DICCIONARIO MÉDICO
Enfermedad de Wilson
La enfermedad de Wilson, también denominada degeneración hepatolenticular, es un trastorno hereditario del metabolismo del cobre. Se transmite con patrón autosómico recesivo y se debe a mutaciones en el gen ATP7B (cromosoma 13q14.3), que codifica una ATPasa transportadora encargada de la excreción biliar del cobre. Cuando esa vía falla, el metal se acumula progresivamente en el hígado, el cerebro y otros órganos. El cobre es un oligoelemento que el organismo necesita en cantidades pequeñas para funciones enzimáticas diversas: la cadena respiratoria mitocondrial, la síntesis de melanina, la maduración del tejido conjuntivo. En condiciones normales, el hígado incorpora el cobre absorbido en el intestino a la ceruloplasmina y elimina el excedente a través de la bilis. La proteína codificada por ATP7B es la pieza que permite ambas cosas: carga el cobre en la apoceruloplasmina y lo bombea hacia el canalículo biliar. Si las dos copias del gen están mutadas (se necesita heredar una copia defectuosa de cada progenitor), el hepatocito no puede deshacerse del cobre sobrante y el metal se va acumulando, primero en el parénquima hepático y, con el tiempo, en los ganglios basales del cerebro, la córnea y el riñón. La enfermedad recibe su nombre de Samuel Alexander Kinnier Wilson (1878-1937), neurólogo de formación en Edimburgo que estudió en París con Pierre Marie. En 1912 presentó su tesis doctoral, galardonada con la Medalla de Oro de la Universidad de Edimburgo, bajo el título Progressive lenticular degeneration: a familial nervous disease associated with cirrhosis of the liver, publicada en la revista Brain. Wilson describió varios pacientes jóvenes con trastornos del movimiento y cirrosis hepática, pero no llegó a identificar el cobre como agente causal. Esa conexión la estableció John N. Cumings en 1948, al demostrar que los tejidos de los pacientes contenían concentraciones anormalmente altas de este metal. Cuatro años después, en 1952, se documentó el déficit sérico de ceruloplasmina que hoy se utiliza como marcador bioquímico. Cuando la excreción biliar se interrumpe, el cobre satura la capacidad de almacenamiento del hepatocito. El metal libre genera radicales de oxígeno que dañan las membranas celulares, las proteínas y el ADN. El hígado responde con inflamación y fibrosis que pueden progresar hacia una hepatopatía crónica. En paralelo, el cobre que el hígado ya no retiene escapa al torrente sanguíneo y se deposita en los núcleos lenticulares del cerebro (putamen y globo pálido, sobre todo), donde altera la neurotransmisión dopaminérgica y produce trastornos del movimiento. El depósito en la membrana de Descemet de la córnea origina el anillo de Kayser-Fleischer, un hallazgo que Bernhard Kayser identificó ya en 1902, una década antes de que Wilson publicase su trabajo. La concentración sérica de ceruloplasmina desciende porque el hepatocito enfermo no consigue incorporarle el cobre; lo que sale a la sangre es apoceruloplasmina, que se degrada con rapidez. La excreción urinaria de cobre, en cambio, aumenta, porque el riñón intenta compensar lo que la bilis no elimina. Los primeros signos aparecen habitualmente entre los 5 y los 35 años, aunque se han documentado casos desde los 9 meses hasta pasados los 70 años. La forma de debut condiciona el perfil del paciente: en niños y adolescentes predomina la afectación hepática, mientras que la presentación neurológica es más frecuente en la segunda y tercera décadas. Existe también una forma psiquiátrica, con cambios de conducta y deterioro del rendimiento escolar o laboral que pueden preceder en años a cualquier otro signo. La variabilidad es notable. Dos hermanos con la misma mutación pueden debutar uno con hepatitis aguda y el otro con temblor y disartria, lo que sugiere que factores epigenéticos o ambientales (la dieta, por ejemplo) modulan la expresión clínica. La prevalencia clásica se ha estimado en 1 caso por cada 30 000 habitantes, con una frecuencia de portadores sanos de aproximadamente 1 de cada 90 personas. Estudios genéticos más recientes sugieren que la cifra real podría ser mayor: un análisis poblacional en el Reino Unido encontró mutaciones causantes en alrededor de 1 de cada 7 000 individuos, lo que indica que muchos casos leves no se identifican. Se han descrito más de 300 mutaciones distintas del gen ATP7B. No existe una mutación única predominante a escala global, aunque algunas son más frecuentes en ciertas poblaciones (la H1069Q en europeos, por ejemplo). Del neurólogo Samuel Alexander Kinnier Wilson, que en 1912 publicó la primera descripción sistemática del cuadro en la revista Brain. Él la llamó degeneración lenticular progresiva, en referencia a los núcleos lenticulares del cerebro afectados. El nombre actual honra su contribución, aunque la relación con el cobre no se descubrió hasta 1948. Un depósito de cobre en la periferia de la córnea, visible como un anillo verdoso o parduzco en la exploración con lámpara de hendidura. Lo describió Bernhard Kayser en 1902 y Bruno Fleischer poco después. Está presente en la gran mayoría de los pacientes con afectación neurológica, pero puede faltar en las formas exclusivamente hepáticas. Se ha considerado una enfermedad rara, con una prevalencia estimada de 1 por cada 30 000 personas. Datos genéticos recientes apuntan a que podría afectar hasta a 1 de cada 7 000, sugiriendo que un número relevante de casos pasa sin identificar. Sí. Se transmite con patrón autosómico recesivo: solo se manifiesta cuando una persona hereda dos copias mutadas del gen ATP7B, una de cada progenitor. Los portadores de una sola copia no desarrollan la enfermedad. Consulte también la información clínica completa sobre la enfermedad de Wilson Si busca información sobre síntomas, diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad, puede consultar la ficha clínica completa de la enfermedad de Wilson elaborada por los especialistas de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Wilson, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la enfermedad de Wilson
Mecanismo de la toxicidad por cobre
Formas de presentación
Frecuencia y genética
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de esta enfermedad?
¿Qué es el anillo de Kayser-Fleischer?
¿Es frecuente la enfermedad de Wilson?
¿Es hereditaria?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026