DICCIONARIO MÉDICO
Espasmo de la acomodación
El espasmo de acomodación es una contracción involuntaria y sostenida del músculo ciliar del ojo que mantiene el cristalino en posición de enfoque cercano incluso cuando la persona mira a lo lejos. El resultado es una visión borrosa a distancia que simula una miopía, razón por la que también se conoce como pseudomiopía. El ojo humano enfoca los objetos cercanos gracias a un mecanismo llamado acomodación: el músculo ciliar se contrae, relaja las fibras zonulares y permite que el cristalino aumente su curvatura. Cuando la mirada vuelve a dirigirse a lo lejos, el músculo ciliar se relaja y el cristalino recupera su forma aplanada. En condiciones normales este ciclo se repite miles de veces al día sin que la persona sea consciente de ello. En el espasmo de acomodación, el músculo ciliar permanece contraído de forma anómala. El cristalino queda «atrapado» en configuración de visión próxima y la imagen de los objetos lejanos se forma delante de la retina, exactamente igual que en la miopía verdadera. La diferencia es que aquí no existe un alargamiento real del globo ocular ni una curvatura corneal excesiva: el defecto es funcional, no estructural, y por tanto reversible si se detecta a tiempo. El término combina espasmo, del griego σπασμός (spasmós), «contracción involuntaria», con acomodación, del latín accommodatio, «ajuste». Su sentido literal vendría a ser «contracción forzada del mecanismo de ajuste del ojo». La causa más habitual es el esfuerzo acomodativo prolongado: horas de lectura, estudio o uso de pantallas sin pausas de descanso visual. El músculo ciliar, sometido a una contracción sostenida, pierde la capacidad de relajarse por completo al mirar a lo lejos. Se habla entonces de exceso acomodativo, un cuadro que representa alrededor del 6 % de todos los trastornos de la acomodación según las series publicadas. Cuando ese exceso se agrava hasta el punto de mantener al músculo en contracción permanente, se entra propiamente en el espasmo. Los niños y adultos jóvenes son el grupo más vulnerable, porque su capacidad acomodativa es elevada y su exposición a pantallas, en muchos casos, intensa. Fitzgerald describió el fenómeno ya en 1884, pero la generalización de los dispositivos digitales ha multiplicado su frecuencia clínica en las dos últimas décadas. Un dato que preocupa a los oftalmólogos es que el espasmo acomodativo persistente puede favorecer el desarrollo de miopía axial verdadera. El mecanismo exacto sigue en discusión, pero se postula que la tensión acomodativa crónica envía señales al globo ocular que estimulan su elongación. Si eso ocurre, la pseudomiopía deja de ser reversible. Por eso la identificación correcta del espasmo tiene implicaciones que van más allá de recetar unas gafas. La prueba clave consiste en instilar un colirio ciclopléjico (atropina o ciclopentolato) que paraliza temporalmente el músculo ciliar. Si tras la dilatación la «miopía» desaparece o se reduce de forma notable, se confirma que se trataba de un componente funcional, no de un defecto refractivo estructural. La confusión entre ambas entidades es frecuente, sobre todo en población pediátrica. Un niño que refiere ver mal la pizarra puede recibir una prescripción de lentes negativas basada en una refracción sin cicloplejia, lo que enmascara el espasmo en lugar de resolverlo. La diferencia se establece comparando la refracción obtenida con y sin parálisis farmacológica del músculo ciliar: una discrepancia superior a una dioptría apunta firmemente al espasmo. En la miopía axial, en cambio, la refracción bajo cicloplejia apenas cambia con relación a la medida habitual. De la unión del griego σπασμός (spasmós), «contracción involuntaria», con el latín accommodatio, «ajuste». En la literatura oftalmológica anglosajona se usa accommodative spasm desde finales del siglo XIX. En sentido estricto, la pseudomiopía es la consecuencia refractiva del espasmo de acomodación, no su sinónimo. Puede haber grados menores de exceso acomodativo que aún no alcanzan la categoría de espasmo propiamente dicho. En la práctica, sin embargo, ambos términos se usan con frecuencia de manera intercambiable. No. Es más frecuente en niños y adultos jóvenes por su mayor amplitud de acomodación, pero puede aparecer en cualquier edad. Se han descrito casos en adultos asociados a traumatismos craneales, estrés intenso o uso prolongado de pantallas. Si desea profundizar en conceptos asociados al espasmo de acomodación, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el espasmo de acomodación
Relación con el trabajo en visión próxima
Pseudomiopía y riesgo de miopía verdadera
Diferenciación con la miopía verdadera
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «espasmo de acomodación»?
¿Es lo mismo pseudomiopía que espasmo de acomodación?
¿Afecta solo a niños?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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