DICCIONARIO MÉDICO

Enfermedad de Hunter

La enfermedad de Hunter, o mucopolisacaridosis tipo II (MPS II), es un trastorno hereditario de depósito lisosómico causado por el déficit de la enzima iduronato-2-sulfatasa. Esa carencia impide la degradación normal de ciertos mucopolisacáridos (glucosaminoglucanos), que se acumulan progresivamente en células y tejidos. Se hereda ligada al cromosoma X y afecta casi en exclusiva a varones, con una prevalencia en Europa cercana a 1 caso por cada 140.000-170.000 nacimientos.

Qué es la enfermedad de Hunter

Se trata de una enfermedad rara perteneciente al grupo de las mucopolisacaridosis, un conjunto de trastornos metabólicos en los que la ausencia o la actividad insuficiente de una enzima lisosómica concreta provoca la acumulación de glucosaminoglucanos (GAG) en los lisosomas celulares. Hay varios tipos de mucopolisacaridosis (I, II, III, IV, VI, VII, IX), cada uno definido por la enzima deficitaria. La MPS II es la única del grupo cuya herencia está ligada al cromosoma X; las demás siguen un patrón autosómico recesivo.

El nombre epónimo honra al médico escocés-canadiense Charles A. Hunter (1873-1955), que en 1917 publicó la descripción de dos hermanos con rasgos faciales toscos, hepatoesplenomegalia y limitación articular progresiva. Hunter ejercía en Winnipeg, Manitoba, y su comunicación original apareció en los Proceedings of the Royal Society of Medicine. No fue hasta décadas después cuando se identificó el defecto enzimático subyacente, pero la asociación del nombre se mantuvo por convención.

Etimológicamente, la designación es un epónimo puro: no hay raíz griega ni latina en el nombre de la enfermedad como tal. El término técnico alternativo, "mucopolisacaridosis", sí es un compuesto grecolatino: mūcus (latín, secreción viscosa), πολύς (polýs, mucho), σάκχαρον (sákcharon, azúcar) y el sufijo -osis (estado patológico). Designa, literalmente, un estado de acumulación de polisacáridos mucosos.

Mecanismo del depósito lisosómico en la MPS II

En condiciones normales, la enzima iduronato-2-sulfatasa (I2S) actúa dentro de los lisosomas para eliminar un grupo sulfato de dos tipos de GAG: el heparán sulfato y el dermatán sulfato. Cuando la enzima falta o funciona de manera insuficiente, estos GAG no se degradan y se van acumulando en los lisosomas de células de múltiples órganos: hueso, cartílago, corazón, vías respiratorias, hígado, bazo y, en las formas graves, también en las neuronas del sistema nervioso central.

Esa sobrecarga lisosómica progresiva distorsiona la arquitectura celular y compromete la función de los tejidos afectados. El proceso es lento: los recién nacidos con MPS II parecen sanos al nacer, y los primeros signos suelen aparecer entre los 18 meses y los 4 años de vida. Conviene entender que no se trata de un daño agudo, sino de una acumulación gradual que va lesionando los tejidos de forma silenciosa durante meses o años antes de hacerse evidente.

Formas clínicas: el espectro neuronopático y atenuado

La MPS II se manifiesta como un continuo de gravedad. Históricamente se distinguían una forma "grave" y una "leve", pero hoy se prefiere hablar de un espectro con dos polos. En el polo neuronopático (aproximadamente dos tercios de los pacientes), la acumulación de GAG afecta al sistema nervioso central y produce un deterioro cognitivo progresivo que suele hacerse patente entre los 3 y los 6 años. La esperanza de vida en estos casos se sitúa en la segunda o tercera década.

En el polo atenuado (no neuronopático), la inteligencia se conserva y la progresión somática es más lenta, aunque la afectación cardíaca, respiratoria y articular puede ser relevante. Los pacientes con esta forma pueden alcanzar la edad adulta. Hay que subrayar que entre ambos extremos existe una zona gris, y no siempre es posible predecir la evolución a edades tempranas.

Herencia ligada al cromosoma X

El gen IDS, que codifica la iduronato-2-sulfatasa, se localiza en el cromosoma Xq28. Las mujeres portadoras poseen un segundo cromosoma X con una copia funcional del gen, lo que en general les permite producir suficiente enzima y no manifestar la enfermedad. Los varones, con un único cromosoma X, carecen de esa copia de respaldo: si heredan la mutación, desarrollan la enfermedad. Se han descrito casos aislados de mujeres afectadas, generalmente asociados a inactivación desfavorable del cromosoma X o a anomalías cromosómicas, pero son infrecuentes.

Cada hijo varón de una mujer portadora tiene un 50 % de probabilidad de heredar la mutación y, por tanto, de padecer la enfermedad. Cada hija tiene un 50 % de probabilidad de ser portadora. La asesoría genética y las pruebas prenatales son posibles cuando se conoce la mutación familiar.

Diferenciación con otras mucopolisacaridosis

Las distintas mucopolisacaridosis comparten un cuadro clínico general de rasgos faciales toscos, limitación articular, organomegalias y anomalías esqueléticas, lo que puede dificultar la distinción clínica inicial. La MPS I (antes conocida como gargolismo o enfermedad de Hurler en su forma grave) es la que más se asemeja a la MPS II en su presentación, pero presenta un rasgo que la MPS II no tiene: la opacidad corneal. La ausencia de opacidad corneal en un paciente con fenotipo de mucopolisacaridosis orienta hacia la MPS II. La MPS III (síndrome de Sanfilippo) cursa con predominio de afectación neurológica y rasgos somáticos más discretos, mientras que la MPS VI (enfermedad de Maroteaux-Lamy) respeta la función cognitiva.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre "enfermedad de Hunter"?

Del médico Charles A. Hunter, nacido en Escocia en 1873 y emigrado a Canadá. En 1917, ejerciendo en Winnipeg, publicó la descripción de dos hermanos con un cuadro progresivo de rasgos faciales toscos, rigidez articular y hepatoesplenomegalia. El defecto enzimático no se identificó hasta mucho después, pero el epónimo quedó fijado.

¿Es lo mismo enfermedad de Hunter que mucopolisacaridosis tipo II?

Sí, son dos nombres para el mismo trastorno. "Mucopolisacaridosis tipo II" es la designación técnica; "enfermedad de Hunter" o "síndrome de Hunter", la denominación epónima. Ambas se usan indistintamente en la literatura médica.

¿Por qué afecta casi solo a varones?

Porque el gen IDS está en el cromosoma X. Los varones tienen un solo cromosoma X: si la copia del gen que heredan está mutada, no hay otra copia que compense. Las mujeres, con dos cromosomas X, habitualmente conservan una copia funcional que produce suficiente enzima. Los contados casos de mujeres afectadas se deben a circunstancias genéticas poco frecuentes.

¿Cómo se diferencia de la enfermedad de Hurler?

La enfermedad de Hurler (MPS I grave) y la de Hunter (MPS II) comparten muchos rasgos clínicos, pero la diferencia más útil en la exploración es la opacidad corneal, presente en la MPS I y ausente en la MPS II. La herencia también difiere: la MPS I es autosómica recesiva, mientras que la MPS II está ligada al cromosoma X.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Mucopolisacaridosis tipo II.
  2. Orphanet. Mucopolisacaridosis tipo 2.
  3. Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS/NIH). Mucopolisacaridosis.
  4. GeneReviews (NCBI/NIH). Mucopolysaccharidosis Type II.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Hunter, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Mucopolisacárido: macromolécula cuya acumulación en los lisosomas causa las distintas mucopolisacaridosis.
  • Heparán sulfato: uno de los dos glucosaminoglucanos que se acumulan en la MPS II.
  • Gargolismo: denominación histórica de la MPS I grave (enfermedad de Hurler).
  • Síndrome de Sanfilippo: mucopolisacaridosis tipo III, con predominio de afectación neurológica.
  • Enfermedad de Maroteaux-Lamy: mucopolisacaridosis tipo VI, que respeta la función cognitiva.
  • Gangliosidosis: grupo de enfermedades lisosómicas por acumulación de gangliósidos, emparentadas conceptualmente con las mucopolisacaridosis.

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