DICCIONARIO MÉDICO
Esfínter artificial
Un esfínter artificial es un dispositivo protésico implantable diseñado para reproducir la función de cierre de un esfínter natural cuando este ha perdido su competencia de forma irreversible. Su aplicación más extendida corresponde a la incontinencia urinaria de esfuerzo, aunque también se han desarrollado modelos para la incontinencia fecal. El concepto de sustituir un esfínter biológico incompetente por un mecanismo hidráulico implantable nació en la década de 1970. Fue el urólogo estadounidense F. Brantley Scott quien, en 1972, presentó el primer prototipo funcional: el modelo AMS 721. El diseño inicial era complejo y su implantación resultaba técnicamente exigente, lo que impulsó sucesivas revisiones hasta llegar al AMS 800, introducido en 1983 y considerado desde entonces la referencia en este campo. El principio de funcionamiento es sencillo en su concepción: un manguito oclusivo rodea la uretra (o, menos frecuentemente, el cuello vesical) y la comprime con una presión regulada que impide las fugas de orina. Cuando el paciente desea orinar, acciona manualmente una bomba alojada en el escroto o los labios mayores, que transfiere el líquido del manguito a un balón regulador de presión implantado en el espacio prevesical. La uretra queda libre durante unos minutos; después, el manguito se llena de nuevo de forma automática. La indicación principal es la incontinencia urinaria de esfuerzo moderada o grave en varones, habitualmente tras cirugía prostática (prostatectomía radical, resección transuretral o adenomectomía). La pérdida de continencia en estos pacientes se debe a una deficiencia intrínseca del mecanismo esfinteriano uretral que no responde a rehabilitación del suelo pélvico ni a otros procedimientos menos invasivos. En mujeres, la implantación es menos frecuente pero posible, sobre todo cuando otros abordajes han fracasado. Para la incontinencia fecal grave refractaria se han diseñado dispositivos similares que rodean el canal anal, si bien su uso clínico es mucho más limitado y los resultados a largo plazo, menos consistentes que en la vía urinaria. El sistema consta de tres piezas conectadas entre sí mediante tubos de silicona resistentes al plegado. El manguito se selecciona según la circunferencia uretral medida durante la intervención. El balón regulador de presión almacena el líquido cuando el manguito se desinfla y determina la presión de oclusión. La bomba de control, implantada en una localización accesible al tacto, permite al paciente gobernar el ciclo de apertura y cierre sin asistencia externa. Todo el dispositivo está fabricado en elastómero de silicona sólida y se rellena con un líquido isotónico. No contiene piezas eléctricas ni baterías. Para restaurar la continencia urinaria en pacientes cuyo esfínter natural ha quedado irreversiblemente dañado, casi siempre tras cirugía prostática. Con menos frecuencia, se utiliza en casos de incontinencia fecal grave. El AMS 800 es el modelo concreto de esfínter urinario artificial más implantado en el mundo, pero el término "esfínter artificial" es más amplio y engloba cualquier dispositivo protésico con esta función, incluidos prototipos previos y diseños alternativos para la vía anal. El urólogo F. Brantley Scott, que presentó el primer modelo funcional en 1972. La evolución posterior del dispositivo, hasta el AMS 800 de 1983, corrió también a cargo de su equipo. Si desea profundizar en conceptos asociados al esfínter artificial, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un esfínter artificial
Indicaciones y contexto clínico
Componentes del dispositivo
Preguntas frecuentes
¿Para qué se emplea un esfínter artificial?
¿Es lo mismo un esfínter artificial que el AMS 800?
¿Quién inventó el esfínter artificial?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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