DICCIONARIO MÉDICO
Epigenético
Epigenético es el adjetivo que designa cualquier proceso, marca o modificación que regula la actividad de los genes sin alterar la secuencia de nucleótidos del ADN. La disciplina que estudia estos fenómenos se denomina epigenética. Los mecanismos epigenéticos mejor caracterizados son la metilación del ADN y las modificaciones postraduccionales de las histonas; ambos permiten que células con idéntica dotación genética adopten identidades y funciones muy distintas. La raíz procede del griego ἐπί (epí, «sobre, encima de») y γενετικός (genetikós, «relativo al origen»). Conrad Waddington acuñó el término «epigenetics» en 1942 buscando un puente entre la embriología y la genética: quería nombrar el conjunto de mecanismos que permiten al genotipo producir un fenotipo concreto durante el desarrollo. Con el tiempo, la definición se ha afinado hasta la que se acepta hoy: el estudio de las modificaciones heredables de la función génica que no implican cambios en la secuencia del ADN. No debe confundirse con epigénesis, término embriológico mucho más antiguo que describe cómo el organismo se forma paso a paso a partir de un cigoto indiferenciado. Comparten la misma raíz griega, pero pertenecen a niveles de análisis diferentes. La metilación del ADN consiste en la adición de un grupo metilo (CH₃) a la base citosina, generalmente en dinucleótidos CpG. Cuando las regiones promotoras de un gen acumulan metilaciones, la maquinaria de transcripción tiene dificultad para acceder y el gen tiende a silenciarse. Este mecanismo participa en procesos tan dispares como la inactivación del cromosoma X en las células femeninas, la impronta genómica parental y el silenciamiento de elementos transponibles. Las histonas, proteínas alrededor de las cuales se enrolla el ADN para formar la cromatina, pueden recibir modificaciones químicas en sus colas N-terminales: acetilación, metilación, fosforilación, ubiquitinación. La acetilación de lisinas en las histonas H3 y H4, por ejemplo, relaja la cromatina y facilita la transcripción. La combinación de estas marcas en cada región del genoma constituye lo que algunos investigadores han llamado «código de histonas», un conjunto de señales que la célula lee para decidir qué genes activar y cuáles mantener apagados. Existe un tercer nivel, menos consolidado en la literatura pero con evidencia creciente: los ARN no codificantes, en particular los microARN y los ARN largos no codificantes, que pueden reclutar complejos modificadores de cromatina hacia regiones concretas del genoma. Durante la fecundación y las primeras divisiones del embrión, la mayor parte de las marcas epigenéticas se borran y se reescriben. Este proceso de reprogramación permite que el cigoto recupere la totipotencia, es decir, la capacidad de originar cualquier tipo celular. Las marcas de impronta parental, sin embargo, resisten parcialmente ese borrado y se transmiten de forma asimétrica según el progenitor de origen. El debate sobre si las modificaciones epigenéticas adquiridas durante la vida pueden heredarse más allá de la segunda generación (herencia transgeneracional) sigue abierto. Estudios en modelos animales han descrito efectos en la generación F2, pero las pruebas en humanos son todavía escasas y difíciles de separar de factores ambientales compartidos. Las alteraciones epigenéticas se han relacionado con procesos oncológicos. La hipermetilación de promotores de genes supresores de tumores puede silenciarlos, mientras que la hipometilación global del genoma se asocia con inestabilidad cromosómica. Varios fármacos que actúan sobre marcas epigenéticas (inhibidores de ADN-metiltransferasas, inhibidores de histona-desacetilasas) se utilizan ya en hematología. Más allá del cáncer, se investigan alteraciones epigenéticas en trastornos del neurodesarrollo, enfermedades cardiovasculares y procesos autoinmunes. También se ha documentado que factores ambientales como la nutrición, el estrés crónico y la exposición a tóxicos pueden dejar huellas epigenéticas medibles, lo que ha abierto una línea de investigación sobre la relación entre estilo de vida y regulación génica. Del griego ἐπί («sobre») y γενετικός («relativo al origen»). Lo introdujo Conrad Waddington en 1942 para describir los mecanismos que median entre el genotipo y el fenotipo durante el desarrollo embrionario. Con el avance de la biología molecular, la definición se ha centrado en las modificaciones heredables de la función génica que no cambian la secuencia del ADN. Sí. Las mutaciones genéticas alteran la secuencia de nucleótidos de forma permanente, pero las marcas epigenéticas pueden añadirse y retirarse mediante enzimas específicas. Esa reversibilidad es precisamente lo que las convierte en dianas terapéuticas atractivas en oncología y otras áreas. Depende. Durante la fecundación, la mayoría de las marcas se borran y se reescriben. Las de impronta genómica parental resisten parcialmente ese borrado. La posibilidad de que marcas adquiridas durante la vida (por dieta, estrés o exposición ambiental) pasen a generaciones posteriores se ha observado en modelos animales, pero en humanos la evidencia es limitada. No. El adjetivo «epigenético» en el contexto de la biología molecular moderna se refiere a las marcas y mecanismos de regulación génica. Cuando se usa en embriología clásica, «epigenético» alude a la teoría de la epigénesis, que describe el desarrollo gradual del embrión. Son contextos que comparten etimología pero no contenido. Si desea profundizar en conceptos asociados al término epigenético, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué significa epigenético
Mecanismos moleculares
Reprogramación y herencia epigenética
Relevancia clínica
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término epigenético?
¿Los cambios epigenéticos son reversibles?
¿Las marcas epigenéticas se heredan de padres a hijos?
¿Es lo mismo epigenético que epigenético de la epigénesis?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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