DICCIONARIO MÉDICO

Enfermedad de Monge

La enfermedad de Monge, también denominada mal de montaña crónico, es un síndrome clínico que afecta a residentes de larga estancia en altitudes superiores a 2500 metros. Se caracteriza por una eritrocitosis excesiva, hipoxia crónica e hipoventilación, y revierte al descender a cotas más bajas.

Qué es la enfermedad de Monge

Cuando una persona vive durante años a gran altitud, la presión parcial de oxígeno desciende y el organismo compensa aumentando la producción de eritropoyetina renal, lo que eleva la masa de glóbulos rojos. En la mayoría de los habitantes de altura, esa respuesta se mantiene dentro de límites adaptativos. En un porcentaje de ellos (hasta el 10 % de la población masculina en algunas regiones andinas), la respuesta se desborda: el hematocrito supera el 65 %, la sangre se torna excesivamente viscosa y aparecen signos de hipoxia tisular a pesar de que la hemoglobina está elevada.

Carlos Monge Medrano, médico peruano, presentó el primer caso ante la Academia Nacional de Medicina del Perú el 2 de junio de 1924 y lo publicó al año siguiente. Su paciente, un ingeniero de 38 años residente en las alturas andinas, presentaba una policitemia grave que inicialmente se confundió con la enfermedad de Vaquez (policitemia vera). La diferencia quedó clara cuando, al descender a Lima, el cuadro se resolvió por completo. En 1929, durante una estancia en París, el profesor Roger confirmó que se trataba de una entidad nueva y propuso el epónimo "enfermedad de Monge".

Hipoventilación, eritropoyetina y viscosidad sanguínea

El mecanismo central parece ser una pérdida progresiva de la respuesta ventilatoria a la hipoxia. Los habitantes de los Andes que desarrollan la enfermedad no incrementan su frecuencia respiratoria en la medida esperada, lo que perpetúa la hipoxemia y estimula una producción sostenida de eritropoyetina. El resultado es un círculo vicioso: más eritrocitos implican mayor viscosidad sanguínea, peor perfusión tisular y, paradójicamente, más hipoxia pese a una capacidad de transporte de oxígeno teóricamente aumentada.

Un dato que durante décadas se asumió como universal resulta ser específico de los andinos. Los tibetanos y los etíopes, que llevan siglos viviendo a altitudes comparables, han desarrollado adaptaciones genéticas distintas y no hacen policitemia crónica. En los tibetanos, variantes del gen EPAS1 (heredadas probablemente de los denisovanos) amortiguan la respuesta eritropoyética a la hipoxia. Esa introgresión no se ha confirmado en las poblaciones andinas.

Epidemiología y criterios de Qinghai

La enfermedad afecta preferentemente a varones entre 30 y 50 años. Las mujeres premenopáusicas están relativamente protegidas, posiblemente por el efecto regulador de los estrógenos sobre la eritropoyesis. Tras la menopausia, la prevalencia se iguala. El cuestionario de Qinghai, desarrollado a partir de estudios en poblaciones chinas y andinas de altura, permite cuantificar la probabilidad clínica: una puntuación superior a 5 orienta al mal de montaña crónico.

La prevalencia más alta se registra en ciudades andinas como Cerro de Pasco (Perú, 4340 m) y la zona minera del altiplano boliviano. En Bolivia, la eritrocitosis excesiva afecta a cerca del 10 % de la población masculina en edad productiva que vive por encima de 3500 m.

Diferenciación con la policitemia vera y el mal agudo de montaña

La policitemia vera es una neoplasia mieloproliferativa con mutación JAK2, independiente de la altitud y que no revierte al descender. La enfermedad de Monge, por el contrario, se corrige con el simple cambio de residencia a una cota inferior, aunque esa solución conlleva una carga personal y social considerable para el paciente.

El mal agudo de montaña aparece horas o días después de un ascenso rápido y afecta a visitantes no aclimatados. La enfermedad de Monge es propia de residentes que han vivido años a gran altitud y que, por razones aún no del todo comprendidas, pierden la adaptación que antes los protegía.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre "enfermedad de Monge"?

De Carlos Monge Medrano (1884-1970), médico peruano que describió el primer caso de mal de montaña crónico en 1924-1925. El epónimo fue propuesto por el profesor Roger en París en 1929.

¿Por qué afecta más a los hombres?

La testosterona estimula la eritropoyesis, mientras que los estrógenos la modulan a la baja. Las mujeres en edad fértil tienen una protección relativa. Tras la menopausia, esa ventaja desaparece y la prevalencia tiende a igualarse entre ambos sexos.

¿Tiene cura?

El descenso a una altitud menor es la única medida definitiva. Los valores de hematocrito y la clínica se normalizan al cabo de semanas. Sin embargo, para personas cuya vida, trabajo y familia están en la montaña, esa recomendación es difícil de seguir.

Referencias

  1. Gonzales GF. Mal de montaña crónico o enfermedad de Monge, a 100 años de su primera descripción. An Fac Med (Lima). 2025;86(3):356-362.
  2. Richalet JP, Lhuissier FJ, Bärtsch P. Enfermedades por exposición a la altura. Archivos de Bronconeumología. 2018;54(4):223-229.
  3. Reyes-García SZ et al. Corea y eritrocitosis de altura: reporte de caso. Rev Peru Med Exp Salud Publica. 2013;30(4).
  4. Biblioteca Nacional de Medicina (NIH). Policitemia vera. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Monge, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Eritrocitosis: aumento de la masa eritrocitaria, rasgo definitorio de la enfermedad de Monge.
  • Policitemia: término clásico para designar el exceso de glóbulos rojos en sangre.
  • Policitemia vera: neoplasia mieloproliferativa con la que la enfermedad de Monge se confunde con frecuencia.
  • Hipoxia: déficit de aporte de oxígeno a los tejidos, mecanismo central del mal de montaña crónico.

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