoma puede ser un objeto sólido fabricado con materiales que imitan la densidad, la composición atómica o las propiedades acústicas del tejido humano (agua, hueso, pulmón, grasa, glándula mamaria), pero también puede ser una construcción puramente computacional: una matriz de datos que simula cómo respondería un volumen de tejido a un haz de radiación o a un campo magnético. El fantoma de Shepp-Logan, por ejemplo, es un modelo matemático bidimensional utilizado desde la década de 1970 para probar algoritmos de reconstrucción en tomografía computarizada. En tomografía computarizada, resonancia magnética, medicina nuclear (PET, SPECT) y ecografía, los fantomas sirven para verificar la resolución espacial del equipo, cuantificar la dosis que recibiría un paciente y detectar artefactos de imagen antes de iniciar la actividad clínica. Las normas internacionales de garantía de calidad (IEC, NEMA) definen modelos de referencia específicos para cada modalidad de imagen. En radioterapia, la función del fantoma es distinta: medir con dosímetros internos la distribución real de la dosis dentro de un volumen que reproduce la anatomía del paciente, lo que permite comparar lo planificado con lo administrado. Estos fantomas dosimétricos pueden ser antropomórficos (con forma de torso, cabeza o pelvis) o geométricos (cilindros, cubos de agua sólida). En un sentido más amplio, el término se emplea también para designar los maniquíes de alta fidelidad utilizados en la enseñanza de habilidades clínicas: reanimación cardiopulmonar, intubación endotraqueal, acceso vascular guiado por ecografía o exploración ginecológica. Estos fantomas de simulación incorporan sensores, respuestas fisiológicas programables y, en los modelos más avanzados, parámetros hemodinámicos que el instructor controla a distancia para crear escenarios clínicos realistas. No deben confundirse con los fantomas dosimétricos o de imagen, cuya finalidad no es la formación del profesional sanitario sino el control técnico del equipamiento. Del francés fantôme, derivado a su vez del griego φάντασμα (phántasma), que significa "aparición" o "imagen". La idea que subyace es la de un cuerpo aparente, no real, que sustituye al paciente en una prueba técnica. No exactamente. El fantoma de imagen o dosimétrico está diseñado para reproducir las propiedades físicas de los tejidos ante la radiación o el ultrasonido, y su usuario principal es el radiofísico o el técnico. El maniquí de simulación clínica, en cambio, reproduce la forma y las respuestas fisiológicas de un paciente para la formación de médicos y enfermeros. Comparten el nombre, pero su propósito y su tecnología son distintos. Sí. Los fantomas computacionales son modelos matemáticos que simulan la interacción entre la radiación y los tejidos sin necesidad de un objeto físico. Se emplean para diseñar algoritmos de reconstrucción de imagen, optimizar planes de radioterapia y estimar dosis absorbidas en estudios de protección radiológica.Qué es un fantoma
Aplicaciones en imagen médica y radioterapia
Fantomas en simulación clínica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra fantoma?
¿Es lo mismo un fantoma que un maniquí de simulación?
¿Se utilizan fantomas virtuales?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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