DICCIONARIO MÉDICO
Escrofulodermia
La escrofulodermia es una forma de tuberculosis cutánea que se origina cuando un foco tuberculoso profundo (generalmente un ganglio linfático, pero también un hueso o una articulación) se extiende por contigüidad hasta la piel suprayacente. Pertenece al grupo de las tuberculosis cutáneas verdaderas, es decir, aquellas en las que puede demostrarse la presencia de Mycobacterium tuberculosis en la lesión. El nombre combina scrofulae (del latín, véase escrófula) con el griego δέρμα (dérma, «piel»). Describe con bastante exactitud el mecanismo de la enfermedad: la piel se afecta porque la escrófula subyacente se abre camino hacia la superficie. Algunos textos emplean como sinónimo «tuberculosis colicuativa», término que subraya la tendencia del tejido infectado a reblandecerse y licuarse antes de drenar al exterior. La clasificación clásica de las tuberculosis cutáneas distingue entre formas exógenas (la bacteria entra directamente por la piel) y formas endógenas (la bacteria llega a la piel desde un foco interno). La escrofulodermia es endógena y se produce por extensión directa, no por diseminación hematógena. Las gomas tuberculosas, en cambio, llegan a la piel por vía sanguínea desde focos distantes. El proceso comienza en una estructura profunda donde la infección tuberculosa está activa. En la mayoría de los casos documentados, el punto de partida es un ganglio linfático cervical, seguido en frecuencia por ganglios axilares o inguinales; con menos frecuencia, el foco es un hueso o una articulación afectada por osteítis tuberculosa. La caseificación del tejido infectado forma un absceso frío que se extiende progresivamente hacia la dermis y la epidermis, hasta que acaba fistulizando. En la superficie aparecen nódulos subcutáneos firmes, inicialmente cubiertos por piel de aspecto normal o levemente eritematosa. Con el tiempo esos nódulos se reblandecen, la piel se adelgaza, adquiere un tono violáceo y termina por ulcerarse. Las úlceras resultantes tienen bordes irregulares, despegados, y un fondo granulomatoso del que puede manar un exudado seropurulento. Si cicatrizan sin intervención, dejan cicatrices retráctiles, a menudo con puentes cutáneos y cordones fibrosos que pueden limitar la movilidad del cuello. La región cervical es, con diferencia, la zona más afectada, coherente con el hecho de que los ganglios del cuello son el asiento más frecuente de la tuberculosis ganglionar. Las cadenas submandibulares y las del triángulo posterior concentran la mayoría de los casos. Con menor frecuencia se observan lesiones en axilas, ingles y región supraclavicular. Cuando el foco de partida es óseo (costilla, esternón, vértebra), la localización cutánea se ajusta a la topografía del hueso afectado, y la escrofulodermia puede aparecer en la pared torácica o en la región paravertebral. Lupus vulgar. Es también una tuberculosis cutánea endógena, pero no parte de un ganglio superficial que fistuliza, sino de una diseminación hematógena o linfática a la dermis. Se presenta como una placa infiltrada de color pardo-rojizo, crecimiento lento y consistencia gelatinosa a la vitropresión (signo de la «jalea de manzana»). No suele ulcerarse con la rapidez de la escrofulodermia y su evolución es mucho más tórpida. Goma tuberculosa. Comparte con la escrofulodermia la formación de nódulos subcutáneos que evolucionan hacia la ulceración. La diferencia reside en la vía de llegada: las gomas se producen por diseminación hematógena desde un foco a distancia, mientras que en la escrofulodermia la extensión es siempre por contigüidad desde una estructura adyacente. Chancro tuberculoso. Es la forma cutánea primaria: la inoculación se produce directamente en la piel de un individuo que no ha tenido contacto previo con M. tuberculosis. Es rara y se ve sobre todo en lactantes o en personal de laboratorio. De la unión de scrofulae (la escrófula o tuberculosis ganglionar) y el griego δέρμα (dérma, «piel»). El término indica literalmente que la escrófula se ha manifestado en la piel. En los países con baja incidencia de tuberculosis es poco habitual. Las formas cutáneas representan apenas el 1-2 % de todos los casos de tuberculosis extrapulmonar. Dentro de ese pequeño porcentaje, la escrofulodermia y el lupus vulgar son las dos variantes que se observan con mayor frecuencia. No. La escrófula es la infección tuberculosa del ganglio linfático. La escrofulodermia es la consecuencia de que esa infección ganglionar se extienda a la piel. Puede haber escrófula sin afectación cutánea; la escrofulodermia, en cambio, presupone siempre un foco profundo previo. La biopsia de la lesión muestra un granuloma con necrosis caseosa, y las tinciones de Ziehl-Neelsen o las técnicas de PCR permiten demostrar la presencia de M. tuberculosis. El cultivo en medio de Löwenstein-Jensen sigue siendo la prueba de referencia, aunque su resultado puede tardar varias semanas. Si desea profundizar en conceptos vinculados a la tuberculosis cutánea y ganglionar, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la escrofulodermia
Mecanismo de formación de la lesión
Localización habitual
Diferenciación con otras tuberculosis cutáneas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra escrofulodermia?
¿Es frecuente la escrofulodermia?
¿Es lo mismo escrofulodermia que escrófula?
¿Cómo se confirma que una lesión cutánea es escrofulodermia?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026